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12 de febrero de 2014

Serio correctivo de Ancelotti a Simeone

Cristiano Ronaldo, autor de dos goles en el Calderón, celebra efusivamente con Bale uno de ellos.

El Madrid de Ancelotti cumplió el expediente en el Calderón. Ante un Atlético de Madrid resignado desde el gol de Di María en el Bernabéu, Simeone dio descanso a varios de sus jugadores con vistas a las dos competiciones que aún tiene en liza. Pero no hay excusas. Si por el Madrid fuese el partido habría terminado 0-0, con Varane y Sergio Ramos pasándose el balón entre ellos durante los 90 minutos del choque. El Atleti, que lleva varias semanas sin gasolina, volvió a esperar al Madrid en su campo. Resultado: 0-2 al cuarto de hora. Quizá el resultado global de la eliminatoria sea excesivo a los méritos del conjunto blanco, pero no tanto al poco fútbol mostrado por los colchoneros. Entre varios cánticos deseándole la muerte y riéndose de su madre, Cristiano resolvió un partido de mero trámite desde el punto de penalti. La racha de Ancelotti sigue vigente.

Salir sin un delantero centro puro a una eliminatoria con un 3-0 en la ida. Pocas frases pueden definir mejor el planteamiento de Simeone en su estadio, ante su gente, que vinieron a confirmar la superioridad del Madrid. Sólo le bastaron dos chispazos para sentenciar el encuentro. Mientras tanto Modric, Illarra y Xabi Alonso disfrutaban en un rondo con diez jugadores rivales en el medio. En defensa del Atlético de Madrid, las ausencias de Filipe Luis y Diego Costa son tan importantes como la de Modric y Cristiano en el conjunto blanco. Incluso más. El propio Madrid no podría creerse una empresa tan sencilla en el césped, cuando desde la grada la presión era mucho más impertinente que la meramente futbolística. Los tantos de Cristiano, en penas máximas tan claras como inocentes, cerraron una eliminatoria sin más historia. El halo místico de Casillas evitó el gol de Raúl García, cuyo disparo fue repelido por el poste. Poco más. El otro encuentro se jugaba desde la grada.

El público del Atlético de Madrid volcó su ira hacia tres jugadores: Cristiano Ronaldo, Arbeloa e Iker Casillas. Cánticos muy reprochables en todos los casos. Sin embargo, el 'Cristiano muérete' fue precedido del  lanzamiento de un mechero al jugador portugués. El ambiente estaba muy caldeado. Ancelotti debió de sustituirle al descanso para evitar males mayores en forma de una segunda amarilla que le hubiese impedido jugar la final de Copa. La segunda mitad no tuvo historia. Aunque es necesario destacar el gran partido de Isco de 'falso nueve'; el malagueño vino a recibir y pedir el balón, tocando siempre con criterio, en una función clásica de Benzema. Illarra también estuvo más acertado en la entrega. El resumen de la eliminatoria se debe evaluar en torno a la gran superioridad del Madrid de Ancelotti sobre el fútbol propuesto por el Cholo. Se resarce con creces de aquel encuentro de infausto recuerdo en Liga. Los números de los últimos 24 partidos avalan al técnico italiano: 20 victorias y 4 empates (66 goles a favor, 16 en contra). Y todo ello con el pase a una final y todas las opciones en las otras dos competiciones. Not bad, Carletto.


Atlético de Madrid 0-2 Real Madrid (Cristiano Ronaldo -2-, de penalti)

Casillas (6,5); Carvajal (7), Varane (6), Ramos (6), Arbeloa (5,5); Xabi Alonso (7), Modric (7), Illarra (7,5); Bale (6), Isco (7,5), Cristiano Ronaldo (7,5) || Nacho (6), Casemiro (5), Jesé (5,5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

25 de enero de 2014

La fiesta de Cristiano

     El Bernabéu recibió con un gran tifo a Cristiano Ronaldo, que dedicó el Balón de Oro a la afición.

Líderes. El Madrid se acuesta en cabeza de la clasificación a la espera de los partidos de Atlético y Barça. Con un posible pinchazo del conjunto de Simeone en Vallecas, los dos mastodontes del campeonato se mirarían cara a cara por primera vez en la temporada. Mientras tanto, el Madrid de Ancelotti bate récords. Como suena. Lejos del imbatible registro goleador de la Liga de Mourinho (73 goles en 21 jornadas), la entereza defensiva le ha permitido enlazar siete partidos oficiales consecutivos sin recibir un gol. Iguala la marca histórica del club de la temporada 1994/1995. Para desdicha de muchos, Diego López es el único portero de este Liga que ha estado imbatido cuatro encuentros seguidos. Y el argumento es sencillo: al Madrid ahora no le tiran a puerta. Los buenos datos de Casillas y Diego López, paradas a Córdoba y Charles al margen, residen más en el trabajo colectivo del equipo que en el propio rendimiento de los guardametas. El que decide partidos es portugués, y hoy vivió su particular fiesta.

