12 de abril de 2012

El líder

Cristiano Ronaldo, 40 goles en Liga. Foto: AFP

Goleador mentiroso, estrella de hojalata, tira cien faltas y no mete ni una, contra el Barcelona nunca hace nada y sólo marca goles de penalti. Ese es el Cristiano Ronaldo que nos han querido vender los intoxicadores; que en vez de disfrutar de un talento de la naturaleza, se han dedicado a denigrarle. Coincidir con Messi le perjudica, ya que la comparación con el argentino está al alcance de muy pocos jugadores en la historia del fútbol. El golpe que ha dado esta noche en la mesa sirve para silenciar a sus críticos y mandarles un mensaje de constancia y superación. A pesar de encontrarse en un nivel de sobresaliente, él busca la matrícula. Su partido en el Calderón aleja todos los fantasmas de una plantilla que llegará líder al Camp Nou y que, probablemente, también saldrá del feudo blaugrana en lo más alto de la clasificación.

Salvo la portentosa actuación de Cristiano Ronaldo, hay muchos aspectos negativos a analizar en este Real Madrid. Mourinho sigue sin encontrar la tecla para encontrar el máximo equilibrio en el juego blanco, ese tercer volante que le dé la pausa necesaria para iniciar las hostilidades en ataque. Por diversos motivos, muchos de ellos físicos, ni Özil ni Kaká tienen la continuidad necesaria. La opción de Granero en el centro del campo cada vez cobra más fuerza, y no sería nada extraño verle de titular en próximos compromisos. A Xabi Alonso le falta esa velocidad de reacción clave para anticiparse. Hubo momentos en la primera parte que el Madrid no veía la pelota, todos los rechaces eran colchoneros, y aunque los de Simeone no llegaran a la portería de Casillas con cierto peligro es un tema que debe preocupar a Mou.

Simeone ha inculcado al Atleti una personalidad nueva, la que había perdido desde la marcha de Quique Sánchez Flores. Es de agradecer su propuesta futbolística. Y ojo, que el Cholo esta noche ha salido con Gabi, Tiago, Arda Turán -muy flojo hoy-, Adrián y Falcao. Quiso tener el balón y le disputó la posesión a todo un Real Madrid. Pero ante el poder de Cristiano Ronaldo no hay victoria posible. La fotografía que ilustra la entrada nos deja una verdad evidente: es un grave fallo de Courtois. Se encuentra situado en el centro de la portería, completamente vendido ante cualquier opción. Y no hay que negar mérito a la folha seca de Cristiano, desde luego.


Volvieron los fantasmas con el empate de Falcao, en un claro despiste de la zaga blanca. El remate es inapelable. El Madrid había mejorado en el arranque del segundo tiempo, con más pausa y fruto de la menor presión del conjunto colchonero. Y en esas que pintan bastos aparece el de siempre: 'The Animal'. El disparo del genio de Madeira ha sido como un flashback de la infancia, en aquellos campos de trescientos metros de largo y con los famosos 'tiros con efecto' de Oliver Atom. La pelota entra por el centro de la portería. Y no hace falta añadir que la envergadura del guardameta belga meta es considerable. Qué golazo. El nerviosismo ese que podría rodear la victoria blanca siempre la compensa un grave error de un jugador atlético. Godín, en esta ocasión, comete un penalti absurdo sobre Higuaín. El delantero argentino está escorado y sin opciones de crear peligro inminente. Incomprensible. Cristiano sentencia el encuentro desde los once metros.

De actitudes y árbitros no voy a extenderme. No me gustó la entrada de Filipe Luis sobre Di María. El argentino suele hacer teatro, cosa que odio en un futbolista, pero lo que hizo el lateral izquierdo atlético era de roja directa. Me olvidaba también del partido imperial de Pepe y del buen hacer de Coentrão, el cual es probable que sea titular en Munich ante Robben. La goleada la rubricó Callejón en una nueva asistencia de Cristiano. Poco más. Si el Madrid logra la victoria ante el Sporting de Javier Clemente saldrá líder del Camp Nou, pase lo que pase en ese encuentro. Mientras que el Barcelona tiene que visitar Valencia y posteriormente Vallecas; todo ello con el Chelsea de fondo. Empieza lo bueno.

