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2 de marzo de 2014

Empate a nada

Cristiano Ronaldo y Diego Costa discuten una jugada del partido.

Un gol de Cristiano Ronaldo, en uno de los momentos críticos para las aspiraciones del conjunto blanco en la Liga, permite al Madrid seguir líder una jornada más. Y gracias. Parecía que iba a ser una tarde plácida con el tanto tempranero de Benzema, pero fue todo lo contrario. El balón iba de un lado a otro en una sucesión de despejes, desplazamientos en largo buscando a los jugadores de ataque y brega en el centro del campo sin descanso. Ahí se impuso el Atleti. Koke y Gabi, en un grave fallo de Diego López, cambiaron las tornas. La entrada de Marcelo, Carvajal e Isco dieron más profundidad al Madrid, que avasalló a los locales hasta el último minuto. El gol de Ronaldo puso la calma para el líder. Arbitraje nefasto de Delgado Ferreiro. Un punto valioso con el objetivo de llegar líder al clásico. 

Sorprendió Ancelotti con la entrada de Arbeloa y Coentrao en los laterales. Bien es cierto que fueron titulares en el partido de ida de Copa, y que estaban frescos por su suplencia en Alemania, pero fue una de las claves del encuentro. Cuando se posicionan Marcelo y Carvajal actúan prácticamente de extremos, lo que facilita los espacios a Cristiano y Bale para que se colocan en posiciones interiores, con Modric y Di María muy pegados a sus respectivos costados. Lo vimos ante el Schalke en la jugada del 0-1. Facilita la salida de balón del equipo cuando la presión es excesivamente fuerte. Sin embargo, Ancelotti pensó en la fiabilidad defensiva de los hoy titulares con el objetivo de frenar las internadas de Filipe Luis y las caídas al costado derecho por parte de Diego Costa. Y el plan iba de perlas con un tanto de Benzema, en una jugada que parecía desembocar en el famoso gilicorner pero que finalizó en un gran centro de Di María para el tanto de un delantero en estado de gracia. A partir del gol el Madrid desapareció del terreno de juego. En definitiva, el encuentro cambió a un partido de cadetes en el que se priorizaba el contacto, el desplazamiento en largo y las jugadas al choque. Terreno de Simeone.

Un fallo en la marca de Di María habilitó a Koke para marcar el empate. Una jugada que nace de un saque de banda favorable a los colchoneros, como ejemplo del aprovechamiento de recursos ilimitados de este equipo para imponerse en este tipo de partidos. El gol de Gabi fue un jarro de agua fría. Aunque Cristiano y otro defensa dificultaban la visión de Diego López, fue un grave error del portero gallego. Cantada de impresión para un tiro seco, potente, pero lejano y sin mucha dificultad aparente. La superioridad era evidente. Di María era una máquina de perder balones, Xabi quedaba ahogado por la presión, Bale y Cristiano recibían siempre de espaldas, Diego Costa se impuso a Ramos... El de Camas cometió un claro penalti sobre el delantero brasileño. En el otro lado, manos de Gabi a un lanzamiento de falta de Cristiano. Pero en un partido que pedía una pausa por entradas alevosas y, en cambio, el trencilla aplicaba siempre una ley de la ventaja que sólo beneficiaba al infractor.

La mejora del Madrid fue fruto del cansancio local, no tanto de los cambios. Isco y Marcelo dieron al Madrid más profundidad por el costado zurdo. El equipo ya no necesitaba de ayudas defensivas ante la isla que era Diego Costa en ataque frente a Pepe y Ramos. Por tanto, el acoso de los últimos veinte minutos fue incesante. Cristiano marcó un gol de nueve puro, pero lo pudo hacer antes en otro gran remate de cabeza. Modric tuvo en sus botas un disparo lejano que no encontró portería. Sabor dulce por el empate ante una perspectiva negra en los primeros minutos del segundo tiempo. Lo mejor: el Madrid depende de sí mismo para ganar esta Liga; lo peor, la salida del balón del equipo reflejado en los laterales y el flojo encuentro de un Di María desubicado.

Atlético de Madrid 2-2 Real Madrid (Koke y Gabi; Benzema y Cristiano Ronaldo)

Diego López (4); Arbeloa (4), Sergio Ramos (4), Pepe (4), Coentrao (4); Xabi Alonso (5), Modric (6), Di María (4); Bale (5), Benzema (7), Cristiano Ronaldo (7) || Marcelo (6), Carvajal (6), Isco (6,5)

Mejor jugador del partido: Benzema.

26 de febrero de 2014

La BBC conquista Gelsenkirchen

Bale y Cristiano, autores de cuatro de los seis tantos del Madrid en Alemania.

Tremendo. Golpe de autoridad de un Madrid colosal, en su mejor versión de la temporada ante el primer gran envite en Europa. Todos los fantasmas alemanes se fueron en un visto y no visto. Pero este Madrid aburre y no juega al contragolpe, según los nostálgicos de un mourinhismo al que nadie les invitó ni del que tampoco aprendieron nada. El respeto por un proyecto nuevo y la máxima confianza en el entrenador por encima de los jugadores. Ahora eso no vale. Hoy el Madrid pasó por encima del Schalke con todos los registros del juego: dominio, pausa, presión y contragolpe. Y concedió sólo dos ocasiones, en las que Casillas pudo únicamente hacer un milagro. Benzema y Bale volvieron a silenciar a sus críticos con sendos partidos sublimes; el del francés, su mejor encuentro desde que viste la camiseta la blanca. Set, partido y eliminatoria. Rotaciones para la vuelta y descanso para el clásico. Sin embargo, este equipo debe seguir con los pies en el suelo y rebajar la evidente euforia. Un partido para disfrutar.

Disfrutaron todos los jugadores blancos. El menos excepcional fue Marcelo, superado por los acometidas de Farfán por su costado, aunque no recibió las ayudas necesarias en los primeros minutos. El Madrid tocaba y dormía el partido en su terreno. El Schalke parecía estar bien posicionado tácticamente, ya que Meyer y Huntelaar dificultaban la salida de balón de Xabi y Modric. Pero fue un espejismo. Di María percutía por el centro con total impunidad, Bale realizaba diagonales con una pasmosa facilidad y Benzema era el eje de todo.  El primero, combinación de Bale y Cristiano, cuyo pase queda muerto en el área gracias a Santana, y Benzema no perdona. Tanto Carvajal como Marcelo actuaban como extremos en ataque posicional, lo que facilitaba las incursiones de Ronaldo y Bale por posiciones centrales. El segundo es un golazo de Bale, con croqueta derecha-izquierda a lo Laudrup, para driblar con pausa y eficacia a la defensa alemana y definir con la zurda al palo corto de Fahrmann. La recuperación de balón en el costado derecho es de Benzema. Cristiano tuvo varias ocasiones para sentenciar la eliminatoria, pero el guardameta y el poste dejaron el show para la segunda parte.

Fue tal la superioridad del Madrid que corrió incluso menos kilómetros que su rival. Impresionante con tanta posesión. Los equipos de Guardiola, por ejemplo, corren siempre más que el rival por la presión tras pérdida. El Madrid recuperaba muy rápido por la imprecisión de los alemanes en la salida de balón. El achique fue espléndido, fruto de un gran posicionamiento, que forzaba los errores del Schalke. El tercero fue un gol made in BBC: galopada de Bale, arrastre de Benzema al lado contrario de la posición de Ronaldo y Cristiano, sólo ante Matip, le dribla con varias bicicletas para firmar un tanto parecido al logrado en Turquía frente al Galatasaray. El show continuaba. Benzema definía el cuarto tras un taconazo de Cristiano. Los últimos goles, obra de Bale y Cristiano, completaban un partido de diez. El sistema de Ancelotti funciona, el equipo controla el tempo de los partidos -aunque suponga un registro tan diferente de la última etapa- y te mata arriba. Y, además, sólo permite una o dos ocasiones por encuentro a los rivales. El paradón de Casillas a Draxler, clave en la eliminatoria (con 0-1). Un encuentro para reivindicar a Karim Benzema: dos goles, robo en el 0-2, desmarque en el 0-3 y asistencia en el 0-6. Todo funciona. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer.

Schalke 04 1-6 Real Madrid (Benzema -2-, Bale -2-, Cristiano Ronaldo -2-; Huntelaar).

Casillas (8); Carvajal (7), Pepe (7), Sergio Ramos (7,5), Marcelo (6); Xabi Alonso (7), Modric (7,5), Di María (8); Bale (9), Benzema (9,5), Cristiano Ronaldo (8,5) || Isco (6), Illarra (5), Jesé (5).

Mejor jugador del partido: Karim Benzema.

22 de febrero de 2014

Líderes

Gareth Bale celebra con Di María el golazo de la tarde en el Santiago Bernabéu

Con mayúsculas y por méritos propios. Como comentábamos en la crónica ante el Getafe, las salidas de Barcelona y Atlético de Madrid -tanto en Europa como en Liga- eran propicias para ver algún tropiezo importante. Primero hizo los deberes el Madrid, que se limitó a reservar energías debido a la teórica debilidad del Elche. Lo pudo pagar caro. El conjunto de Fran Escribá dejó una gran impresión en el Bernabéu a pesar de lo indicado por el electrónico. Un tanto de Illarra facilitó las cosas en un encuentro gris, anodino, sin ninguna atracción relevante. El impresionante gol de Gareth Bale, unido a los buenos minutos de Isco, dejaron un buen sabor de boca a un equipo con la cabeza en otros compromisos. Pero líder. Tres puntos de ventaja vitales sobre el Barcelona gracias al partidazo de Griezmann, Vela, Canales y Zurutuza. La Liga puede decidirse en los tres próximos compromisos: Atlético, Levante y Barcelona.