Primer partido en el Bernabéu tras la coronación de Cristiano Ronaldo como mejor jugador del mundo en 2013. Lo merecía. El público del estadio -que tardó bastante en rendirse a su fútbol, no olvidemos- recibió al crack portugués con un emotivo mosaico para darle la enhorabuena por el ansiado galardón. Una fiesta previa a un partido importante. El choque era muy, muy importante. El factor psicológico de dormir líder, con la fuga de Rosell y la debacle física colchonera salida del horno, clave para meter presión a tus máximos rivales. Sin embargo, el ambiente de charanga previo al choque se trasladó al partido con una soporífera primera mitad. Quizá la peor de la temporada por el débil nivel del Granada. Inane. El Madrid salió a sestear al partido, esperando su oportunidad en una jugada aislada. Los jugadores blancos llegaban medio segundo tarde a la presión por la falta de intensidad y la descoordinación a la hora de ejecutar la presión sin balón. Detalles sueltos de Cristiano en una primera parte impropia de Xabi Alonso, con fallos en la marca de Marcelo, y las conocidas limitaciones de Bale desde el costado derecho.

El paradón de Roberto a Cristiano, tras ejecutar una fastuosa chilena, evitó que el respetable despidiese con una sonora pitada a los jugadores. La actitud del Madrid cambió en la segunda mitad. Fiel reflejo de ello fue la actividad de Xabi Alonso, que recuperó una cantidad ingente de balones en los segundos cuarenta y cinco minutos. Tuvo que ser el trencilla, Gil Manzano, con su pésima actuación, quien alentase a público y jugadores de la importancia del encuentro. Pero apareció el de siempre. Cristiano Ronaldo dribló en una baldosa a la defensa granadina para adelantar al Madrid con un zurdazo marca de la casa. Cada partido mejora facetas en su juego. Hoy, cuando Benzema cayó a recibir a banda,  se situó de nueve muchos minutos. Prueba de ello fue la jugada del segundo tanto, en una muestra de su habilidad para recibir de espaldas y habilitar a sus compañeros. Aunque lo sorprendente del gol fue la aparición de Marcelo en el área rival; una cuestión que muchos dudábamos tras su decreciente nivel en los últimos meses.

En lo que se refiere a actuaciones individuales, es preciso destacar el partido de Carvajal, Pepe y Modric. Imprescindibles para el equipo en próximos compromisos. Cualquiera realiza rotaciones en el caso de los centrales. En el conjunto blanco todos son buenas caras y noticias, en contraposición con la situación del Barcelona. El único debe de Ancelotti es el factor Isco (analizado aquí) y la posición de Bale (analizado aquí). Mientras tanto, Cristiano Ronaldo continúa marcando diferencias en la competición doméstica.

Real Madrid 2-0 Osasuna (Cristiano Ronaldo y Benzema)

Diego López (6); Carvajal (8), Pepe (7,5), Sergio Ramos (7), Marcelo (7,5); Xabi Alonso (6), Modric (8), Di María (7); Bale (5), Benzema (7,5), Cristiano Ronaldo (8,5) || Jesé (6), Isco (5), Illarra (5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

14 de enero de 2014

Cristiano Ronaldo, Balón de Oro 2013


Cristiano Ronaldo (28%) ha logrado su segundo Balón de Oro tras imponerse a Messi (24,7%) y Franck Ribéry (23,4%). Los datos del astro portugués en 2013 han sido contundentes.

:: Cristiano Ronaldo (2013): 59 partidos -> 69 goles (8 hat tricks) y 15 asistencias.



En nuestro reportaje, que podéis visualizar ya sin coste alguno, adelantamos la victoria de Cristiano Ronaldo a pesar de la ligera muestra obtenida. Hemos conseguido una fiabilidad superior al 90% en todos los votos de capitanes y profesionales de la información. Respecto a la votación de técnicos, el resultado oficial establece un cierto margen de error con las fuentes consultadas. Jugadores como Iniesta, Neymar e Ibrahimovic obtienen una mayor cantidad de votos en referencia a lo publicado.


:: Cristiano se impuso en las votaciones de seleccionadores y capitanes; Ribery, en cambio, arrasó en el voto periodístico.

:: Archivo: Todas las votaciones detalladas de seleccionadores, capitanes y periodistas. 

9 de diciembre de 2013

Magazine Ballon d'Or 2013: Cristiano lidera las votaciones



De una muestra de votos del recopilados a través de los diferentes medios de comunicación a nivel internacional, y con un alto porcentaje de fuentes citadas -siempre hay un pequeño margen de error- de los puntos recogidos, Cristiano Ronaldo ganaría el Balón de Oro por delante de Leo Messi y Franck Ribery. Es una cantidad exigua de votos para valorar con exactitud el ganador final del FIFA Ballon d'Or, pero es una buena cifra para observar la tendencia a favor de Cristiano Ronaldo como máximo favorito a llevarse el galardón final. Por sólo 1 € accede a todas las votaciones recogidas en el magazine:


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23 de noviembre de 2013

Illarra reivindica un cambio de sistema

Los jugadores del Madrid celebran el primer gol del partido en Almería.