Atlético de Madrid 1 - Real Madrid 4. Cristiano Ronaldo (3), Callejón; Falcao.

Casillas (1), Arbeloa (1), Pepe (3), Ramos (2), Coentrão (2), Xabi Alonso (1), Khedira (2), Di María (2), Kaká (1), Cristiano Ronaldo (4), Benzema (1). Özil (1), Higuaín (2), Callejón (2).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo

9 de abril de 2012

Al filo de la navaja


Fútbol es fútbol. El Madrid de la pegada, el que recibe ayudas arbitrales y el que va a ganar la liga por decreto, según los sabios compañeros de la prensa de Barcelona, se encuentra en una tesitura totalmente alejada de la realidad: desaprovecha infinidad de ocasiones, el colectivo arbitral y federativo miran para otro lado -otro partido más que juega el Madrid después que el Barça- y al máximo rival le sale todo de cara en las últimas jornadas. Un inmenso Guaita lideró el recital defensivo valencianista en el Bernabéu, con un gran despliegue táctico del siempre infravalorado Unai Emery. La falta de puntería blanca, especialmente en las botas de Cristiano y Benzema, condenan al Madrid a un mes de abril dramático. Como bien dijo Guardiola en referencia a las últimas ligas blaugranas: el Madrid obligó al Barcelona a ganar en el Bernabéu para llevarse el título. Quizá ocurra esta vez a la inversa, incluso le podría valer un hipotético empate al conjunto de Mourinho.  Queda un mundo.

Tácticamente, el partido ha sido un horror para los blancos. No han sabido penetrar el muro defensivo de un Valencia que, a priori, siempre ha dado por bueno el empate. El conjunto ché ha perdido tiempo desde el primer minuto -sobre todo a la hora de sacar de puerta- gracias a la complicidad de un Clos Gómez poco preocupado por este aspecto. Aún así, el inicio fulgurante de los blancos auguraba una victoria cómoda. Cristiano Ronaldo y Benzema ponían la velocidad y la pausa necesaria para adentrarse en el entramado táctico diseñado por Emery. El palo y un débil disparo del portugués, previo taconazo de Karim, privaron a los de Mourinho de adelantarse en el electrónico. Mientras que el Valencia, sin velocidad arriba por la sorprendente suplencia de Soldado, buscaba a un correcto Aduriz que tuvo un papel destacado a la hora de aguantar el balón y esperar la llegada de sus compañeros.

El paso de los minutos hacía cada vez más largo a un Madrid con tremendos espacios entre líneas. La poca presencia de Özil, fundido físicamente, y el lamentable partido de Marcelo fueron dos de las principales causas. La gran presión sobre un Xabi Alonso muy alejado de su área de creación fue el detonante definitivo para que el Madrid dejase de funcionar. Y a pesar de que se habla del buen hacer físico de la plantilla, a mí me sigue pareciendo que el equipo está dos puntos por debajo de su máximo rendimiento. Todo esto sería una mera comparsa si Benzema o Di María hubieran aprovechado sus oportunidades, o si el señor Clos Gómez hubiera expulsado a Víctor Ruiz por derribar a Cristiano cuando se disponía a batir a Guaita. La queja arbitral se ha puesto de moda, es un error matizar -o intentar trasladar- el enfado lógico de una afición que sale caliente de un partido a otros estamentos. Quejarse del césped y hacerte la víctima dando por perdida una Liga también es lamentable, aunque eso lo digan dos locos que no comulgan con la filosofía del buenismo

Los porteros fueron los protagonistas del encuentro. Sus buenas actuaciones dejaron un partido de varios goles en un empate atípico para un conjunto que lleva cien goles en el campeonato. El Madrid pudo ganar el partido, cierto, pero los valencianistas tuvieron en las botas de Tino Costa, Mathieu y Jordi Alba ocasiones claras para llevarse el triunfo. La afición del Bernabéu, muy criticada por un servidor en algunos aspectos, hoy sí que ha dado la cara. Ha tirado del equipo en los peores momentos, no ha silbado ninguna acción negativa de los jugadores y ha reconocido el buen juego y el esfuerzo de sus futbolistas con una tremenda ovación al terminar el encuentro. Mourinho sabe que la unión del grupo y la afición es fundamental para los importantes compromisos que tiene el Real Madrid en este duro mes de abril.