El Madrid se presentó ante su público con un once previsible (sorprende la suplencia de Coentrao) por la baja confirmada a última hora de Cristiano Ronaldo. "Ni comprendo ni olvido lo que ha ocurrido con Cristiano Ronaldo. Es increíble. Alguien ha fallado", apuntó Carlo Ancelotti en la rueda de prensa. Los números sin el astro portugués son relevantes: 3 victorias en 3 partidos (10 goles a favor, 2 en contra). Su ausencia ha servido para relanzar a Jesé y dar más importancia a la confianza de Bale. El galés lo necesita. Y volvemos a reiterar que debe alternar la posición con el extremo izquierdo (Ronaldo o Jesé) en situaciones de los partidos. El golpeo natural y la facilidad del dribbling lo merecen, aunque sea de forma circunstancial. No se puede reducir tanto potencial. El galés fue un carrusel de pérdidas en la primera parte por su costado, marcada por los buenos desmarques de Benzema y la verticalidad de Di María. Junto con Illarra, autor del primer gol en un tiro afortunado, fueron la única nota positiva de un partido para olvidar en la primera parte.

El aprendiz hoy superó al maestro. Aunque fuese por un solo encuentro, Illarra rindió a un nivel muy superior a Xabi Alonso. El tolosarra estuvo desdibujado y lento en la anticipación. Ancelotti debe dosificarle con criterio para los partidos de alcurnia. Cuando el run run ya estaba en el ambiente del Bernabéu apareció un obús por Chamartín. Bale se sacó de la chistera un disparo seco, imparable para el portero ilicitano. Si le dejan medio metro en su espacio natural, te mata. El resto del partido sirvió para disfrutar de unos muy buenos minutos de Isco de enganche, que corroboró con un golazo prácticamente sin ángulo en el área pequeña. Espera el Schalke. El Real Madrid de Ancelotti sonríe por encima de un rival inmerso en una crisis institucional de un calibre inimaginable. Sin embargo, un equipo con Messi siempre tiene más vidas que un gato.

Real Madrid 3-0 Elche (Illarra, Bale e Isco)

Diego López (6); Carvajal (6), Pepe (6,5), Varane (6), Arbeloa (6); Xabi Alonso (5), Illarra (7), Di María (6); Bale (6), Benzema (6,5), Jesé (5,5) || Isco (6), Morata (5), Casemiro (s.c).

Mejor jugador del partido: Illarramendi.

16 de febrero de 2014

Di María encuentra el camino

Los jugadores del Madrid celebran el primer gol del partido, obra de Jesé, en Getafe.

El Madrid vuelve a responder. En una nueva victoria que permite igualar a Ancelotti la racha de Capello (25 partidos consecutivos invicto), el conjunto blanco dio buena cuenta de un Getafe sin alma ni recursos. Los destellos individuales de la tripleta atacante fueron más que suficientes. Di María y Benzema, eternamente cuestionados por diferentes motivos, salen reforzados del encuentro con creces. Quizá sea más relevante el papel del argentino como interior improvisado en un esquema cada partido más afianzado por los impresionantes resultados del equipo. En el debe, el flojo partido de Bale por el costado derecho; aunque el estado del césped no ayudaba a la conducción, una de sus principales armas en carrera. El tanto de Modric fue el único aliciente del resto de un choque marcado por la agonía de Sergio Ramos en la búsqueda de una tarjeta amarilla que nunca llegó.

En la previa del encuentro, el autobús del Real Madrid era recibido con más entusiasmo que el del conjunto azulón. Ese fue el resumen del partido en la grada y, por ende, la superioridad madridista sobre el césped del Coliseum Alfonso Pérez. Con la única rotación en el lateral derecho, Ancelotti puso a todas sus naves disponibles para mantenerse en la cabeza de la tabla. Dos jugadores marcaron el guion del partido: Di María y Benzema. Sin embargo, Jesé dejó primero su impronta con una jugada que demuestra su increíble frialdad y efectividad de cara a portería. Nunca falla. Disparo con el interior, al palo largo, imposible para el portero. Mientras tanto, el Getafe utilizaba el balón parado -su única arma- para crear peligro. Pero volvió a ocurrir. Reminiscencias del pasado mourinhista: jugada de estrategia del rival, gol del Madrid al contragolpe. Los blancos se plantaron en el área rival en pocos segundos. Di María, con un centro magnífico, habilitó a Benzema para el 0-2. Bale pudo sentenciar en un fallo incomprensible con todo de cara.

El partido estaba sentenciado. La mejor noticia, el gran nivel de Di María. Abusó de la conducción de balón lo justo para habilitar siempre a sus compañeros. Le falta contundencia a la hora del choque y en facetas defensivas, pero su presión facilita muchas recuperaciones de balón. Marginado Bale en la derecha, el único que faltaba por unirse a la fiesta era un intermitente Modric. Su segunda parte fue sobresaliente. Refrendó las buenas sensaciones con un nuevo zapatazo desde fuera del área (6 de 6 en el Madrid). Jesé se fue apagando poco a poco tras un gran comienzo. Entretanto, Sergio Ramos buscaba con ahínco una posible amonestación para descansar ante un rival asequible (Elche) y jugar sin presión lo duro de la temporada. Modric, de forma inteligente, sí encontró el premio: sumó su quinta amarilla. Semana tranquila con un ojo puesto en los posibles tropiezos de Barcelona (Manchester y Donosti) y Atlético (Milán y Pamplona)

Getafe 0-3 Real Madrid (Jesé, Benzema y Modric)

Diego López (5,5); Arbeloa (5), Pepe (7), Sergio Ramos (7), Marcelo (6); Xabi Alonso (6,5), Modric (7), Di María (8); Bale (5,5), Benzema (7,5), Jesé (6,5) || Illarra (6), Isco (s.c.), Casemiro (s.c.)

Mejor jugador del partido: Di María.

12 de febrero de 2014

Serio correctivo de Ancelotti a Simeone

Cristiano Ronaldo, autor de dos goles en el Calderón, celebra efusivamente con Bale uno de ellos.

El Madrid de Ancelotti cumplió el expediente en el Calderón. Ante un Atlético de Madrid resignado desde el gol de Di María en el Bernabéu, Simeone dio descanso a varios de sus jugadores con vistas a las dos competiciones que aún tiene en liza. Pero no hay excusas. Si por el Madrid fuese el partido habría terminado 0-0, con Varane y Sergio Ramos pasándose el balón entre ellos durante los 90 minutos del choque. El Atleti, que lleva varias semanas sin gasolina, volvió a esperar al Madrid en su campo. Resultado: 0-2 al cuarto de hora. Quizá el resultado global de la eliminatoria sea excesivo a los méritos del conjunto blanco, pero no tanto al poco fútbol mostrado por los colchoneros. Entre varios cánticos deseándole la muerte y riéndose de su madre, Cristiano resolvió un partido de mero trámite desde el punto de penalti. La racha de Ancelotti sigue vigente.

Salir sin un delantero centro puro a una eliminatoria con un 3-0 en la ida. Pocas frases pueden definir mejor el planteamiento de Simeone en su estadio, ante su gente, que vinieron a confirmar la superioridad del Madrid. Sólo le bastaron dos chispazos para sentenciar el encuentro. Mientras tanto Modric, Illarra y Xabi Alonso disfrutaban en un rondo con diez jugadores rivales en el medio. En defensa del Atlético de Madrid, las ausencias de Filipe Luis y Diego Costa son tan importantes como la de Modric y Cristiano en el conjunto blanco. Incluso más. El propio Madrid no podría creerse una empresa tan sencilla en el césped, cuando desde la grada la presión era mucho más impertinente que la meramente futbolística. Los tantos de Cristiano, en penas máximas tan claras como inocentes, cerraron una eliminatoria sin más historia. El halo místico de Casillas evitó el gol de Raúl García, cuyo disparo fue repelido por el poste. Poco más. El otro encuentro se jugaba desde la grada.

El público del Atlético de Madrid volcó su ira hacia tres jugadores: Cristiano Ronaldo, Arbeloa e Iker Casillas. Cánticos muy reprochables en todos los casos. Sin embargo, el 'Cristiano muérete' fue precedido del  lanzamiento de un mechero al jugador portugués. El ambiente estaba muy caldeado. Ancelotti debió de sustituirle al descanso para evitar males mayores en forma de una segunda amarilla que le hubiese impedido jugar la final de Copa. La segunda mitad no tuvo historia. Aunque es necesario destacar el gran partido de Isco de 'falso nueve'; el malagueño vino a recibir y pedir el balón, tocando siempre con criterio, en una función clásica de Benzema. Illarra también estuvo más acertado en la entrega. El resumen de la eliminatoria se debe evaluar en torno a la gran superioridad del Madrid de Ancelotti sobre el fútbol propuesto por el Cholo. Se resarce con creces de aquel encuentro de infausto recuerdo en Liga. Los números de los últimos 24 partidos avalan al técnico italiano: 20 victorias y 4 empates (66 goles a favor, 16 en contra). Y todo ello con el pase a una final y todas las opciones en las otras dos competiciones. Not bad, Carletto.


Atlético de Madrid 0-2 Real Madrid (Cristiano Ronaldo -2-, de penalti)

Casillas (6,5); Carvajal (7), Varane (6), Ramos (6), Arbeloa (5,5); Xabi Alonso (7), Modric (7), Illarra (7,5); Bale (6), Isco (7,5), Cristiano Ronaldo (7,5) || Nacho (6), Casemiro (5), Jesé (5,5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

9 de febrero de 2014

Una milagrosa canasta de Llull da la Copa al Madrid

Sergio Llull anota prácticamente sobre la bocina para dar al Madrid su 24ª Copa del Rey.

Un clásico siempre es un clásico. El tópico encierra la dureza de una rivalidad histórica, resuelta a falta de 0.1 décimas gracias a un tiro de Llull cuando todo estaba perdido. Partido igualado, rocoso, con la defensa de máximo exponente en los dos lados de la cancha. Mientras que el Madrid anotaba fácil desde el perímetro, el Barça contrarrestaba con el poderío de su juego interior. El desacierto blaugrana en los tiros libres, decisivo en el desenlace del encuentro. El impresionante final de partido de Brad Oleson, autor de seis puntos en el minuto decisivo, cambió la dinámica de un choque que el Madrid tenía en sus manos a falta de dos minutos (64-71) con un triple de Mirotic que parecía decisivo. Uno 2+1 de Oleson, tras una pérdida de Sergio Rodríguez, ponían a los de Pascual uno arriba a falta de ocho segundos. El resto de la historia ya la saben: canasta de Llull para dar un nuevo título de Copa al conjunto de Laso. Un técnico que suma ya 1 Liga, 2 Copas del Rey y 2 Supercopas de España. El Madrid, rey de Copas.