En una semana marcada por la exhibición de Cristiano Ronaldo ante Suecia, la lesión de Khedira, el señorío de Toni Grande y el resentimiento de Vicente Del Bosque (Xavi e Iniesta han hecho, a su juicio, mejor temporada que Ronaldo), el Madrid se presentaba en Almería con muchas dudas. Incógnitas sin resolver por la ausencia de un jugador indiscutible para Low, Mourinho y Ancelotti. Por tanto, la posibilidad de cambiar el sistema de juego era más que evidente debido a la situación actual de Casemiro y el papel residual de Isco en este modelo que gestiona el técnico italiano. El cansancio acumulado de Modric sugería la posibilidad de probar a Xabi Alonso e Illarramendi juntos. Con el tolosarra siempre de ancla, algo más retrasado en una posición ficticia de pivote, pero con intercambios constantes de demarcación de ambos jugadores. Escalonados aunque más en paralelo por la deriva táctica de Isco, el Madrid dispuso de los 15-20 mejores minutos de la temporada. Combinaciones rápidas y precisas, al primer toque, que generaban ocasiones de gol al instante. El Almería prácticamente no pasaba del centro del campo por la eficacia en la precisión ofensiva/presión defensiva del conjunto blanco.

Personalmente, soy de los pesimistas respecto al triunfo de Cristiano Ronaldo en el Balón de Oro. La nula unificación de criterios le da una oportunidad evidente en el plano individual. Si Sneijder y él mismo no ganaron en 2010 (triplete con el Inter y finalista del Mundial) y 2012 respectivamente, sus opciones siguen intactas ante el Bayern de un Ribery que ha apabullado en Europa. El 'comandante' tardó tres minutos en recordar a Blatter que es el mejor jugador del planeta en la actualidad. La asistencia fue de Isco, desaparecido -a pesar del pase- en una posición que Modric tiene visos de recuperar de inmediato. El Madrid pudo sentenciar el partido a la media hora el choque; sin embargo, la actuación de Esteban y el desacierto de la 'BBC' dejaban el encuentro abierto. En el otro lado, Diego López detenía con solvencia la única oportunidad del Almería a cargo de un incisivo Rodri. La transición defensiva del Madrid era muy débil cuando la presión bajaba el ritmo en intensidad. De un 4-2-3-1 se pasaba al clásico 4-2-4 de inicio de temporada, con los cuatro de arriba sin obligaciones defensivas aparentes.

La sobriedad táctica, reflejada especialmente en Illarra, Xabi y Arbeloa, daba al Madrid una pose dominante a pesar de la mínima ventaja en el electrónico. Lo peor estaba por llegar. El corazón del madridismo se detuvo por un instante: Cristiano se marchaba del campo tras realizar un centro con la pierna izquierda. Riesgo de lesión muscular, que no contusión. Cambio lógico por precaución. Cuando parecía que el conjunto blanco se podía complicar el partido, la aparición fulgurante de Benzema sentenció el encuentro. Disparo seco desde fuera del área. El carrusel de cambios, con la entrada de Jesé, Morata y Casemiro, le dio al Madrid la intensidad necesaria para certificar una goleada necesaria. Con la irrupción final de los canteranos en un choque ya sentenciado, el papel de Illarra como acompañante de Xabi Alonso da razones a Ancelotti para acercarse más al 4-2-3-1. La presencia fija de Modric en este equipo genera un once más equilibrado. El debate está abierto.

Almería 0-5 Real Madrid (Cristiano Ronaldo, Benzema, Bale, Isco y Morata)

Diego López (7); Carvajal (7,5), Pepe (6), Sergio Ramos (5,5), Arbeloa (7); Xabi (8), Illarra (8,5); Isco (7); Bale (6), Benzema (7), Cristiano Ronaldo (7,5). || Jesé (6,5), Morata (6), Casemiro (6).

Mejor jugador del partido: Illarramendi

9 de noviembre de 2013

La mejor versión del Madrid

Cristiano Ronaldo celebra uno de los tres goles que anotó en el Bernabéu ante la Real.