Real Madrid 0 - Valencia 0

Casillas (3), Arbeloa (2), Pepe (3), Albiol (3), Marcelo (0), Xabi Alonso (1), Khedira (1), Özil (0), Cristiano Ronaldo (1), Higuaín (1), Benzema (1), Di María (2), Kaká (1), Callejón (-)

Mejor jugador del partido: Guaita

1 de abril de 2012

Obras de arte


Contundente. Quizá sea el mejor adjetivo para describir el paso del ciclón Real Madrid por el Reyno de Navarra esta noche. Ni los más viejos del lugar recuerdan dos tantos de tan bella factura en el mismo encuentro. Los goles de Benzema y Cristiano iniciaron una goleada necesaria para la moral de la plantilla blanca, que ya piensa, más que en el Apoel, en el próximo partido ante el Valencia en el Santiago Bernabéu. Ni las teorías conspiranoicas -he llegado a escuchar que Mourinho hoy puso a Albiol para dejarle en evidencia-  merman la capacidad psicológica de un grupo que ya cuenta con casi todos sus efectivos de cara al tramo final de temporada.

La importancia del partido radica en la nueva presencia de Benzema e Higuaín en el once, uno de los cuales tendrá descanso el miércoles. A tumba abierta. Uno de los equipos más ofensivos del Madrid, con Xabi y Granero en la medular, solventó con creces una de las salidas más complicadas. Cristiano Ronaldo es el principal culpable de esto, claro. Realizó, a mi entender, uno de los mejores partidos que le recuerdo fuera del Santiago Bernabéu. Arrollador. La jugada del primer gol la fabrica él solito en un palmo de terreno y con varios jugadores del Osasuna defendiéndole en zona; se marcha con suma facilidad con bicicleta y salida hacia fuera, para poner un centro preciso, de esos que desea cualquier delantero, y si te llamas Karim Benzema pues sale una obra maestra para el recuerdo de todos:


Van Basten remember. La dificultad del gol del holandés, dejando a un lado el escenario y el rival, es mucho mayor. Aún así, la estética del golpeo de Benzema me parece impresionante, ya que el centro de Cristiano venía a una velocidad bastante superior que en el tanto de Van Basten. Golazo. La segunda obra de arte fue el típico disparo de Adriano Leite que siempre marcabas en el Pro Evolution Soccer pero que era utópico verlo en la realidad. Cristiano descose el esférico desde más de treinta metros, imposible para un desafortunado - que gusta en el Real Madrid- Andrés Fernández. Los de Mourinho sentenciaron el partido antes del descanso, en un gran pase de Esteban Granero sobre un Higuaín que silencia a sus críticos, entre los que se encuentra un servidor, con datos demoledores de cara a portería.

La rúbrica de la noche fue el gol de Cristiano de falta directa. Se critica, muchas veces con razón, su escaso acierto en este apartado del juego. Aunque la realidad es que esta temporada ha marcado cuatro tantos en esta especialidad, dos de ellos con Portugal. Siempre hay que sacar algo. Pichichi con treinta goles de un equipo que está a siete dianas de batir el récord de Toshack. Y encima tuvo tiempo de asistir a Higuaín en el último gol del encuentro. Casi nada. Ni el susto de Osasuna al comienzo del segundo tiempo puso en apuros a un Madrid que, con las líneas adelantas del rival y espacios, se mueve como pez en el agua.

Lo van a tener difícil algunos para sacar alguna polémica de aquí al siguiente partido. Si el Madrid empata o pierde, la imagen; si el Madrid gana, Mourinho se va el año que viene; si Iker Casillas tiene dos errores graves, hay conflicto con Mou. Un modus operandi que se repite en una agónica lucha por la audiencia, en la que siempre sale perjudicado el entrenador portugués y en la que nunca tiene culpabilidad el resto de la humanidad. Y si juegas en la Roja, apaga y vámonos.

Osasuna 1 - Real Madrid 5. Nino; Higuaín (2), Cristiano Ronaldo (2) y Benzema.

Casillas (1), Arbeloa (2), Albiol (2), Ramos (2), Marcelo (3), Xabi Alonso (3), Granero (2), Özil (2), Cristiano Ronaldo (3), Benzema (3), Higuaín (3), Coentrao (1), Di María (-), Varane (-)

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo