22 de febrero de 2014

Líderes

Gareth Bale celebra con Di María el golazo de la tarde en el Santiago Bernabéu

Con mayúsculas y por méritos propios. Como comentábamos en la crónica ante el Getafe, las salidas de Barcelona y Atlético de Madrid -tanto en Europa como en Liga- eran propicias para ver algún tropiezo importante. Primero hizo los deberes el Madrid, que se limitó a reservar energías debido a la teórica debilidad del Elche. Lo pudo pagar caro. El conjunto de Fran Escribá dejó una gran impresión en el Bernabéu a pesar de lo indicado por el electrónico. Un tanto de Illarra facilitó las cosas en un encuentro gris, anodino, sin ninguna atracción relevante. El impresionante gol de Gareth Bale, unido a los buenos minutos de Isco, dejaron un buen sabor de boca a un equipo con la cabeza en otros compromisos. Pero líder. Tres puntos de ventaja vitales sobre el Barcelona gracias al partidazo de Griezmann, Vela, Canales y Zurutuza. La Liga puede decidirse en los tres próximos compromisos: Atlético, Levante y Barcelona.

El Madrid se presentó ante su público con un once previsible (sorprende la suplencia de Coentrao) por la baja confirmada a última hora de Cristiano Ronaldo. "Ni comprendo ni olvido lo que ha ocurrido con Cristiano Ronaldo. Es increíble. Alguien ha fallado", apuntó Carlo Ancelotti en la rueda de prensa. Los números sin el astro portugués son relevantes: 3 victorias en 3 partidos (10 goles a favor, 2 en contra). Su ausencia ha servido para relanzar a Jesé y dar más importancia a la confianza de Bale. El galés lo necesita. Y volvemos a reiterar que debe alternar la posición con el extremo izquierdo (Ronaldo o Jesé) en situaciones de los partidos. El golpeo natural y la facilidad del dribbling lo merecen, aunque sea de forma circunstancial. No se puede reducir tanto potencial. El galés fue un carrusel de pérdidas en la primera parte por su costado, marcada por los buenos desmarques de Benzema y la verticalidad de Di María. Junto con Illarra, autor del primer gol en un tiro afortunado, fueron la única nota positiva de un partido para olvidar en la primera parte.

El aprendiz hoy superó al maestro. Aunque fuese por un solo encuentro, Illarra rindió a un nivel muy superior a Xabi Alonso. El tolosarra estuvo desdibujado y lento en la anticipación. Ancelotti debe dosificarle con criterio para los partidos de alcurnia. Cuando el run run ya estaba en el ambiente del Bernabéu apareció un obús por Chamartín. Bale se sacó de la chistera un disparo seco, imparable para el portero ilicitano. Si le dejan medio metro en su espacio natural, te mata. El resto del partido sirvió para disfrutar de unos muy buenos minutos de Isco de enganche, que corroboró con un golazo prácticamente sin ángulo en el área pequeña. Espera el Schalke. El Real Madrid de Ancelotti sonríe por encima de un rival inmerso en una crisis institucional de un calibre inimaginable. Sin embargo, un equipo con Messi siempre tiene más vidas que un gato.

Real Madrid 3-0 Elche (Illarra, Bale e Isco)

Diego López (6); Carvajal (6), Pepe (6,5), Varane (6), Arbeloa (6); Xabi Alonso (5), Illarra (7), Di María (6); Bale (6), Benzema (6,5), Jesé (5,5) || Isco (6), Morata (5), Casemiro (s.c).

Mejor jugador del partido: Illarramendi.

16 de febrero de 2014

Di María encuentra el camino

Los jugadores del Madrid celebran el primer gol del partido, obra de Jesé, en Getafe.

El Madrid vuelve a responder. En una nueva victoria que permite igualar a Ancelotti la racha de Capello (25 partidos consecutivos invicto), el conjunto blanco dio buena cuenta de un Getafe sin alma ni recursos. Los destellos individuales de la tripleta atacante fueron más que suficientes. Di María y Benzema, eternamente cuestionados por diferentes motivos, salen reforzados del encuentro con creces. Quizá sea más relevante el papel del argentino como interior improvisado en un esquema cada partido más afianzado por los impresionantes resultados del equipo. En el debe, el flojo partido de Bale por el costado derecho; aunque el estado del césped no ayudaba a la conducción, una de sus principales armas en carrera. El tanto de Modric fue el único aliciente del resto de un choque marcado por la agonía de Sergio Ramos en la búsqueda de una tarjeta amarilla que nunca llegó.

En la previa del encuentro, el autobús del Real Madrid era recibido con más entusiasmo que el del conjunto azulón. Ese fue el resumen del partido en la grada y, por ende, la superioridad madridista sobre el césped del Coliseum Alfonso Pérez. Con la única rotación en el lateral derecho, Ancelotti puso a todas sus naves disponibles para mantenerse en la cabeza de la tabla. Dos jugadores marcaron el guion del partido: Di María y Benzema. Sin embargo, Jesé dejó primero su impronta con una jugada que demuestra su increíble frialdad y efectividad de cara a portería. Nunca falla. Disparo con el interior, al palo largo, imposible para el portero. Mientras tanto, el Getafe utilizaba el balón parado -su única arma- para crear peligro. Pero volvió a ocurrir. Reminiscencias del pasado mourinhista: jugada de estrategia del rival, gol del Madrid al contragolpe. Los blancos se plantaron en el área rival en pocos segundos. Di María, con un centro magnífico, habilitó a Benzema para el 0-2. Bale pudo sentenciar en un fallo incomprensible con todo de cara.