El guion de Ancelotti ha cambiado en las últimas semanas. Tras las dudas que generaba el 4-4-2, con Isco escorado a la izquierda y Cristiano más cerca del área, el técnico italiano decidió cambiar al sistema a un renovado 4-3-3 para ofrecer más soluciones al nulo ataque en estático que disponía el Madrid. Prueba de ello fue la impotencia de perder en casa ante un ordenado y laborioso Atlético de Madrid. Más adelante, Ancelotti hizo una prueba con Di María de interior ante el Rayo que fracasó en todos los sentidos. Khedira, jugador vilipendiado por la prensa de Madrid, es más importante de lo que parece. Pero el rigor táctico ha llegado con la vuelta de Xabi Alonso, un jugador imprescindible en los éxitos durante la etapa de José Mourinho. Curiosamente, el mejor acoplamiento de Alonso, Modric y Khedira ha llegado con el esquema del nuevo técnico tras los diferentes enfoques del portugués para situar al jugador croata en la mejor posición sobre el césped. La primera parte ante la Real Sociedad es un preludio sublime del once tipo que puede haber encontrado Ancelotti, a falta de la incorporación del siempre renqueante Marcelo por el intermitente Carvajal.

Los primeros cuarenta y minutos del encuentro ante la Real Sociedad -que no noventa- son una noticia incluso superior mentalmente a recortarle puntos a Barcelona o Atlético de Madrid esta jornada. Aunque el público quería más sangre se dejaron ir, ya que a estas alturas de curso es imprescindible guardar cualquier sprint. Lógico y entendible. El Madrid se movía al ritmo de los desplazamientos diagonales en largo de Xabi Alonso, cuya precisión elimina dos líneas de presión y permite al equipo correr y fulminar al rival. El contrapunto es Luka Modric. El croata, capaz de liberarse de la presión con un simple movimiento sin balón o amago, cambiaba el guion con constantes cambios de ritmo en la conducción y pases precisos con el exterior de su pie derecho. De ahí nacen los dos primeros goles. En el primero, dos pases precisos de Xabi y Benzema para guardar en vídeo. La definición de Cristiano, tras el magnífico pase del francés, no es para menos. El segundo nace de una recuperación de Modric. Benzema tampoco falla a pase de Ronaldo. Incluso Khedira se gustaba con numerosos desmarques de ruptura hasta que, en una combinación entre Carvajal y Bale, definió libre de marca dentro del área. Era un señor repaso.

El Bernabéu, con la presencia reducida del grupo Ultras Sur por motivos internos, no iba a perdonar la relajación a los suyos. Un público capaz de dirigir su ira sobre Diego López (objetivo clave de varios medios de comunicación) o Benzema, por fallar simplemente un pase. En cambio siempre es complaciente con Morata e Isco, que deben haber adquirido un estatus o renta desconocida para algunos en un par de encuentros. La exigencia universal del público del Bernabéu se camufla en complaciencia o partidismo según qué jugador falle o tenga un partido discreto. Sin embargo, hay un asunto sobre el que no existe debate alguno: el rendimiento de Cristiano Ronaldo. Su golazo de libre directo dio lugar a cánticos sobre su más que merecido Balón de Oro, en una temporada en la que sólo Ribery -favorito al premio- puede acercarse a su nivel individual en 2013. El comandante sigue liderando a las tropas de Ancelotti.

Real Madrid 5-1 Real Sociedad (Cristiano Ronaldo -3-, Benzema y Khedira; Griezmann)

Diego López (6); Carvajal (6), Varane (6,5), Pepe (5,5), Arbeloa (7); Xabi Alonso (8), Khedira (7,5), Modric (8,5); Bale (6), Benzema (8), Cristiano Ronaldo (9,5) || Illarra (5), Isco (-), Morata (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

6 de noviembre de 2013

Debates contaminados

Los jugadores del Madrid celebran el espectacular gol de Gareth Bale en Turín.

El Real Madrid salva una semana complicada. Con la posibilidad de quedarse atrás definitivamente en Liga ante el Rayo y hacer saltar las alarmas en Champions, el conjunto de Ancelotti se trae a Madrid un valioso empate del campo de la Juventus. El equipo italiano se salva de una posible eliminación tras la sorprendente victoria del Copenhague ante el Galatasaray de Sneijder y Drogba. Mientras tanto, el Madrid está virtualmente clasificado para octavos. Le valdría un simple empate frente a los turcos en el Bernabéu para asegurarse el primer puesto del grupo. En lo referente al encuentro de esta noche, el equipo blanco reaccionó tras una primera parte gris para remontar y, finalmente, conceder un empate que deja contentos a todos. Buena actuación de Casillas en el primer tiempo. Cristiano y Bale, decisivos en la segunda parte.

La polémica que genera este equipo es inenarrable. Cualquier decisión y actuación individual se realza o infravalora según unos determinados intereses. Tenemos un claro ejemplo con el debate existente entre Iker Casillas y Diego López. Al portero gallego se le juzga por el número de goles encajados, no por su rendimiento personal. Diversas crónicas y voces en tertulias le criticaban hasta por no detener ningún penalti en Vallecas. Aquí lo afirmábamos el otro día, además de analizar la campaña en contra que hay para limpiar a Diego López de la portería: el problema del equipo es a nivel defensivo. Fallos importantes de cada defensa a nivel individual. Da igual que esté defendiendo el arco Casillas, Diego López u Oliver Kahn; si te llegan diez veces a puerta por partido, lo lógico es que termines por encajar goles. El guardameta de Móstoles hoy salva al Madrid en la primera parte con una parada formidable, de portero de balonmano, al sacar el pie con unos reflejos formidables ante el cabezazo de Marchisio sin oposición. Pero aquí está el dato: el Madrid ha concedido 5 penaltis en 3 partidos. Y los tres últimos han sido clarísimos, por errores no forzados de Pepe, Marcelo y Varane. 