Pick & roll blaugrana

Los primeros compases del partido estuvieron marcados por la igualdad en el marcador. Muchos errores en el tiro y pérdidas de balón por parte del Madrid, en un guion que le convenía más al conjunto dirigido por Xavi Pascual. La gran ejecución del pick&roll por parte de Marcelinho Huertas y Navarro permitió a Tomic anotar con facilidad en la pintura, en un duelo muy desigual con Bourousis. El Madrid respondió desde el perímetro gracias a Rudy y Mirotic, autores de los primeros triples del encuentro. Sin embargo, el Barça se fue por delante del marcador al término del primer cuarto. 14 de sus 17 puntos fueron obra de jugadores interiores (17-16, minuto 10).

Ninguno de los dos equipos consiguió escaparse en el marcador. La máxima del conjunto blanco fueron sólo tres puntos (28-31, minuto 17). El partido empezaba a calentarse debido a las numerosas faltas personales señaladas por el trío arbitral. Los fallos del equipo de Pascual en la línea de personal, impropios de un equipo aspirante al título. El acierto de un secundario como Abrines, con dos triples al final del cuarto, daban la máxima ventaja a los culés al descanso (42-38, minuto 20).

Factor Draper

Es el mayor tópico que rodea a este equipo, pero no por ello está exento de verdad: la salida de Draper a la cancha mejora al Madrid. Casi siempre. El Madrid frenó la ejecución del bloqueo y continuación con Tomic. El parcial con Draper en pista estaba abierto (47-51, minuto 23) gracias a ocho puntos consecutivos de un imparable Rudy. Slaughter y Tomic tuvieron el primer encontronazo del partido, saldado con sendas técnicas para ambos jugadores. La repuesta blaugrana llegó de la mano de Huertas, que tomó el mandó en la anotación para establecer la igualdad al final del tercer cuarto (59-60, minuto 30)

Llull y Mirotic, héroes blancos

Cada canasta valía su peso en oro. Sin embargo, la clave del encuentro fue la fiabilidad del Madrid en el lanzamiento desde la línea personal (22/25), en detrimento de los errores del Barça (15/27). Ver a Navarro fallar dos tiros libres era la prueba fehaciente de la victoria blanca, que ya rozaba la Copa con las manos en un parcial de 2-11 (64-71, minuto 38). Un triple de Mirotic desde la esquina finiquitaba medio encuentro. La épica de Oleson, con un espectacular 2+1 ante Bourousis, obró la proeza de remontar un partido prácticamente perdido. Pero apareció Llull, discreto en el partido, para anotar una canasta que vale un título. Este grupo de jugadores no tiene techo. Hicieron justicia a su gran inicio de temporada.

Notas del partido: Llull (7), Rudy (8), Darden (5), Mirotic (9), Bourousis (5); Felipe Reyes (7), Sergio Rodríguez (6), Carroll (5), Draper (7) y Slaughter (6).

MVP: Mirotic (17 puntos, 11 rebotes, 1 asistencia, 1 robo y 3 tapones: 31 de valoración).

Ficha técnica: 

76 - F.C. Barcelona (17+25+17+17): Huertas (15), Navarro (5), Papanikolaou (2), Lorbek (8) y Tomic (14)- cinco inicial-  Nachbar (7), Dorsey (7), Oleson (11), Pullen (0), Sada (0), Abrines (7) y Todorovic (0)

77 - Real Madrid (16+22+22+17): Llull (9), Rudy (19), Darden (2), Mirotic (17) y Bourousis (2) -cinco inicial- Carroll (2), Rodríguez (8), Reyes (9), Slaughter (4), Draper (5), Mejri (0) y Díez.

Árbitros: Hierrezuelo, García González y Conde. Felipe Reyes, eliminado con cinco faltas personales.

Incidencias: Partido correspondiente a la final de la Copa del Rey 2014 disputada en el Palacio de Deportes José María Martín Carpena de Málaga ante 11.000 espectadores

El compromiso de Gareth Bale

Bale celebra el tanto que inauguró el marcador ante el Villarreal.

Líderes. La estocada del Real Madrid a los colchoneros en la ida de la Copa del Rey fue mucho más importante de lo indicado por el resultado. Un Madrid más sosegado, menos alegre en la presión, se entregó a la calidad de la tripleta ofensiva Bale-Benzema-Jesé para sacar adelante el partido ante un envalentonado Villarreal. Dos acciones marca de la casa del galés encarrilaron el encuentro. La clase de Jesé y la definición de Benzema, el resto. El conjunto de Ancelotti sesteó con el 2-0, cosa que pudo pagar cara. Sin embargo, la sorprendente derrota del Atlético de Madrid en Almería (2-0) otorga un valor doble al triunfo: el Madrid obtiene, a día de hoy, el liderato de la competición por un mejor golaverage. Con la mirada puesta en Sevilla, es momento de repasar el papel de Bale, la calidad de Jesé y la magia de un loco bajito llamado Modric.

Muchos aún mantenemos la esperanza de ver a Gareth Bale galopando por el flanco izquierdo. Con la baja de Cristiano por sanción, albergábamos una ligera esperanza. Pero no. "Bale está cómodo en la derecha y ahí seguirá", apuntaba Carlo hace unos días. Ahí reside su gran compromiso con el club. El galés se adapta a jugar en cualquier posición, sin duda, pero respeta la jerarquía de un Balón de Oro como Ronaldo a pesar del precio de su contratación. Aunque su rendimiento sería más productivo en la banda izquierda, el expreso de Cardiff demostró que es una fuerza de la naturaleza en cualquier zona. Su primera parte ante Jaume Costa fue primorosa. Se aprovechó del fallo de Dorado para definir el primero de forma magistral, picando el balón por encima de Asenjo. En el segundo, asiste a Benzema tras driblar hacia fuera y poner el centro con su pierna 'mala'. Además, estuvo muy bien defendido para evitar diagonales interiores que permitiesen su gran disparo a pierna cambiada. Pero el desgaste se termina notando cuando tienes a dos puñales en cada banda.

La explicación de Ancelotti sobre el dilema de Bale por la derecha aclaró todas las dudas. Y tiene mucho sentido. La presencia de Benzema, un delantero más combinativo que rematador, influye en la posición de Bale y Jesé: "Si tienes un delantero potente es mejor cambiarles para que pongan centros; pero teniendo en cuenta las características de Benzema, para nosotros es mejor que jueguen así, porque ganan tiro y juego interior", concluyó Ancelotti. El Madrid se dejó llevar por los minutos y la ventaja del encuentro. Un golazo de Mario despertó al conjunto blanco de la importancia del partido. Faltaba la salsa canaria. En una jugada que resume la gran importancia de Karim y el papel de Di María al combinar al primer toque, Jesé nos recordó al mejor Romario con ese toque tan especial. Muy de Butragueño. Jesé ha marcado ante el Atlético de Madrid (2º), Barcelona (3º), Athletic (4º), Villarreal (5º) y Valencia (8º).

Modric, en acción (vía @Rafa_NMJ)

Mientras tanto, el 19 del Madrid empezaba a deleitarse con su recital de amagos semanal. El Bernabéu le ha cogido un cariño especial y merecido por su talento. Y a este futbolista nadie le ha dedicado ni una sola portada por su magnífico rendimiento. Fue un fichaje extranjero y de Mourinho, claro. El tiempo pone a cada uno en su sitio. A pesar del nuevo golazo de Giovani (los tres últimos goles a Diego López son impresionantes), un contragolpe mortal de Jesé y Benzema lo finalizaba el francés para sentenciar el choque. La verticalidad del canario parece no tener límites. En el plano negativo, las lesiones de los laterales zurdos y los problemas de Illarra en la circulación; en el lado positivo, el nivel espectacular de los centrales y la adaptación-efectividad de Bale tras salir de lesión.

Real Madrid 4-2 Villarreal (Bale, Benzema (2) y Jesé; Mario y Giovani)

Diego López (5); Carvajal (6,5), Pepe (8), Sergio Ramos (7), Marcelo (s.c); Illarramendi (6), Modric (8), Di María (7); Bale (9), Benzema (8,5), Jesé (8,5) || Coentrao (s.c), Arbeloa (5), Xabi Alonso (6)

Mejor jugador del partido: Bale.

6 de febrero de 2014

El Madrid siempre vuelve

Di María y Jesé, dos de los grandes protagonistas del derbi copero en el Bernabéu.

En el barco de Ancelotti ya no se venden billetes. Cómo hemos cambiado, que diría Presuntos implicados. En la previa del partido conversaba con madridistas. La tónica general era la misma: este Madrid no juega a nada. Ante mi respuesta sobre cuál era la propuesta futbolística de Simeone, el silencio se hacía notar en los aledaños del Bernabéu. Y ojo: este Atlético de Madrid lucha con un presupuesto netamente inferior, menos recursos y un gran empaque. Pero cuando elevas el elogio por encima muchas veces de tus posibilidades, la caída es dura. El Madrid ha aceptado el pulso de Simeone; ha bajado el barro, le ha ganado la pelea y se ha pavoneado en el último tramo del partido tocando el balón. Cada pelota era la última; cada choque, un nuevo partido; cada minuto, una oportunidad para aumentar la distancia en el marcador; cada injusticia arbitral, presión para Clos Gómez. Un cambio de actitud e intensidad a la vieja usanza. Y con fútbol, mucho fútbol. Eliminatoria casi sentenciada.

