18 de septiembre de 2012

Jaycee Carroll: "Me fijo en movimientos de Ray Allen"


¿Por qué todos los jugones sonríen igual? Frase mítica del genio de Andrés Montes que ejemplifica a la perfección a nuestro personaje de hoy. Nos recibe en el Pabellón del Valle de las Cañas (Pozuelo) con una sonrisa de oreja a oreja. Equipado con la nueva vestimenta de la temporada, Jaycee Don Carroll (Laramie, Wyoming, 1983) sonríe y gesticula al ver que le ofrecemos una camiseta de Ray Allen con el número 20 a la espalda, el mismo dorsal que él luce en el Real Madrid. Amable y directo, con un correcto castellano, charlamos con el ídolo universitario de Utah.   

Enhorabuena por el triunfo ayer ante el Estudiantes. Supongo que no hay mejor forma de comenzar la temporada.

Sí, siempre es importante ganar contra los equipos rivales de la Liga, y ayer tuvimos que sufrir un poco. Empezamos el partido a un nivel muy flojo en defensa y no tuvimos regularidad en la anotación, aunque no creo que eso pase muchas veces con el nivel de este equipo. Estamos contentos por la victoria.

¿Cómo valoras la experiencia de jugar con Azerbaiyán este verano?

Fue muy interesante. Hubo muchos aspectos que fueron mejor de lo que me imaginaba en un principio, aunque otros no tanto. Por ejemplo, me quedo con aspectos positivos: el trato fue excelente, me cuidaron bien, las comidas, los hoteles, etcétera. Me habría gustado tener la oportunidad de jugar más al baloncesto ya que estuvimos viajando mucho, y  además teníamos otro americano que jugó la mayoría de los partidos. Así que yo salí un poco descontento por este lado de las cosas.

Un dato curioso del torneo fue que en un encuentro capturaste 11 rebotes. ¿Marca personal?

(Risas) Sí, sí, cuando tuve la oportunidad jugué bien. El equipo necesitaba un pivot grande, así que tenía mucho sentido que yo ayudara en este apartado.

Durante la temporada, ¿encuentras tiempo libre para la seguir la NBA u otros deportes de tu gusto?

Sí, tenemos tiempo pero me cuesta ver los partidos de la NBA. En Canarias tenía Canal + y veía un partido cada día, aunque en Madrid todavía no lo he contratado y no veo muchos encuentros (risas). Sigo mucho la Liga Endesa y la Euroliga. Además, últimamente veo también Fútbol americano (NFL).

Hablando de la NBA; se decía que Serge Ibaka te llamaba y te comparaba con Ray Allen, el nuevo escolta de los Miami Heat. Menudo elogio.

(Sorpresa) Muy amable, sí. Tiene mucha razón. El juego de Ray Allen es muy parecido al que yo realizo: somos tiradores y creamos nuestros tiros con movimientos sin balón. De hecho, he intentado fijarme en cosas que él hace porque es un jugador veterano, con mucha experiencia y un gran tirador.

¿Cuál es para ti el mejor escolta del mundo?

A mí me gusta Dwyane Wade, creo que tiene mucho talento. Kobe Bryant también está ahí. Ellos dos son los mejores escoltas del momento.

Para terminar, ¿cuál es el objetivo que te marcas para esta temporada con el Real Madrid?

Para mí los objetivos siempre son los mismos: venir cada día para trabajar duro, mejorar y sólo pensar en el próximo partido. Ahora mismo ya estoy pensando en el CAI Zaragoza y qué tenemos que hacer para ganarles. Si siempre pensamos en ir ganando partido a partido, los resultados llegarán.

16 de septiembre de 2012

Un equipo sin alma

Trochowski marca a placer. Foto: AS.com

Los síntomas que presenta este Madrid son muy preocupantes. Tras el triunfo ante el Barcelona en la Supercopa de España, el equipo ha entrado en una fase de relajación continua: presión colectiva inexistente, muchos espacios entre líneas y un problema de intensidad física y mental que da pánico. El dilema de Mourinho radica en saber lidiar con esos puntos conflictivos, además de gestionar los egos de varios jugadores de la plantilla, instalados en un foco mediático que camufla sus fallos y sobrevalora sus intervenciones positivas. El partido de ayer ante el Sevilla se pierde, una vez más, por un error a balón parado. Pero la sensación futbolística es de impotencia, de ser un equipo de patio de colegio.