Ironías del destino, la ausencia de Arbeloa empieza a dejar en evidencia que el problema tampoco era exclusivamente suyo. Y es necesario reconocer que el lateral pasa por un momento bajo de rendimiento. Curiosamente, la Juventus volcó todo su ataque por el costado de Sergio Ramos. Pogba, Tévez y Asamoah buscaban siempre la espalda del de Camas. Para beneficio del Madrid, Khedira hizo una gran labor en las ayudas al lateral durante todo el partido. Incansable. Justo lo que faltó en Vallecas. El Madrid esperó su momento. En un fallo garrafal de Martín Cáceres llegaría la reacción madridista. Cristano aprovechó el error, combinó con un Benzema que ve el fútbol últimamente como si jugase en el salón de su casa, y finalizó por encima de Buffon. El partido se había convertido en un combate de boxeo, y ahí el Madrid se mueve como el mejor pugil dentro del caos del encuentro. Un pase en largo de Marcelo sobre Cristiano terminó en posesión de Bale, que sacó un latizago demoledor imposible para Gianluigi. El sonido de la hernia retumba en los oídos de Segurola cada vez que marca el galés.

Varane, que es humano, hizo un partido aceptable pero deficiente en momentos clave. Peca de ingenuo en la acción de Pogba y, en el segundo gol, Llorente le gana la partida por alto. Iker duda en salir o no, pero el fallo es del zaguero francés. El Madrid tuvo en las botas de Benzema el gol de la victoria. Sin embargo, de manera inteligente, el equipo de Ancelotti contemporizó el encuentro para llevarlo a su terreno. Otro dato positivo respecto al partido del Rayo. Además, se impuso también en la posesión de balón (46-54) merced a una gran segunda parte con Modric de timón. La presión que realiza Cristiano Ronaldo en el minuto 90 para recuperar un balón tras saque de puerta rival, impagable. Al equipo le faltan muchos mecanismos para poder competir en Europa frente al Bayern de Guardiola. Mientras tanto, dispone de un calendario más que favorable para presionar tanto a Barça como Atlético de Madrid en la Liga.

Juventus 2-2 Real Madrid (Vidal y Llorente; Cristiano Ronaldo y Bale)

Casillas (7); Sergio Ramos (5,5), Varane (4), Pepe (7), Marcelo (6,5); Xabi Alonso (7), Khedira (6), Modric (7); Bale (7,5), Benzema (7), Cristiano Ronaldo (8) || Illarra (6), Di María (-), Jesé (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

2 de noviembre de 2013

Carletto, tenemos un problema

Cristiano celebra con Bale, asistente en el tanto, el tercer gol del Madrid en Vallecas.

La alegría suscitada por la goleada al Sevilla escondía unos errores defensivos que comentábamos con preocupación. Hoy, a pesar de ir ganando 0-3, volvieron a salir a la palestra en una segunda parte horrible. Mucho peor que los discretos primeros cuarenta y cinco minutos. Los problemas defensivos del Rayo permitieron al Madrid llevarse unos tres puntos importantísimos para seguir enganchados al tren de la Liga. Sin embargo, las sensaciones que deja el equipo de Ancelotti son muy preocupantes. Sin cohesión entre líneas, abrumados por impresionante presión del Rayo, el Madrid regalaba el balón a la aventura individual de la 'BBC'. El disparate de Pepe y Marcelo lo arregló Diego López, autor de una mano salvadora tras un disparo de Bueno con 2-3 en el electrónico. Suma pero no convence.

Paco Jémez es un personaje peculiar. Siempre dicharachero en las ruedas de prensa, el entrenador del Rayo deja a su equipo colista de la Liga BBVA. La propuesta del Rayo es meritoria: posesión de balón extrema, presión en la salida de balón y prohibición de realizar despejes. Quiere ser el Guardiola de los 'pobres', pero va camino de terminar de analista radiofónico cual entrenador argentino fracasado. Es necesario criticar a un técnico que apuesta por un modelo vistoso, sin ataduras, aunque imposible de manejar por la debilidad futbolística de su línea defensiva. Dos zarpazos del Madrid parecían sentenciar el partido. El primero de ellos es una jugada que se inventa Cristiano con un toque hacia Modric, que permite superar dos líneas de presión, para finalizar con maestría al palo largo tras regatear a Gálvez. La pelota era del Rayo. En una jugada por la banda derecha, Lass, un incordio absoluto para Coentrao y Marcelo, puso un centro que terminó en gol. Anulado por fuera de juego. Minutos después, pase en profundidad de Xabi sobre Bale que asiste, con su pierna mala, a un Karim eufórico tras su paso por el Camp Nou. La efectividad del galés con la pierna derecha es una sorpresa muy agradable.