Antes de comenzar el encuentro, se guardó un minuto de silencio en memoria de Luis Aragonés. Máximo respeto del público madridista. Siempre ha habido clases. En lo deportivo, Bale era finalmente baja por no llegar al 100%. Totalmente comprensible: un partido ante Simeone requiere del 200%. Y más ante la ausencia de Cristiano por sanción en Liga. Ancelotti apostó de nuevo por un 4-3-3 con la incógnita de Di María en el aire tras el empate en Bilbao. Para afianzar su propuesta y minimizar los errores defensivos, alineó a Arbeloa y Coentrao en los laterales. Dos futbolistas extremadamente infravalorados por público y prensa. El partido cumplió el guion esperado. Del plano 4-4-2 del Madrid en Liga, sin Xabi ni Modric, te puede valer; hoy, no. El plan de Simeone era aprovechar fallos del Madrid en la entrega, priorizar las jugadas de estrategia y defender con dos/tres ayudas cada internada del conjunto blanco por la banda. La empresa para el Madrid no era fácil, ya que siempre había diez jugadores atléticos por detrás del balón.

La segunda jugada y los disparos lejanos aparecían en el horizonte como solución al cerrojazo. El gol de Pepe, con la ayuda del defensa, abría la lata. Con el marcador a favor empezaba el show de Modric. Complicado arrebatarle el balón en la conducción, difícil en el desplazamiento; misión imposible cuando realiza un par de amagos. Tampoco aparecía en los partidos grandes, decían. En el otro lado del barro, mientras Diego Costa ensayaba el curso de teatro para su encuentro con Del Bosque (veremos cómo enfoca el establishment la ética del seleccionador), Pepe salió ganador del duelo. Inconmensurable. El Madrid tenía el partido en el sitio exacto. Mientras tanto, Di María cuajaba su mejor partido como interior desde la Liga de Mourinho -goleada en el Sánchez Pizjuán mediante- para dar un claro argumento a Ancelotti en su apuesta por el argentino. Su asistencia a Jesé en el segundo gol justifica cualquier desencuentro previo. En ese tanto, Courtois fue humano por primera vez.

El Madrid se gustaba, robaba con facilidad, tocaba en largo y en corto. Los 'olés' del Bernabéu eran un puñal para Simeone, que apremiaba desde la banda al árbitro por cualquier acción polémica. Clos Gómez le perdonó la expulsión. No tuvo tanto tacto con Mourinho en la final de la pasada Copa. Sin embargo, el tiempo apremiaba para los blancos: querían sangre. El disparo de Di María encontró la tan abnegada suerte de la última final. Fiesta en el Bernabéu. El mejor Madrid del año, ése que era incapaz de hacer frente a un gran rival, aquel incapaz de jugar a algo cercano al balompié, demostró la capacidad futbolística que atesora ante un dignísimo rival. Mención aparte para el partido de Modric, Ramos, Pepe, Xabi y Di María. No hizo falta ni un explosivo Cristiano para encarrilar el pase a la final de Copa.

Real Madrid 3-0 Atlético de Madrid (Pepe, Jesé y Di María)

Casillas (6,5); Arbeloa (6), Pepe (9), Ramos (9), Coentrao (8); Xabi Alonso (8,5), Modric (9), Di María (9); Jesé (8), Benzema (6), Cristiano Ronaldo (6) || Illarra (6), Morata (5), Isco (5)

Mejor jugador del partido: Di María.

3 de febrero de 2014

Oportunidad perdida de dar un golpe en la mesa

Jesé, autor del gol del Madrid en Bilbao, reconoce el mérito de Cristiano Ronaldo en la jugada.

El Madrid se marcha de Bilbao con un sabor agridulce. Por un lado, el golazo de Ibai y la deficiente actuación arbitral de Ayza Gámez; por el otro, el conjunto de Ancelotti se coloca a la altura del Barcelona tras puntuar en un campo donde los de Martino perdieron su primer partido de la temporada. Aunque la sensación es ver el vaso medio vacío. El despliegue físico del Athletic se asemeja bastante al realizado por el equipo de Simeone en el Bernabéu, pero con el condicionante de presionar la salida de balón del Madrid desde el pase de Diego López a los centrales. Impresionante. Una primera parte en la que Xabi Alonso y Modric fueron superados por Iturraspe -copia exacta de Busquets- y un prodigioso Ander Herrera. El tanto de Jesé refrendó la superioridad del Madrid en la segunda parte. Sin embargo, un tanto de fortuna de Ibai -tras un despeje de Ramos- dejó las tablas. El Madrid se conformó con el punto tras la expulsión de Cristiano.

La jornada se presentaba con la posibilidad real de perder puntos ante el Barcelona. El conjunto blaugrana jugaba en casa ante un Valencia en plena descomposición por la grave situación económica del equipo ché. Sorprendentemente, un partidazo de Parejo y Feghouli dio el triunfo más inesperado de los últimos años. Era una ocasión clave para el Madrid de distanciar al Barcelona. Pero la empresa no era nada fácil: sólo el Atlético de Madrid había conseguido desvirgar San Mamés. Y lo hizo con el equipo bilbaíno volcado para remontar una eliminatoria perdida. Las similitudes respecto al Athletic-Barça fueron evidentes. La presión local sobre la salida del balón madridista fue una constante durante toda la primera mitad. Dobles y triples ayudas, coberturas de Iturraspe, Rico y Herrera, ante un Madrid que apenas podía enlazar dos pases con sentido. Aduriz dispuso de la única ocasión del Ahletic en la primera mitad. Respecto al Madrid, acciones individuales de Jesé y Benzema sin llegar a buen puerto. De Marcos y Gurpegui defendieron muy bien cualquier acometida de Cristiano, aunque con la complicidad del árbitro en varias acciones.

El guion cambió en la segunda parte. El paso atrás del conjunto de Valverde lo aprovechó el Madrid para tocar con mayor rapidez y precisión. Modric y Benzema tuvieron en sus botas las mejores ocasiones para los blancos. De un robo de Di María surgió la jugada del gol; Benzema dibujó un pase al espacio a Cristiano, que, con una gran visión de juego, asistió a un oportuno Jesé en el área. Toque sutil para evitar la estirada de Iraizoz. Parecía todo controlado. Sin embargo, en una falta lateral lejana llegó el gol del empate: un latigazo de Ibai imparable para cualquier portero. Sergio Ramos despejó con poca contundencia en dos acciones ante el goleador del Athletic; y en la última, Diego López evitó la victoria local con una gran intervención. La expulsión de Cristiano Ronaldo, en una actuación de Gurpegui digna de los Oscars, corroboró el nefasto arbitraje de Ayza Gámez. Además, dejó sin sancionar varias jugadas de tarjeta clara a Ander, no señaló falta sobre Benzema en la jugada previa a la expulsión y, para completar el círculo, pitó el final del encuentro antes de tiempo, cuando el Madrid se disponía a colgar el balón al área. Un despropósito.

Ancelotti se equivoca al cambiar a Jesé por la simple razón de que era el jugador más desequilibrante y rápido que le que quedaba al Madrid sobre el césped. Si el Cómite de Competición considera grave la acción Cristiano, por lo que sería sancionado de 2 a 4 partidos, no podría jugar en Copa ante el Atlético de Madrid. Pero lo normal es la aplicación de un partido de sanción, por lo que sólo se perdería el encuentro de Liga ante el Villarreal. Y el miércoles visita el Bernabéu Clos Gómez. Sí, sí, el mismo trencilla que expulsó a Ronaldo y Mourinho en la final de Copa. Un encuentro en el que los colchoneros, líderes en solitario de Liga, contarán con las bajas importantes de Filipe Luis y Villa. El Madrid necesita convencer ante su público tras la desazón producida en el partido liguero ante el equipo de Simeone.

Athletic de Bilbao 1-1 Real Madrid (Ibai; Jesé)

Diego López (7); Carvajal (6), Pepe (7), Sergio Ramos (5), Marcelo (4); Xabi Alonso (5), Modric (4), Di María (6); Jesé (7), Benzema (5), Cristiano Ronaldo (6) || Illarra (5), Morata (5), Varane (s.c)

Mejor jugador del partido: Ander Herrera

30 de enero de 2014

El estudio GMP, ganador del proyecto de reforma del Bernabéu

Maqueta, del año 2012, sobre la propuesta del grupo ganador.

El Real Madrid ha anunciado el acto de presentación del proyecto ganador sobre la reforma del Santiago Bernabéu. El ganador, a falta de confirmación oficial, es el estudio alemán GMP en colaboración con los estudios L36 y Ribas. Mañana a las 13:00 horas se conocerán todos los detalles en el Palco de honor del estadio. Aunque se esperan sorpresas de última hora tras la petición del club para mejorar las propuestas, éstos son los principales cambios:

:: Presencia de una cubierta retráctil.

:: Aumento del aforo. Se desconoce la cifra exacta, pero oscilará entre 5.000 y 7.000 asientos nuevos.

:: Construcción de un hotel de lujo y un nuevo centro comercial.

:: Traslado de las oficinas y el Palco de honor al lateral del Paseo de la Castellana.

:: Comienzo de las obras: verano de 2014.

Respecto a las mejoras en materia de explotación comercial del Santiago Bernabéu, recomendamos el visionado del siguiente vídeo:


Cuentas de Twitter imprescindibles para seguir la última hora:

- @Soymadridista
- @nuevobernabeu.

29 de enero de 2014

Récords y divisiones

Jesé celebra con Isco e Illarramendi el único tanto del encuentro.

El gélido ambiente en la capital de España, unido al nulo interés que genera una competición obsoleta, marcaron el guion de un encuentro que venía encarrilado de Barcelona. Ancelotti realizó las rotaciones pertinentes de cara a los dos próximos compromisos del conjunto blanco: Athletic y Athletic/Atlético (Copa). Ambos vitales para lograr el mayor éxito en las dos competiciones. Respecto al partido, el Real Madrid dominó con suficiencia pero sin brillo. Tampoco le hizo falta. La sorprendente suplencia de Córdoba dejaba a las claras las pocas opciones que veía Aguirre en remontar la eliminatoria. Un solitario gol de Jesé dio la tranquilidad necesaria para evitar sustos. El otro partido se vivió en el Fondo Sur, en un nuevo enfrentamiento entre Ultras Sur y los nuevos integrantes de la Grada de animación.

