Mourinho, antes de su más que probable despedida del Real Madrid, ha explicado con claridad y argumentos todos los problemas de la actualidad. Como comentamos aquí, el gran problema de Pepe se llama Raphael Varane. La respuesta a Antón Meana es un claro ejemplo de cómo debe funcionar el Real Madrid y la autoridad de un entrenador de fútbol.
7 de mayo de 2013
5 de mayo de 2013
Florentino debe asumir el mando
José Mourinho y Pepe, en la previa de un partido de Liga de Campeones.
Las palabras de Pepe en defensa de Iker Casillas tienen un motivo de fondo. En Bernabéu Digital contamos las causas de este distanciamiento entre el entrenador y el defensa portugués, con Casillas como cabeza de turco para incidir más en el mensaje contra el técnico de Setubal. Este cruce de declaraciones en un sinsentido por parte de todos. A doce días de jugar una final de Copa, que supondría, en caso de victoria, ganar dos títulos en una misma temporada (hecho que no se consigue desde 2003), debería ser motivo suficiente para calmar los ánimos en el enfrentamiento directo entre Iker Casillas y José Mourinho. Por tanto, Florentino Pérez y José Ángel Sánchez deberán tomar decisiones contundentes a partir del día 18 en función del general manager que vaya a dirigir al equipo la próxima temporada. Como hay pocas posibilidades de que sea Mourinho, Pepe se ha posicionado a favor del capitán del equipo.
Personalmente, considero las declaraciones de Pepe muy decepcionantes. Es lo que quería oír parte del madridismo que ve en Mourinho un fin de ciclo. Y que probablemente sea así si el vestuario lo decide, aunque no sea el sentir de la mayor parte de ese grupo humano. Lo lamentable de Pepe es la memoria. Sí, la defensa que ha hecho siempre su entrenador ante las críticas furibundas de la prensa de Barcelona, de algunos aficionados del Real Madrid -que hoy sí le dan la razón- y sobre su renovación. No olvidemos que sobre Pepe se ha dicho que 'daña la imagen del Madrid', además de ser tildado de calificativos despectivos por su comportamiento en el terreno de juego. Incluso se ha sacado el temperamento de Juanito para defender sus actitudes ante Casquero y Messi. Parte del periodismo y de la afición del Real Madrid pedía su traspaso, por lo que había dudas sobre su renovación a comienzos de 2011.
A pesar de las dudas que generaba el central portugués, la renovación se hizo efectiva hasta 2016. Los argumentos eran futbolísticos. 'El equipo con Pepe juega más alto, el equipo con Pepe no tiene miedo de dejar espacios, presiona más y lo hace más arriba, recupera balones más rápido y es más peligroso en ataque', afirmaba Mourinho meses antes de la renovación. Declaraciones que se producen con anterioridad a la entrada que realiza el central portugués sobre Alves, clave en la eliminación de 2011. Frente al Bayern de Munich, comete el penalti que supone el empate en la eliminatoria. Y si atendemos a hechos recientes, Lewandowski le hace en Dortmund un traje que todavía recuerda el madridismo. Pero el motivo principal por el que ha salido hoy a hablar ante los medios es muy evidente: su suplencia. Además, está en la lista de transferibles para este verano, por lo que quiere ganar apoyos para continuar en el club. Si la meritocracia se impone, Rapahel Varane ha demostrado en el terreno de juego lo que Pepe ha querido ganar ante los medios de comunicación. La pareja Sergio Ramos-Varane ha sido uno de los motivos de éxito de esta temporada, que ha permitido llegar a la final de Copa eliminando al Barcelona y luchar hasta el final en Europa, a pesar del estropicio de la ida con la defensa al hombre de Pepe sobre Lewandowski.
El Real Madrid necesita reflexionar y tomar deciones en frío. Florentino Pérez tiene unas elecciones a pocos días de establecerse. Y aunque parece ser que la única candidatura va a ser la actual, salvo sorpresa mayúscula de última hora, el presidente tiene en su mano dedicir con cordura ante la exigencia de sus socios, que son los verdaderos dueños del club. Pero, sobre todo, el poder debe recaer en la figura de un entrenador que imponga la meritocracia por encima de injerencias internas.
Real Madrid 4-3 Valladolid (Cristiano (2), Kaká y Marc Valiente (p.p)/ Omar, Javi Guerra y Sastre)
Diego López (5); Nacho (5), Pepe (5), Carvalho (4), Coentrao (7); Modric (8), Khedira (6); Di María (7,5), Kaká (7), Cristiano Ronaldo (8,5); Benzema (6,5) || Xabi Alonso (5), Özil (6), Higuaín (-)
Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.
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1 de mayo de 2013
Diferentes formas de caer derrotado
Cristiano recoge rápido el balón tras el tanto de Benzema que iniciaba la épica.