La similitud guardiolesca de Jémez ya le ha costado varios goles esta temporada. En una jugada clásica de aquel Barça, la de jugar siempre en corto en los saques de puerta, llega el 0-3 tras presión del Madrid. Arbilla y Rubén no son Piqué y Valdés, evidentemente. El jugador del Rayo se marchó entre sollozos del terreno de juego. Sin embargo, los de Vallecas no se iban a rendir. Una genialidad de Jonathan Viera en el área sacó las vergüenzas a Pepe, superado por un sombrero espectacular. Comenzaba la verbena de la defensa del Madrid. Ante la anarquía, Lass entraba siempre solo por su banda. Marcelo llegó tan tarde a posiciones defensivas que cometió un penalti estúpido, fruto de su endeble contundencia atrás. El Madrid estaba totalmente noqueado. Sin presión y sin intensidad, regalaba el balón al equipo local para refugiarse en su campo. La entrada de Arbeloa mejoró al caótico Carvajal. La jugada clave del encuentro fue un tremendo disparo del excanterano madridista Alberto Bueno. Su tiro fue rechazado por Diego López, con la fortuna de terminar el esférico en el poste. 

Los seguidores más acérrimos de Casillas claman ante los goles encajados por el Madrid con el portero gallego en la portería. Pero el problema no es Diego López, salvador del Madrid en este inicio de Liga, sino una debilidad colectiva del equipo. El Madrid ha concedido cuatro penaltis (aunque los del Sevilla no eran) en dos partidos. Y aunque el rendimiento de los laterales y centrales del equipo es indefendible, la realidad es que no llegan ayudas de los centrocampistas ni de los extremos en muchas acciones. Se produce siempre un uno contra uno en banda. Por tanto, Ancelotti debe trabajar ésta problemática si el equipo quiere tener opciones en los próximos desplazamientos fuera del Bernabéu en Liga. No olvidemos que el encuentro de hoy era mucho más importante que el próximo frente a la Juventus.

Rayo 2-3 Real Madrid (J. Viera -2-; Cristiano Ronaldo -2- y Benzema).

Diego López (5); Carvajal (3), Sergio Ramos (4), Pepe (4), Coentrao (5); Xabi Alonso (6), Modric (5,5), Di María (5); Bale (8), Cristiano Ronaldo (8,5), Benzema (7) || Marcelo (3), Illarra (4), Arbeloa (5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

24 de octubre de 2013

Cristiano, el físico y el debate del '9'

Cristiano Ronaldo, máximo goleador de la Champions 2012/2013, celebra su primer gol del partido.

Pocos titulares nos deja la jornada de Champions. El primero, la más que factible clasificación para octavos de final como primero de grupo. Aun perdiendo en Italia, le valdría al Madrid con una victoria ante el Galatasaray de Drogba y Sneijder en el Bernabéu. Aunque el conjunto blanco puede jugar con la posibilidad de dejar fuera de la competición a un rival tan peligroso como la Juventus. Los italianos serían uno de los equipos más fuertes que pasarían como segundos, junto con el elegido de la terna Dortmund, Nápoles y Arsenal. En segundo lugar, la eficacia de Cristiano Ronaldo salvó al Madrid de cualquier apuro. La colaboración de Chiellini y el árbitro, en una rigurosa expulsión, permitieron al Madrid sestear con el marcador y la condición física de cara al partido ante el Barcelona. 

A pesar de que el menottismo radical sólo habla del toque y la posesión, la realidad es que un dominio del juego, que tiene su base en la presión y en el poderío físico de los jugadores, es totalmente infructuosa sin intensidad ni esfuerzo. Lo vimos como claro ejemplo en el pasado derbi entre Real Madrid y Atlético en el Bernabéu. Debido a esto, equipos grandes en Europa como Bayern y Dortmund, con una gran posesión de balón, corren muchos más kilómetros que sus rivales. Lo que corre es la pelota, no los rivales. Valiente falacia. Este inciso futbolístico viene a explicar unos datos de Marcos López muy interesantes, que sintetizan el porqué del éxito actual de Simeone; y de Klopp, el año pasado. Por ejemplo, hoy la Juventus ha corrido más que el Madrid (111 km por 109) aun teniendo un jugador menos durante todo el segundo tiempo. El Bayern de Guardiola, máximo favorito al título, ha hecho hoy 117 km ante una banda de equipo. Eso es un síntoma terrible para los blancos. En la primera parte, a pesar de los goles del Cristiano, la Juve llegaba con mucha facilidad.