El partido estaba sentenciado. La mejor noticia, el gran nivel de Di María. Abusó de la conducción de balón lo justo para habilitar siempre a sus compañeros. Le falta contundencia a la hora del choque y en facetas defensivas, pero su presión facilita muchas recuperaciones de balón. Marginado Bale en la derecha, el único que faltaba por unirse a la fiesta era un intermitente Modric. Su segunda parte fue sobresaliente. Refrendó las buenas sensaciones con un nuevo zapatazo desde fuera del área (6 de 6 en el Madrid). Jesé se fue apagando poco a poco tras un gran comienzo. Entretanto, Sergio Ramos buscaba con ahínco una posible amonestación para descansar ante un rival asequible (Elche) y jugar sin presión lo duro de la temporada. Modric, de forma inteligente, sí encontró el premio: sumó su quinta amarilla. Semana tranquila con un ojo puesto en los posibles tropiezos de Barcelona (Manchester y Donosti) y Atlético (Milán y Pamplona)

Getafe 0-3 Real Madrid (Jesé, Benzema y Modric)

Diego López (5,5); Arbeloa (5), Pepe (7), Sergio Ramos (7), Marcelo (6); Xabi Alonso (6,5), Modric (7), Di María (8); Bale (5,5), Benzema (7,5), Jesé (6,5) || Illarra (6), Isco (s.c.), Casemiro (s.c.)

Mejor jugador del partido: Di María.

12 de febrero de 2014

Serio correctivo de Ancelotti a Simeone

Cristiano Ronaldo, autor de dos goles en el Calderón, celebra efusivamente con Bale uno de ellos.

El Madrid de Ancelotti cumplió el expediente en el Calderón. Ante un Atlético de Madrid resignado desde el gol de Di María en el Bernabéu, Simeone dio descanso a varios de sus jugadores con vistas a las dos competiciones que aún tiene en liza. Pero no hay excusas. Si por el Madrid fuese el partido habría terminado 0-0, con Varane y Sergio Ramos pasándose el balón entre ellos durante los 90 minutos del choque. El Atleti, que lleva varias semanas sin gasolina, volvió a esperar al Madrid en su campo. Resultado: 0-2 al cuarto de hora. Quizá el resultado global de la eliminatoria sea excesivo a los méritos del conjunto blanco, pero no tanto al poco fútbol mostrado por los colchoneros. Entre varios cánticos deseándole la muerte y riéndose de su madre, Cristiano resolvió un partido de mero trámite desde el punto de penalti. La racha de Ancelotti sigue vigente.

Salir sin un delantero centro puro a una eliminatoria con un 3-0 en la ida. Pocas frases pueden definir mejor el planteamiento de Simeone en su estadio, ante su gente, que vinieron a confirmar la superioridad del Madrid. Sólo le bastaron dos chispazos para sentenciar el encuentro. Mientras tanto Modric, Illarra y Xabi Alonso disfrutaban en un rondo con diez jugadores rivales en el medio. En defensa del Atlético de Madrid, las ausencias de Filipe Luis y Diego Costa son tan importantes como la de Modric y Cristiano en el conjunto blanco. Incluso más. El propio Madrid no podría creerse una empresa tan sencilla en el césped, cuando desde la grada la presión era mucho más impertinente que la meramente futbolística. Los tantos de Cristiano, en penas máximas tan claras como inocentes, cerraron una eliminatoria sin más historia. El halo místico de Casillas evitó el gol de Raúl García, cuyo disparo fue repelido por el poste. Poco más. El otro encuentro se jugaba desde la grada.

El público del Atlético de Madrid volcó su ira hacia tres jugadores: Cristiano Ronaldo, Arbeloa e Iker Casillas. Cánticos muy reprochables en todos los casos. Sin embargo, el 'Cristiano muérete' fue precedido del  lanzamiento de un mechero al jugador portugués. El ambiente estaba muy caldeado. Ancelotti debió de sustituirle al descanso para evitar males mayores en forma de una segunda amarilla que le hubiese impedido jugar la final de Copa. La segunda mitad no tuvo historia. Aunque es necesario destacar el gran partido de Isco de 'falso nueve'; el malagueño vino a recibir y pedir el balón, tocando siempre con criterio, en una función clásica de Benzema. Illarra también estuvo más acertado en la entrega. El resumen de la eliminatoria se debe evaluar en torno a la gran superioridad del Madrid de Ancelotti sobre el fútbol propuesto por el Cholo. Se resarce con creces de aquel encuentro de infausto recuerdo en Liga. Los números de los últimos 24 partidos avalan al técnico italiano: 20 victorias y 4 empates (66 goles a favor, 16 en contra). Y todo ello con el pase a una final y todas las opciones en las otras dos competiciones. Not bad, Carletto.


Atlético de Madrid 0-2 Real Madrid (Cristiano Ronaldo -2-, de penalti)

Casillas (6,5); Carvajal (7), Varane (6), Ramos (6), Arbeloa (5,5); Xabi Alonso (7), Modric (7), Illarra (7,5); Bale (6), Isco (7,5), Cristiano Ronaldo (7,5) || Nacho (6), Casemiro (5), Jesé (5,5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.