Cada día que pasa te sorprende más el Real Madrid. Lo vivido hoy en el Bernabéu escapa a cualquier lógica competitiva, que indica la fastuosidad y belleza de este deporte en su máxima esencia. El Dortmund de Klopp fue muy, muy superior durante 170 minutos de la eliminatoria. Esa reacción espontánea cuando ya estaba todo perdido es un claro signo de fortaleza ante todas esas almas que se congregaron horas antes esperando la llegada del equipo y que, por un día, se dejaron el aliento durante los 90 minutos. El Dortmund compitió mucho mejor que el Madrid, aunque los blancos se quedaron a un tanto del milagro. Dos temporadas consecutivas a la puertas de la gloria. Llega el momento de la reflexión y la calma, pero con el argumento claro de lo imponente que puede ser el Bernabéu en una noche europea y el gran proyecto que sigue vigente en este Real Madrid.
Tenía bastante razón Mourinho cuando ayer en rueda de prensa hablaba del aspecto futbolístico por encima del emocional. El equipo respondió con la agresivisidad mental que requería un partido de estas características, como recriminaba indirectamente a Pepe ante Lewandowski en Alemania. Sergio Ramos fue un martirio constante sobre el polaco, con faltas y argucias de todos los colores, pero sin dejarle recibir un balón cómodo de espaldas a portería. Esa era la actitud. Y el plano futbolístico fue fantástico en una primera oleada al comienzo del encuentro, con ocasiones de Higuaín, Cristiano y Özil. La del alemán fue clarísima e imperdonable. La eliminatoria parecía finiquitada a la media hora del choque. Aunque quedase mucho tiempo por jugar, el muro de Klopp liderado por un inconmensurable Matt Hummels -qué central- era una barrera imposible de penetrar en jugadas a balón parado. Cualquier balón colgado al área era despejado por el zaguero. El Dortmund salía muy fácil de la presión cuando encontraba la figura de Reus o la rapidez de Kuba por el flanco derecho.
Desde mi subjetivo punto de vista, el gran error de Mourinho fue volver a alinear a Higuaín en detrimento de Benzema. El fútbol es terreno de sensaciones más que de números, pero la vinculación del argentino con partidos de alcurnia es significativa. Benzema tiene 'feeling' con la Champions League. Siempre la ha tenido; como demostró en el golazo que marcó ante el Manchester City en el Bernabéu. Otra vez salía de suplente. El Bernabéu despidió a Higuaín con una pitada 'sincera'. Xabi Alonso, a pesar de su notable rendimiento en el Madrid, también fue víctima de leves pitidos tras su irregular partido. Nadie se salvaba. El otro héroe de la noche fue el injustamente tratado Diego López. Tenía personalmente dudas respecto a su fichaje, pero ha realizado dos meses a un nivel superior que el exhibido por Casillas en esta temporada. Y hablamos de partidos europeos; empezando por Manchester y terminando hoy en el Bernabéu con una parada a Gundogan que sería meritorio de cualquier vídeo si la hace un portero más mediático.
La entrada de Kaká y Benzema era de obligado cumplimiento ante la tesitura actual. También ayudó que el Dortmund buscara la sentencia al contragolpe, pero la presencia de ambos junto con el espíritu de lucha de Sergio Ramos fue clave en los goles. El primero nace de una combinación entre Benzema, Kaká y Özil; el centro del alemán lo culmina el francés. Y en el segundo también aparece, curiosamente, Karim Benzema. El francés asisté a Sergio Ramos en un zurriagazo imparable para Weidenfeller. El milagro era posible. Todo el Bernabéu vivió los últimos ocho minutos de pie, en un gesto que evidencia lo fácil que es poner en tensión a un aficionado con música de guerra y vídeos, pero el mayor estimulante siempre es ver marcar a tu equipo. A pesar de estar con el agua al cuello, hoy sí el Bernabéu cumplió como antaño relataban los más viejos de lugar. Si en ese córner marca Sergio Ramos -no digamos ya Diego López- a más de uno se le tiene que llevar el Samur. El madridista se merecía un final así. El señorío del Madrid no es filosofía barata, es morir en el campo.
Sobre el futuro de Mourinho, el proyecto y la confección de la plantilla hablaremos en los próximos días. El único camino y resultado posible para el Real Madrid es la victoria. Siempre. Pero sí: hay diferentes formas de caer derrotado. Y eso el madridismo lo ha visto en los últimos años de manera amarga con otros entrenadores.
Real Madrid 2-0 Borussia Dortmund (Benzema y Sergio Ramos)
Diego López (9); Essien (6), Varane (8), Sergio Ramos (9,5), Coentrao (6); Xabi Alonso (5), Modric (8); Di María (6), Özil (7), Cristiano Ronaldo (5); Higuaín (4) || Benzema (7), Kaká (6), Khedira (6)
Mejor jugador del partido: Sergio Ramos
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