En el aspecto táctico visionamos un claro 4-3-3, con Illarra de pivote y Khedira y Modric de interiores. La Juventus de Conte cambió a defensa de cuatro. Posicionalmente con el mismo esquema que los blancos, su mayor peligro era la posición de Pogba entrando por la banda izquierda. De ahí llega el gol visitante. En una mediocre transición defensiva del Madrid, con Pepe fuera de posición e Illarra desubicado, Arbeloa le cubre la espalda al portugués y Pogba, libre de marca, remata solo en el segundo palo. El principal culpable es Khedira, que llega tarde a la jugada. El Madrid había marcado con anterioridad, en una combinación perfecta entre Khedira, Di María y Cristiano. La diagonal del argentino y el pase al espacio, gran recuerdo de una jugada clásica que repetía en abundancia durante la Liga de los récords. Ronaldo, desde el punto de penalti, batía a Buffon para romper la igualada.

El Madrid, con la expulsión rigurosa de Chiellini (era amarilla), se dedicó a sestear y a jugar con el marcador. El Bernabéu, a falta de cinco minutos para terminar el partido, le recriminaba a los jugadores madridistas su pérdida de tiempo tocando el balón atrás para cerrar el encuentro. Un público que volvió a silbar a Benzema tras fallar lo imposible en una gran jugada de Arbeloa llegando a la línea de fondo. Morata merece oportunidades, pero debe él tirar la puerta y entrar en el equipo. Si analizamos la despedida a Llorente con aplausos, un futbolista que nadie sabe de sus logros, los pitos a Benzema son de auténtica vergüenza ajena. Ya de por sí lo son. La ovación a Pirlo sí estaría justificada porque es una leyenda europea; sin embargo, la realidad es incuestionable: el Bernabéu hoy ha aplaudido a los rivales y ha  silbado a los suyos. Y eso que el francés no tiene ninguna excusa, ya que se encuentra en el peor momento de su carrera deportiva en acierto de cara a puerta. Necesita un gol que le libere psíquica y futbolísticamente. Su partido era muy decente hasta el fallo. Aun así, estoy convencido de su titularidad frente al Barcelona.

Real Madrid 2-1 Juventus (Cristiano Ronaldo -2-; Llorente)

Casillas (7); Arbeloa (6), Pepe (7), Ramos (6), Marcelo (7,5); Illarra (6,5), Khedira (6), Modric (7); Di María (7,5), Benzema (5), Ronaldo (9) || Bale (-), Morata (5), Isco (-)

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo

26 de septiembre de 2013

Cristiano, Muñiz y Arbeloa, protagonistas en Elche

    Cristiano celebra con rabia el primer tanto del partido, anoche, al transformar un libre directo.

Sólo valía ganar. Así de simple: un tropiezo hoy ante el Elche equivalía a dejarte media Liga en caso de tampoco derrotar al Atlético de Madrid el sábado. La presión estaba de lado del Madrid, que en un alto porcentaje siempre juega después de su rival directo (ya sea por partido condicionado de Champions, por petición del club o -lo desconozco- por imposición de la LFP). Pero la importancia del partido viene condicionada por el pleno de Barça y Atleti. Tampoco se han enfrentado a rivales de entidad, como el Madrid, aunque uno mira los equipos de la Liga BBVA y no vislumbra ni una sola alternativa para realizar una gran campaña. Vamos a la de anoche. Lo positivo: victoria, sigue la estela del Barça y la recuperación de Coentrao. Nada más. Quizá la mejoría de Pepe, que se le ve con más dinamismo. Mourinho debe pensar que el portugués y Di María son jugadores diferentes a los que entrenó la temporada pasada. En definitiva, el Madrid ganó a última hora con el show de Muñiz Fernández, que ya la lió en el último Barça-Sevilla, en una jugada en la que Pepe tira de librillo del que le gusta a Piqué y compañía. El Madrid vuelve a ganar tiempo para encontrar una idea de juego, pero en el horizonte tiene a un Atleti que sí sabe a lo que juega desde que llegó 'El Cholo'.

Los problemas del Madrid para atacar en estático fueron una losa infranqueable durante todo el partido. Una posesión infructuosa del 70% durante el primer tiempo, donde el Madrid sólo tuvo una ocasión clara de gol en las botas de Di María. Mérito del Elche también, que dejó al conjunto de Ancelotti sin ideas, frenando, casi siempre con falta, cualquier intento de encarar tras recibir de espalda al marco. Modric e Isco por el centro encontraban soluciones en los primeros minutos; mientras que Coentrao y Arbeloa percutían por su banda, aunque sin éxito en el caso del portugués al estar varias veces en posición antirreglamentaria. El conjunto de Ancelotti padecía  los mismos defectos que el tiquitaca guardiolesco en sus peores citas. Este equipo necesita encontrar poco a poco su identidad; le pasa como al Barça del Tata, que tras reírse literalmente del Rayo de Paco Jémez al ver como sus laterales pretendían emular la salida de balón desde atrás como en tiempos de Rijkaard y Guardiola, también prueba la salida al contragolpe. Debes poseer un estilo acorde a las características de tus jugadores. Pierdes un recurso incalculable con Messi y Neymar de estiletes; más aún si juegas sin un nueve fijo.