El Madrid salió de nuevo con un 4-3-3 al uso. En teoría, Isco actúo de falso nueve; Cristiano y Jesé, en bandas. Illarra jugó de interior derecho escoltando a Xabi Alonso. El tolosarra fue el protagonista del encuentro con un desplazamiento en largo tras un gran desmarque del atacante canario. La velocidad de ejecución de ambas acciones fue de un nivel espléndido. "Ha sido un gol de jugador grande, sin duda. Con un toque se ha acomodado la pelota y luego ha tenido la frialdad técnica para ponerla donde la ha puesto”, afirma Butragueño. El resto del choque estuvo marcado por el duelo entre Cristiano Ronaldo y Kiko Casilla. Al igual que en aquel partido ante Willy Caballero (Málaga) en el Bernabéu, hoy tampoco era el día. Quizá sean compañeros la temporada que viene.

Es necesario romper una lanza a favor de Ancelotti antes de los partidos importantes de la temporada. Se ha hecho bastante mofa o escarnio sobre la excelencia en el juego, que no es ninguna mentira, pero los resultados de momento están ahí: todas las opciones en las tres competiciones en liza. Su Madrid acumula 20 partidos consecutivos sin perder (17 victorias y 3 empates), que supone igualar la racha del Madrid de Mourinho en la Liga de los récords. Además de sumar ocho partidos consecutivos sin recibir gol (seis de ellos en el Bernabéu). Los récords en la portería de Casillas y Diego López residen en la mejora colectiva del equipo. Casillas sólo ha tenido que realizar dos intervenciones en esta Copa tras seis encuentros. Hoy, salvo una jugada que señalan fuera de juego previo, tampoco tuvo que intervenir. Al igual que en el caso de Diego López en Liga, los elogios también deben recaer en los Xabi, Modric, Pepe, etc.

La lectura del encuentro deja como destacados a Ilarra y Coentrao por diversos motivos. Respecto al lateral portugués, su partido de hoy vuelve a dar garantías de una rotación sensata con Marcelo. No está tan lejos del nivel actual del defensa brasileño. Illarra demostró que ha ganado en madurez y jerarquía en el equipo; y como prueba, varias jugadas de conducción de balón en las que dribla por velocidad a varios rivales.

El único punto negro del partido fue ver la división existente que reina en la Grada de animación. Cada parte debería ceder, en la medida de lo posible, para beneficio del equipo. Es muy triste escuchar pitos entre madridistas. Aunque el proyecto sea nuevo y haya que limar asperezas, el tiempo apremia. Las semifinales de Copa están a la vuelta de la esquina, por lo que una división de esta calibre es inadmisible en partidos de alcurnia.

Real Madrid 1-0 Espanyol (Jesé)

Casillas (6); Arbeloa (7), Nacho (6,5), Sergio Ramos (6), Coentrao (7); Xabi Alonso (7,5); Illarramendi (8), Di María (7); Jesé (8), Isco (5), Cristiano Ronaldo (6) || Pepe (s.c), Morata (s.c), Casemiro (s.c)

Mejor jugador del partido: Jesé.

25 de enero de 2014

La fiesta de Cristiano

     El Bernabéu recibió con un gran tifo a Cristiano Ronaldo, que dedicó el Balón de Oro a la afición.

Líderes. El Madrid se acuesta en cabeza de la clasificación a la espera de los partidos de Atlético y Barça. Con un posible pinchazo del conjunto de Simeone en Vallecas, los dos mastodontes del campeonato se mirarían cara a cara por primera vez en la temporada. Mientras tanto, el Madrid de Ancelotti bate récords. Como suena. Lejos del imbatible registro goleador de la Liga de Mourinho (73 goles en 21 jornadas), la entereza defensiva le ha permitido enlazar siete partidos oficiales consecutivos sin recibir un gol. Iguala la marca histórica del club de la temporada 1994/1995. Para desdicha de muchos, Diego López es el único portero de este Liga que ha estado imbatido cuatro encuentros seguidos. Y el argumento es sencillo: al Madrid ahora no le tiran a puerta. Los buenos datos de Casillas y Diego López, paradas a Córdoba y Charles al margen, residen más en el trabajo colectivo del equipo que en el propio rendimiento de los guardametas. El que decide partidos es portugués, y hoy vivió su particular fiesta.

Primer partido en el Bernabéu tras la coronación de Cristiano Ronaldo como mejor jugador del mundo en 2013. Lo merecía. El público del estadio -que tardó bastante en rendirse a su fútbol, no olvidemos- recibió al crack portugués con un emotivo mosaico para darle la enhorabuena por el ansiado galardón. Una fiesta previa a un partido importante. El choque era muy, muy importante. El factor psicológico de dormir líder, con la fuga de Rosell y la debacle física colchonera salida del horno, clave para meter presión a tus máximos rivales. Sin embargo, el ambiente de charanga previo al choque se trasladó al partido con una soporífera primera mitad. Quizá la peor de la temporada por el débil nivel del Granada. Inane. El Madrid salió a sestear al partido, esperando su oportunidad en una jugada aislada. Los jugadores blancos llegaban medio segundo tarde a la presión por la falta de intensidad y la descoordinación a la hora de ejecutar la presión sin balón. Detalles sueltos de Cristiano en una primera parte impropia de Xabi Alonso, con fallos en la marca de Marcelo, y las conocidas limitaciones de Bale desde el costado derecho.

El paradón de Roberto a Cristiano, tras ejecutar una fastuosa chilena, evitó que el respetable despidiese con una sonora pitada a los jugadores. La actitud del Madrid cambió en la segunda mitad. Fiel reflejo de ello fue la actividad de Xabi Alonso, que recuperó una cantidad ingente de balones en los segundos cuarenta y cinco minutos. Tuvo que ser el trencilla, Gil Manzano, con su pésima actuación, quien alentase a público y jugadores de la importancia del encuentro. Pero apareció el de siempre. Cristiano Ronaldo dribló en una baldosa a la defensa granadina para adelantar al Madrid con un zurdazo marca de la casa. Cada partido mejora facetas en su juego. Hoy, cuando Benzema cayó a recibir a banda,  se situó de nueve muchos minutos. Prueba de ello fue la jugada del segundo tanto, en una muestra de su habilidad para recibir de espaldas y habilitar a sus compañeros. Aunque lo sorprendente del gol fue la aparición de Marcelo en el área rival; una cuestión que muchos dudábamos tras su decreciente nivel en los últimos meses.

En lo que se refiere a actuaciones individuales, es preciso destacar el partido de Carvajal, Pepe y Modric. Imprescindibles para el equipo en próximos compromisos. Cualquiera realiza rotaciones en el caso de los centrales. En el conjunto blanco todos son buenas caras y noticias, en contraposición con la situación del Barcelona. El único debe de Ancelotti es el factor Isco (analizado aquí) y la posición de Bale (analizado aquí). Mientras tanto, Cristiano Ronaldo continúa marcando diferencias en la competición doméstica.

Real Madrid 2-0 Osasuna (Cristiano Ronaldo y Benzema)

Diego López (6); Carvajal (8), Pepe (7,5), Sergio Ramos (7), Marcelo (7,5); Xabi Alonso (6), Modric (8), Di María (7); Bale (5), Benzema (7,5), Cristiano Ronaldo (8,5) || Jesé (6), Isco (5), Illarra (5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

23 de enero de 2014

El CSKA de Messina congela la inmaculada racha del Madrid

 Sergio Rodríguez divisa una jugada ante la intensa defensa de Aaron Jackson.

Tenía que llegar. El Real Madrid cierra su gran inicio de temporada (31-0) con la primera derrota del curso en Moscú (85-71) frente a un CSKA muy superior. Uno de los peores cuartos de la era Laso (23-10); no sólo por el marcador, sino por la superioridad manifiesta del otro equipo en los dos lados de la cancha. A remolque todo el partido, y sin nunca igualar el encuentro (58-55),  la diferencia en la zona fue clave en el rebote y en el discreto último cuarto. Nenad Krstic, MVP del partido. Sorprendieron los pocos minutos en la segunda parte de un acertadísimo Darden.

Los dos equipos más laureados del viejo continente (14 Copas de Europa entre ambos) se enfrentaban en un duelo con morbo; tanto por la imbatibilidad del Real Madrid en la presente temporada (31-0) como por el nuevo reencuentro con el ex técnico blanco, Ettore Messina. O por viejas rencillas del pasado. Con las bajas de Carroll (rodilla) por el Madrid, y Hines (tobillo) y Weems (problemas de espalda) por parte rusa, quedaba un choque ligeramente descafeinado debido a tales ausencias de renombre.

El peor cuarto de la temporada 

Mucho respeto entre ambos equipos. El inicio del choque fue un guion claro de los partidos que propone Messina: gran defensa y encuentro a pocos puntos. Con el sorprendente duelo Vorontsevich-Darden en anotación durante los primeros compases del partido, el técnico italiano solucionó la baja de Weems colocando al teórico ala pívot en el puesto de alero. Resultado: dominio total del rebote en los dos lados de la cancha. Los puntos de Vorontsevich y Fridzon dispararon la diferencia (14-6). Ni Rudy ni Mirotic encontraban soluciones en ataque, con tiros muy forzados por la gran defensa local. El Madrid estaba fuera del partido. La máxima ventaja del primer periodo se fue hasta los 15 (23-8). 

La salida de Sergio Rodríguez dio más fluidez en ataque a los de Laso, pero la sangría en el rebote y la débil transición defensiva del Madrid era aprovechada en cada ataque por el CSKA. Krstic, que se impuso en la zona a los pivots blancostomó el relevo en anotación para establecer la máxima diferencia del partido (37-18). Sin embargo, el Chacho reactivó al Madrid gracias a dos triples (37-24); sus diez puntos fueron el único exponente ofensivo ante el discreto partido de Rudy y Mirotic hasta el momento. Los rebotes ofensivos más canasta de Slaughter y Mirotic permitían a los blancos seguir enganchados al partido con la llegada del descanso (40-30).