Míchel planteó por primera vez un partido físico-táctico frente al Real Madrid, nada acorde con su supuesto estilo de juego. El Madrid perdió la batalla del centro del campo, con Özil desaparecido en combate y Di María gestionando error tras error. Xabi y Khedira fueron sobrepasados desde el primer minuto por la línea de presión sevillista. El único que encontraba resquicios era Higuaín, pero su problema de cara a portería se acrecienta al mismo ritmo que aumenta su facilidad para encontrar espacios y ocasiones de gol. Cristiano, bien cubierto por un magnífico Cicinho, fue voluntarioso pero ineficaz.

Los problemas aumentan cuando por enésima vez te hacen un gol a balón parado. Lo cierto es que algunos cada día lo tienen más difícil para buscar excusas en estos errores; ya no está el Coentrao de turno para echarle la culpa. Bien es cierto que Di María deja solo a Trochowski, pero es inadmisible que remate con esa comodidad en el borde del área pequeña sin oposición alguna por parte de otros defensores o del propio Casillas. A partir de ahí tocaba remar, pero Cristiano se encontró con un gran Palop e Higuaín se fue de vació con tres ocasiones claras para lograr el empate.

La salida de Modric fue un soplo de aire fresco. Prueba de ello fueron los primeros quince minutos del segundo tiempo, refrendados con un zapatazo del croata que salva Palop con la ayuda del poste. La deriva táctica del equipo privó de cualquier tipo de reacción, con la sensación de tener perdido el encuentro a falta de veinte minutos del pitido final. Mou ha reflexionado sobre lo evidente: debe gestionar el grupo para que vuelva a ser un equipo. En lo que llevamos de campeonato no ha existido la cohesión de la pasada temporada. La Champions puede ser el antídoto perfecto para salir del bache. Aun así, queda mucho Liga. Ni camas, ni clanes, ni mentiras: idéntica y falsa situación que el año pasado tras el tropiezo ante Levante y Racing.

Sevilla 1 - Real Madrid 0. Trochowski

Casillas (4), Arbeloa (4), Pepe (9), Ramos (5), Marcelo (4), Xabi (4), Khedira (4), Di María (3), Özil (3), Cristiano Ronaldo (5), Higuaín (5), Benzema (3), Modric (6), Callejón (4).

Mejor jugador del partido: Cicinho

13 de septiembre de 2012

Arbeloa, líder virtual del madridismo

                                   Arbeloa conduce el balón en el partido frente al Granada.

Arbeloa no se esconde. Con la polémica suscitada por las palabras de Cristiano, el lateral derecho del Madrid ha ejercido de capitán del club en los últimos días para dejar las cosas bien claras a más de uno. Cercano al aficionado y contundente en sus palabras, Arbeloa es el líder virtual ‘underground’ del Real Madrid.

La figura de Arbeloa ha crecido dentro del madridismo por varios motivos: compromiso, su conocimiento de los valores del club desde hace muchos años y, sobre todo, gracias a su cercanía con el aficionado blanco. A través de twitter, Álvaro lee, comenta e interactúa con seguidores madridistas. Un hecho insólito en un deportista de tanto prestigio. Todo ello es una mera anécdota si lo extrapolamos a la defensa que ha hecho de Cristiano Ronaldo en la última semana. Mientras otros jugadores del Madrid se escondían y guardaban un silencio desolador -el que calla, otorga-, Arbeloa ha dado la cara en la Cadena Cope y en Onda Cero para defender a su compañero y dar un toque de atención a determinados sectores del periodismo deportivo.

La combinación es explosiva cuando el propio jugador es el mayor defensor de José Mourinho. Muchos por ahí ya no pasan. Si España es incapaz de marcarle un gol a la todopoderosa Georgia en 85 minutos, la culpa no es del sistema táctico de Del Bosque ni de la rapidez y visión de juego de los centrocampistas, el problema es Arbeloa. Debates futbolísticos aparte, yo creo que Arbeloa debería figurar entre los capitanes del Real Madrid. Posee todas las cualidades necesarias: veteranía, titularidad indiscutible, fomenta la unidad del grupo y conoce el Real Madrid a la perfección. Jugadores de este tipo son los que complementan una plantilla, además de ayudar a los demás cuando la pelotita no quiere entrar; es decir, una especie en extinción que el Madrid debe cuidar.    

Columna de opinión publicada en Bernabéu Digital