Había partido. Tremmell Darden castigaba a los rusos desde la esquina para comandar un parcial de salida de 0-7, que dejaba a sólo tres puntos a los blancos (40-37). Se sucedían las primeras canastas en la zona de Mirotic y Borousis. A pesar del deficiente encuentro de Teodosic, el hombre del partido era Krstic. El pívot castigaba con tiros de 4-5 metros el amago de remontada visitante (50-40). Pero, una vez más, la entrada de Sergio Rodríguez, junto con el resurgir de Mirotic, daba lugar a un nuevo parcial positivo (9-15) para finalizar el tercer cuarto (59-55). 

Krstic y Kaun se imponen en la zona

El equilibrio interior-exterior fue clave en el devenir del encuentro. El CSKA encontraba con mucha facilidad a Krstic y Kaun en la zona; mientras que el Madrid fue neutralizado en cada penetración y jugada al poste. El flojo encuentro de Rudy Fernández, determinante en la derrota. Tampoco apareció la siempre vital aportación desde el banquillo de Felipe Reyes. Un triple de Micov sentenciaba el partido a falta de dos minutos (77-64). Por último, el pique Krstic-Borousis salió a relucir en los últimos instantes del choque, con todo ya decidido para el conjunto de Messina. 

:: Notas del partido: Llull (6), Rudy (3), Darden (6), Mirotic (5), Bourousis (4); Felipe Reyes (3), Sergio Rodríguez (6,5), Díez (5), Slaughter (5), Mejri (5) y Draper (5).

:: MVP: Nenad Krstic (18 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias -> 25 de valoración)

Ficha técnica:

85 - CSKA Moscow (23+17+19+26): Teodosic (7), Fridzon (11), Vorontsevich (14), Khryapa (4),  Krstic (18)- cinco inicial- Jackson (8), Kaun (7), Micov (14), y Pargo (2).

71 - Real Madrid (10+20+25+16):  Llull (15), Rudy (5), Darden (11), Mirotic (13) y Bourousis (2) -cinco inicial-, Reyes (-), Rodríguez (19), Mejri (4), Díez (-), Slaughter (2) y Draper (-).

Árbitros: Christodoulou (GRE), Lottermoser (ALE) y Latisev (LAT). Eliminado Sergio Rodríguez por una falta técnica descalificante.

Incidencias: Partido de la cuarta jornada en el Grupo F del "Top 16" de la Euroliga disputado en el Universal Sports Hall CSKA de Moscú ante 5.094 espectadores.

22 de enero de 2014

Velocidad de crucero

Benzema cabecea el gol de la victoria del Madrid en Cornellà.

Nueva victoria. Ocho consecutivas (seis de seis en 2014). En esos encuentros, tres de Liga y otros tantos de Copa, el Real Madrid ha dejado su portería a cero. Un dato relevador de la mejora defensiva que ha experimentado el equipo desde el cambio de sistema. Ante el Celta apareció Diego López con una mano salvadora ante Charles; hoy, Casillas salva al Madrid del empate en las postrimerías del partido en un mano a mano frente a Córdoba. Todo funciona. El único pero del encuentro es la falta de acierto que evitó sellar el pase a semifinales. Cristiano, Bale, un gran Arbeloa. Muchas ocasiones desperdiciadas. Sin embargo, la imagen general es de notable alto. El conjunto de Ancelotti ha alcanzado un ritmo de juego, precisión y empaque en un momento clave de la temporada.

Pocas rotaciones. Aunque se esperaban más por el nulo respiro que dejan Liga y Copa estas próximas semanas, Ancelotti sólo reservó a Xabi Alonso y Carvajal respecto al once tipo, lo que indica una posible titularidad de Jesé ante el Granada. Incluso Nacho. La carga de partidos de Ramos y Pepe en los últimos dos meses puede ser un contratiempo, a pesar del gran nivel mostrado por ambos en este inicio de año. Por tanto, el técnico italiano volvió a hacer uso del 4-3-3 tras la brillante prueba en Sevilla. El resultado fue inmejorable: Di María hizo un trabajo bárbaro de interior. Se llevó todos los balones al choque del partido con una determinación sorprendente. Hasta colaboró en la salida de balón, arriesgando en varias acciones de dribling ante los delanteros del Espanyol. El equipo se sostenía gracias a la batuta de Illarra y la creatividad de Modric. Una vez más, partidazo del croata; de robos y transiciones ofensivas de Luka llegaron las mejores oportunidades del Madrid, como el disparo a la madera de Cristiano.

El gol estaba al caer. En una internada de Arbeloa por la derecha, su centro es rematado en semifallo por Bale y cabeceado finalmente por Benzema. Los aficionados al baloncesto, que viven en una espiral de felicidad permanente, le recomiendan a Karim que se guarde la cuchilla de afeitar hasta junio. Mirotic y Sergio Rodríguez dan fe de ello. Bromas aparte, el partido de Benzema es sobresaliente. Ayudó mucho en la presión sobre la salida del balón periquita. Su único pero es una jugada de dos contra uno en el segundo tiempo; pero los otros dos integrantes de la 'BBC' tampoco es que se prodiguen cuando tienen un balón franco en el área. El Madrid pudo golear y, a su vez, complicarse la vida en los últimos minutos. La buena salida de Casillas evitó males mayores. El portero de Móstoles, para sorpresa de muchos, parece haber mejorado su juego con el pie de manera notable, a tenor de lo visto esta temporada. No hubo tiempo para más. El Madrid, con pie y medio en semifinales, tiene ante si una nueva jornada de Liga propicia para colocarse segundo en la clasificación.

Espanyol 0-1 Real Madrid (Benzema)

Casillas (8); Arbeloa (7,5), Pepe (8), Sergio Ramos (7), Marcelo (6); Illarra (7,5), Modric (8), Di María (8); Bale (5), Benzema (8,5), Cristiano Ronaldo (6) || Xabi Alonso (6), Isco (5), Jesé (s.c)

Mejor jugador del partido: Benzema

19 de enero de 2014

El jugador más en forma de la Liga

Modric deja sentados a tres defensores verdiblancos con un magnífico recorte, dando lugar al 0-3.

Manita en Sevilla. El conjunto de Ancelotti cada día carbura mejor. Para ello, ha encontrado cierto equilibrio con la inclusión de Di María en un esquema a camino entre el 4-3-3 y el 4-2-3-1. El Madrid jugó el partido más serio de la temporada fuera del Bernabéu. A pesar de la inferioridad del rival, por el momento deportivo e institucional que atraviesa, hay que dar valor a la solidez que ha conseguido el equipo desde el trabajo y la mejora defensiva de sus dos centrales; por lo que una vez más, el portero del Madrid fue un espectador más en el encuentro. Pero la estrella fue de nuevo Luka Modric. Otra vez.

El ambiente deportivo en Sevilla era desapacible. Como si los aficionados verdiblancos estuvieran inmersos en una calma tensa que precede a la más que temida tempestad, en los aledaños del estadio se daba a entender la goleada que podía recibir hoy el Betis ante un Madrid en alza. Y así fue. Los más nostálgicos del mourinhismo siguen sin 'engancharse' a este Madrid de Ancelotti; quizá también por la personalidad del técnico de italiano, en las antípodas de Mourinho, sin un discurso aparente capaz de conectar con el exigente público que engloba a todo el madridismo. La eterna cuestión sobre el contragolpe y un Madrid vertical. La victoria de ayer ante el Betis es, desde un punto de vista futbolístico, impresionante. El Madrid va a jugar la contra aunque sea sólo por la inercia de disponer de jugadores como Bale o Cristiano; sin embargo, el equipo no concede prácticamente ocasiones y domina el tempo de los partidos con una salida de balón espectacular. Ha cambiado mucho la película desde la famosa derrota en el Bernabéu ante Simeone. 

Es el mejor jugador del Madrid. Distribuye, roba, ocupa espacios; se encuentra en un momento de forma pletórico. Estas eran las palabras de un aficionado bético a la salida del recital blanco en el Villamarín. No se puede jugar mejor. La pareja Scott Parker - Modric (Tottenham) me parecía en su día la más completa de la Premier League; por tanto, el tándem Xabi-Luka es actualmente el mejor de la Liga BBVA. Qué exhibición de recursos. El recorte a los tres defensas del Betis en el 0-3, con la posterior asistencia a Benzema, es para quitarse el sombrero. A día de hoy, el mejor futbolista de la Liga. El Madrid despachó al Betis con cuatro golazos, más la guinda de Morata que cerraba la manita en un encuentro completísimo.

Los más de 500 aficionados blancos desplazados a Sevilla vibraron con la goleada de su equipo. Animación intensa y ruidosa, en consonancia con el abultado resultado cosechado por el Madrid sobre el césped. Además, hubo un grado de afinidad con la afición local al término del encuentro por la situación dramática del Betis y la animadversión hacia el Sevilla. Los cánticos a favor de Pepe Mel fueron un clamor en las postrimerías del partido por parte de ambas aficiones.

Betis 0-5 Real Madrid (Cristiano Ronaldo, Bale, Benzema, Di María y Morata)

Diego López (6); Carvajal (7,5), Pepe (8), Sergio Ramos (7,5), Marcelo (8); Xabi Alonso (8,5), Modric (9), Di María (7); Bale (7),  Benzema (8), Cristiano Ronaldo (8,5) || Illarra (5), Nacho (5), Morata (6)

Mejor jugador del partido: Luka Modric

16 de enero de 2014

Cristiano, Jesé y el 4-3-3

Cristiano, de libre directo, marca el 0-1 en Pamplona con la colaboración de Andrés Fernández.

En cuartos. Un Madrid solvente, que gana en solidez partido a partido, volvió a realizar un encuentro efectivo para sumar una nueva victoria en un comienzo de año prometedor en el aspecto defensivo. El conjunto de Ancelotti lleva más de cuatro partidos sin recibir un gol. Los motivos son sencillos: buenas intervenciones puntuales de ambos guardametas, la mejoría de Sergio Ramos y una cohesión entre líneas que merma las ocasiones del rival. Dos detalles de Cristiano Ronaldo y Jesé sirvieron para sentenciar una eliminatoria encarrilada en la ida, a pesar de las dudas del técnico italiano por el discreto partido jugado ante Osasuna en Liga. En el plano negativo, el bajo rendimiento de Isco y el nuevo cruce de cables de Fabio Coentrao. Espera el Espanyol en cuartos.

Ancelotti se tomó el partido más en serio de lo que indicaba la gran renta obtenida en el Bernabéu. Es más, Carletto cambió el sistema para hacer pruebas de cara al futuro. Iscó jugó con libertad de movimientos, de teórico falso nueve, en un intento de recuperarle para la causa. Jesé y Cristiano en las alas; Di María e Ilarra de interiores. También regresó Coentrao dos meses después. El inicio del encuentro estuvo marcado por la pasividad del Madrid: orden y posesiones largas. El equipo buscaba al flamante Balón de Oro con insistencia. Sin embargo, el escenario y el rival no eran los apropiados para florituras fuera del guion. Cristiano sentenció la eliminatoria gracias al lanzamiento de un libre directo potente pero muy centrado. El fallo de Andrés Fernández es imperdonable. Sin motivos para desmerecer al portugués, el error es grave. El enamoramiento del madridismo con Ronaldo se agrava con las celebraciones de sus tantos. Aunque marque el tanto más tétrico de su carrera, lo vive como si fuera el último. Es la competitividad hecha futbolista.


El resto del encuentro fue la confirmación del pésimo momento de Isco. Por menos se le ha hecho una campaña en contra a cierto delantero francés. Veremos cómo gestiona Ancelotti su entrada en el equipo, porque, al ser Modric y Xabi intocables, tampoco funcionaría como interior en un 4-3-3. En el plano positivo, la fulgurante jugada de Jesé que genera el 0-2. Las comparaciones con Cristiano, cuando inicia la carrera, son inevitables. El pase desde la línea de fondo lo define de manera notable un trabajador Di María. Poco más. Ancelotti debe estar contento con el rendimiento de su pareja de centrales, especialmente con Ramos. También se merecía elogios Coentrao por su encuentro, en función de su larga inactividad, hasta que se le cruzan los cables al final del partido. 

Osasuna 0-2 Real Madrid (Cristiano Ronaldo y Di María)

Casillas (7); Arbeloa (6), Pepe (7,5), Sergio Ramos (7,5), Coentrao (4); Illarra (6,5), Xabi Alonso (6), Di María (7); Jesé (8), Isco (5), Cristiano Ronaldo (8) || Bale (5), Casemiro (5), Morata (s.c.)

Mejor jugador del partido: Jesé.

12 de enero de 2014

Para todo lo demás, Modric

Modric dribla a Alex Fernández en una acción del encuentro en Cornellà.

Oficio. Mucho oficio. El Real Madrid recuperó la seriedad defensiva, el orden como equipo, en uno de los partidos claves que marcan el devenir de la temporada. El triunfo en Cornellà aprieta la Liga en el ecuador de la competición doméstica. A pesar de no realizar un juego brillante, que sigue siendo la gran asignatura de Ancelotti, el conjunto blanco volvió a ganar en cohesión, trabajo y una evidente mejora en la transición defensiva tras pérdida de balón. Diego López fue un espectador más. El marcador menosprecia el gran trabajo del Madrid durante el segundo tiempo debido al desacierto de Cristiano, Bale y Di María en los metros finales. Sin embargo, el Madrid recupera la sonrisa de la competición. Todo es más fácil si en un tu equipo cuentas con un todoterreno croata llamado Luka Modric.

Como veníamos contando en la web, el gran dilema de Ancelotti es la posición de enganche. Lo analizábamos en el partido ante el Celta. Isco se pierde y crea desajustes debido a su inoperancia en la presión. Por tanto, el técnico italiano tenía dos opciones: Illarra o Di María. Optó por el segundo en base al estado de forma de Modric como interior. Luka es insustituible. Sin embargo, la prueba del argentino como enganche fue nula en Vallecas. Requería mucho más trabajo. Con espacios, en un campo más grande como Cornellà, podía ser más efectivo. La salida fue muy discreta. La presión del equipo de Aguirre obligaba a Modric y Xabi crear desde muy atrás. Ante todo pronóstico, la solución fue el notable encuentro de Benzema y Marcelo. El francés recibía y tocaba de espaldas con una precisión milimétrica. En una jugada individual del delantero de galo, con un control orientado espectacular, le regaló el primero a Cristiano. Pero hoy no era el día. Los disparos de Ronaldo fueron todos muy centrados, a pesar de las paradas ortodoxas de un afortunado Kiko Casilla.

Al Madrid se le iba de nuevo la Liga. Pero, a diferencia de otros partidos, la actitud y el orden defensivo habían cambiado. El partido de Sergio Ramos fue soberbio; quizá mejor que el de Pepe, aunque este luego fuera el protagonista. En Cornellà fue el primer partido de la temporada donde el equipo hizo un esfuerzo sobrehumano para recuperar el balón tras pérdida. Di María, Modric, Xabi Alonso, Benzema, Ramos, Pepe, Marcelo, Carvajal... Anticipación y seguimiento a su par en todas las jugadas. La diferencia de todo es Modric. Siempre encuentra la mejor opción. Sus cinco primeros minutos de partido parecían presagiar un naufragio del Madrid hoy, pero se sobrepuso con una actuación sobresaliente. No solo crea juego, sino que, debido a su facilidad para ganar ventaja del control orientado, inició varios contragolpes gracias a ese metro que obtiene de su calidad. Asistió, por segundo partido consecutivo, a Pepe en un balón milimétrico para ganar el partido. Hay que rendirse al croata. 

El Madrid sigue con sus opciones intactas en Liga. Los más críticos argumentan que el equipo hoy tampoco jugó a nada, en plena contraposición con el Madrid de Mourinho. No nos engañemos: era un partido de 0-5 con Cristiano al 50%. Y, como reiteré antes, Diego López no tuvo que intervenir para salvar al equipo. El equipo debe mejorar, desde el trabajo y la presión, para encontrar su identidad. Necesita mejorar. Sin embargo, la diferencia futbolística entre este Madrid y sus dos rivales por el título es inexistente. Tanto Barça y Atlético han ganado muchos partidos por inercia. Nos espera una segunda vuelta intensa, con el hándicap de la Copa y las duras eliminatorias de Champions. Y el madridismo puede estar más de enhorabuena. Salvo sorpresa mayúscula, Cristiano Ronaldo logrará mañana su segundo Balón de Oro.

Espanyol 0-1 Real Madrid (Pepe)

Diego López (6); Carvajal (7,5), Pepe (8), Ramos (8,5), Marcelo (7); Xabi Alonso (7), Modric (9), Di María (6,5); Bale (4), Benzema (8), Cristiano Ronaldo (4) || Jesé (5,5), Illarra (s.c.), Arbeloa (s.c.)

Mejor jugador del partido: Luka Modric

10 de enero de 2014

Al ritmo de Luka Modric

Cristiano se eleva, de manera espectacular, por encima de Karim Benzema.

Demasiado espeso. El Madrid ha conseguido medio billete para los octavos de final de la Copa gracias a su cómodo triunfo ante Osasuna. Sin alardes ofensivos ni un juego brillante, el conjunto de Ancelotti va quemando etapas sin ver un destino claro en su propuesta futbolística. Modric volvió a ser el metrónomo sobre el que gira todo lo demás. Además le responde el físico, una de sus principales carencias. Al margen del croata, la mejor noticia para el Madrid es la ligera mejora en la cohesión entre líneas con Illarra y Jesé en la alineación. El trabajo del canterano fue bárbaro para pulir los defectos de la transición defensiva que genera tener a tres jugadores tan ofensivos como Bale, Cristiano y Benzema. Nuevamente destacaron Pepe y Arbeloa en la zaga blanca.

En la transición de juego de la anterior etapa con Mourinho al frente, la figura indispensable para Carlo Ancelotti es Luka Modric. Qué barbaridad de futbolista. Este tipo de alabanzas empiezan a ser una constante en las crónicas de hoy en día. Sin embargo, la hemeroteca sobre la evolución del croata daría para varias entregas en La Libreta de Van Gaal. Suplente de Özil, Cazorla es español, prefiero a De las Cuevas (hoy en el campo) antes que a Modric. El peor fichaje que hizo Mourinho, decían. Un jugador que merece portadas un día detrás de otro. Pero lo mejor es verle sobre el terreno de juego. Su mejoría, incluso, es un hecho desde el punto de vista táctico. La mejora en el posicionamiento sobre el césped impresiona. De ahí salen sus estadísticas sobre la cantidad ingente de balones que recupera por partido. Hoy, además de asistir a Benzema en el primer gol, tras ejecutar una falta lateral perfecta al área, fue el jugador más destacado del partido junto con el delantero francés. Su dominio del desplazamiento del esférico es el otro extremo a Illarra, desacertado en esta faceta, como así reconoció Ancelotti en la rueda de prensa.

Osasuna hizo un partido aceptable en cuanto al planteamiento. Sólo crearon una ocasión de cierto peligro en el encuentro, pero fue resuelta bien por Casillas. La salida de balón fue buena pero ineficaz en los últimos metros. Pepe, que parece otro futbolista tras una última temporada incalificable, vuelve a recuperar sensaciones de antaño sobre su contundencia, sobriedad y facilidad en la anticipación. Se le ve mejor físicamente. A Arbeloa tampoco le hace falta un gran estado de forma, ya que limita sus defectos con un gran posicionamiento del cuerpo y su conocida veteranía para imponerse en todos los choques con su par. El Madrid se encontraba muy cómodo en la eliminatoria. Respecto a Jesé, fue bastante superior al rendimiento mostrado por Isco ante el Celta. Más dinamismo, descaro y potencia. La falta que genera el primer gol es una infracción sobre una internada por la banda del canario. Interpreta el fútbol de manera sencilla.

Incluso Bale se animó a dejar un par de pinceladas tras una primera parte gris del galés. Comprensible tras salir de lesión. Tampoco estuvo de nuevo notable Cristiano. A pesar de su bajón físico derivado de la inactividad, es inexplicable el salto (que ilustra esta crónica) por encima de Benzema. Muy parecido a su famoso gol frente al Manchester United con Evra de célebre espectador. El portugués asistió a Jesé en el 2-0 y estuvo cerca de marcar el tercero, en un pase de tiralíneas del excelso Modric. Poco más. Jesé dio el susto al retirarse con molestias en el gemelo. Con un posible -y morboso- enfrentamiento ante el Alcorcón en el horizonte, el Madrid tiene puesto su punto de mira en Cornellá. Un campo y rival que suele medir a la perfección el estado futbolístico de sus contrincantes. Mientras tanto, veremos si Simeone sigue haciendo carrera o se queda todo en un sueño.

Real Madrid 2-0 Osasuna (Benzema y Jesé)

Casillas (6), Arbeloa (7),  Pepe (8), Sergio Ramos (7), Marcelo (6); Illarramendi (6), Modric (8,5); Bale (6), Jesé (7,5), Cristiano Ronaldo (6,5); Benzema (8) || Isco (5,5), Morata (5,5), Casemiro (S.c.)

Mejor jugador del partido:  Luka Modric.

7 de enero de 2014

La esperanza se llama Jesé

Los jugadores del Madrid celebran el gol de Cristiano, que sentenciaba el partido ante el Celta.

Regresaba el fútbol al Santiago Bernabéu. En la previa, amenazas de muerte e intentos de agresión a los nuevos aficionados presentes en la nueva Grada de animación. Un espectáculo dantesco. Si las fuerzas y las ganas me acompañan, hablaremos sobre ello en los próximos días. Pero hoy había fútbol. El Madrid de Ancelotti sudó para conseguir una victoria ante el voluntarioso Celta de Luis Enrique. Con un esquema 4-5-1, Charles en punta y Rafinha atacando la espalda de Marcelo, el cuadro vigués estuvo cerca de rascar puntos. La salida de Jesé al terreno de juego reactivó a un equipo plano, muy horizontal, que apenas creaba fútbol a partir de la línea de tres cuartos. Ronaldo cerró la goleada para seguir pensando en grande, pero las sensaciones no son nada halagüeñas.

Entramado táctico: ¿4-2-3-1?

Carlo Ancelotti sigue sin dar con la tecla en sus esquemas. Con el fallido intento del 4-4-2, que terminó en tragedia ante el Atlético de Madrid en el Bernabéu, el técnico italiano apostó finalmente por un sistema similar al de Mourinho: 4-2-3-1. Presenta varios problemas en la actualidad:

:: Pérdida de poderío físico en el doble pivote. La ausencia de Khedira merma la transición defensiva del conjunto blanco hasta límites insospechados. Y, al igual que en tramos de la temporada pasada, el rendimiento físico de Xabi Alonso ha bajado un par de escalones. Modric compensa todas las carencias futbolísticas.

:: Rendimiento del enganche, clave en el esquema. Si el equipo sufre en la transición defensiva por la baja de Khedira, el trabajo de la línea de tres debe ser mucho más intenso. Isco no termina de encontrarse cómodo. Además, si le unimos que es un jugador limitado en la presión defensiva y el bajo rendimiento de pressing de Cristiano y Di María esta noche, nos encontramos con un partido de ida y vuelta.

El segundo punto es el principal problema que tiene el Madrid: la posición de Isco. No funciona en ninguno de los dos esquemas anteriores por diferentes motivos. Por tanto, una solución sería introducir a Illarra en la posición de Modric, y adelantar al croata en la demarcación del malagueño. Más equilibrio, mejor transición defensiva, ligera pérdida futbolística. Ancelotti lo tiene en mente. La tendencia de Cristiano y Bale de jugar en banda imposibilitan ver el 4-3-2-1, el famoso árbol de Navidad, que utilizó en el Milán con Pirlo, Ambrosini, Gatusso; Seedorf, Kaká; e Inzagui.

Sin embargo, la frescura fue de nuevo obra de Jesé. La verticalidad de Carvajal, clave en los dos primeros tantos por sus internadas por el costado derecho, permitió al Madrid sentenciar el partido. El canterano cuajó su mejor encuentro con la camiseta blanca. Benzema también encontró premio a su trabajo. Mientras que Cristiano, cada vez más cerca de ganar su segundo Balón de Oro, estuvo gris hasta el desenlace final del choque. Dos goles que le permiten seguir batiendo récords. Con la Copa a la vuelta de la esquina y la posibilidad de recortar puntos al Barcelona el sábado, el Madrid no puede fallar esta semana.

Real Madrid 3-0 Celta (Cristiano Ronaldo -2- y Benzema)

Diego López (7); Carvajal (8,5), Pepe (7), Sergio Ramos (6,5), Marcelo (6); Xabi Alonso (5), Modric (8); Di María (4), Isco (4), Cristiano Ronaldo (7,5), Benzema (7) || Illarra (6), Jesé (7), Bale (7)

Mejor jugador del partido: Carvajal.

23 de diciembre de 2013

Jesé engancha al Madrid a la Liga

Los jugadores del Real Madrid celebran con Jesé el 2-3 en Mestalla.

Mientras hay vida, hay esperanza. El conjunto blanco cierra un 2013 para olvidar en lo deportivo con un triunfo de vital importancia en Valencia. Tras hacer los deberes Barça y Atlético de Madrid, en partidos complicados donde pudieron perder puntos, el Madrid estaba a menos de diez minutos de decir prácticamente adiós a la Liga. Los errores defensivos volvían a condenar al conjunto de Ancelotti. La entrada de los canteranos Jesé y Carvajal, fundamental para el resurgir blanco tras otra segunda parte deficiente. El gol del canario quizá sea un punto de inflexión en la temporada. El próximo enfrentamiento en el Calderón entre colchoneros y culés, unidos a la tremenda dificultad de sus cruces de Champions y el desgaste producido por la Copa, es una vía de optimismo para un Madrid lleno de dudas cuando viaja lejos del Bernabéu. 

El Madrid empezaba su partido a ocho puntos de Barça y Atlético; un añadido más a un encuentro complicado, a pesar del momento institucional y deportivo que vive el conjunto ché. La puesta en escena fue notable. Modric y Xabi Alonso dominaban la posesión a su antojo, con todo el Valencia metido en su campo esperando a la contra. Los problemas del equipo de Ancelotti se centraban en la inoperancia de Cristiano Ronaldo, la poca presencia de Isco en tres cuartos de cancha y la nula ejecución de jugadas por el costado izquierdo. La lesión del portugués ha mermado su confianza y la capacidad de desborde de hace un mes; por tanto, su tendencia a buscar posiciones interiores provocaban un embudo donde Benzema se perdía en un mar de dudas e imprecisión. El extremo más ortodoxo del equipo solucionó la papeleta en los primeros minutos. El golazo de Di María, al palo largo de Guaita, encarrilaba el partido. Su zurda también sería clave en el segundo tanto, al ejecutar con maestría una falta lateral que Cristiano cabecea sin oposición. Está en fuera de juego, como nos recordó constantemente la retransmisión de Canal +. Busquen las diferencias con la agresión de Tiago a Juanfran (sin señalizar) o, en el caso del Barça, el segundo (el balón sale por la banda) y el cuarto gol blaugrana (fuera de juego de Cesc).

Sergio Ramos y las jugadas a balón parado.

Es una obviedad que Diego López ha bajado su nivel en la portería. Su 2013 ha sido inmaculado, fantástico, pero es evidente que en los últimos partidos ha vuelto a ser humano. Sin embargo, no ha tenido ningún error de bulto en este último tramo de año. El problema reside en los jugadores intocables. Cuando un jugador no admite la crítica y es el mejor central del planeta para el periodismo deportivo de este país, la culpa debe recaer en otro. Ahí entra Diego López. Sergio Ramos falla en los dos goles del Valencia por errores en la marca. Es incuestionable."Si me paro a pensar y me marca la vida lo que diga la gente...me entra por un oído me sale por el otro. Las críticas no van a poder conmigo, yo me sacrifico para mejorar cada día," afirma Ramos. La crítica constructiva siempre es necesaria. Respecto al segundo gol a la salida de un córner, es el primero que encaja Diego López a balón parado en esta Liga. La temporada pasada, en pleno apogeo del duelo Casillas-Mourinho por los motivos de la suplencia del guardameta, el de Móstoles recibió 6 goles (Jonás, Valera, Trochowski, Messi y Manucho -2-) en este apartado.

Al Madrid se le iba la Liga. Sin profundidad ni ideas, con Cristiano jugando de nueve, el equipo se partía en la transición defensiva. Pero a Khedira no se le iba a echar de menos, lo importante es sólo generar juego. En fin. Ancelotti reacciona desde el banquillo de manera sobresaliente: la entrada de Jesé y Carvajal cambia la inercia del encuentro. La verticalidad de ambos genera el gol del triunfo por el costado derecho. El balón le llega a Modric en la frontal; se frena, para el reloj por un par de segundos, y visualiza el pase a Jesé. El canario y Guaita hicieron el resto. El Madrid sigue en la pelea. Como dijo Ancelotti hace unos días, el Madrid sabe que debe hacer entre 95-100 puntos si quiere lograr el campeonato.

Valencia 2-3 Real Madrid (Piatti y Mathieu; Di María, Cristiano Ronaldo y Jesé)

Diego López (5); Arbeloa (5,5), Nacho (5), Sergio Ramos (3), Marcelo (5); Xabi Alonso (7), Modric (9); Di María (8), Isco (5), Cristiano Ronaldo (5,5); Benzema (4) || Jesé (7), Carvajal (6), Illarra (5).

Mejor jugador del partido: Luka Modric.