Volvemos a Elche. Es casi una obviedad afirmar que si el Madrid no marca hoy a balón parado, pierde. No generó nada hasta el tanto de Cristiano de libre directo. La reacción tras el gol es uno de los síntomas que evidencian que todavía el equipo se encuentra en fase de construcción. Uno de los argumentos negativos sobre el fútbol de Mourinho era ése: dar un paso atrás con el marcador a favor. Es decir, ceder la iniciativa al rival. La diferencia es que aquel equipo lo hacía como un mecanismo casi involuntario, y además con un argumento de peso, que era el contragolpe. Me atacas, te sentencio; me golpeas, te tiro a la lona. El conjunto de Escribá no fue a la desesperada. Tácticamente impoluto, fue ganando terreno poco a poco sin dejar desprotegida la retaguardia. El gol del empate es una jugada perfecta, con muchísima fortuna. Era el fin. El Madrid se dejaba mucho más que dos puntos.

En un forcejeo entre Pepe y Carlos Sánchez, con el tiempo ya cumplido, Muñiz señala penalti. Nada: simple forcejeo en el que Pepe agarra y arrastra al defensor hacia el suelo. Cristiano anota de nuevo desde los once metros. Como podemos apreciar en la imagen, la polémica siguió en Twitter. Arbeloa ejerce como jefe del vestuario ante la enésima referencia de Piqué al Madrid (financiación de Bakia) y, con humor, le responde. Me parece correcto. Qué tiempos aquellos en los que sí importaba el buen ambiente de la Selección. Culpa de Mourinho como tópico nacional. Cuando hablan Xavi y Piqué sobre árbitros y el juego del Madrid, miramos para otro lado; si es Arbeloa, indignación popular. Marca España.


Elche 1-2 Real Madrid (Boakye; Cristiano Ronaldo -2-)

Diego López (7); Arbeloa (7), Pepe (8), Ramos (5,5), Coentrao (6,5); Modric (7), Khedira (6); Di María (6), Isco (6), Cristiano Ronaldo (8,5); Benzema (5) || Illarra (5), Carvajal (5), Morata (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

18 de septiembre de 2013

Estreno perfecto con goleada engañosa

Cristiano Ronaldo celebra uno de los tres tantos que anotó, ayer, ante el Galatasaray en Estambul.

Pocos reproches se le pueden poner a un equipo cuando barre al rival, de una forma tan clara, fuera de casa en Europa. El Madrid de Ancelotti sigue sin definirse en un modelo visible. No obstante, llevamos pocos encuentros para valorar algo con coherencia. Pero hay un hecho demoledor: el contragolpe heredado del mourinhismo va a seguir siendo un valor incalculable. Por establecer comparaciones, es preciso decir que este Madrid defiende peor sin balón que los dos primeros años de Mourinho. Aunque hay dos factores diferenciales respecto al año pasado: la magia de Diego López y las apariciones fulgurantes de Isco. Dos acciones que generan, a la postre, la posibilidad de que el Madrid destroce al Galatasaray en la segunda mitad. El Madrid carecía de ello en buena parte de la temporada pasada. Y aún falta por aclopar a Bale. Es compresible ser optimista. Analizamos brevemente:

:: Cuarto milenio. Iker Jiménez tiene material de sobra para estrenar un nuevo programa sobre su tocayo. En una nueva acción fortuita, Sergio Ramos golpea con el brazo la zona intercostal de Casillas. Un golpe muy doloroso, que precisa de un reposo absoluto durante, al menos, dos semanas. Estará en el segundo encuentro de Champions si sólo hay fisura. Es importante que no pierda la confianza tras las lesiones en diversas salidas, porque salir del área con miedo puede ser contraproducente. Su sustituto en Europa, Diego López, se volvió a lucir con un par de paradas dignas de su actuación en Manchester.

:: Dos jugadas que cambian un encuentro. Con 0-0 en el eléctronico y el Galatasary dominando la posesión de balón, un testarazo impecable de Felipe Melo fue detenido con unos reflejos felinos de Diego López. La parada de lo que lo que llevamos de temporada. Posteriormente, un centro en largo medido de Di María lo controla Isco con maestría, se deshace del deficiente Eboue y bate con un disparo raso a Muslera. Cluth player. Al igual que ante el Betis y el Athletic, Isco aparece en el momento oportuno para encarrillar el partido para los blancos.

:: El gato europeo.  Mientras los nostálgicos de Higuaín (8 goles en Champions) y ávidos de las ganas de Morata -como argumento futbolístico- critican a Benzema, el francés vuelve a responder en el escenario donde destacan los jugadores diferenciales. Sus números en Champions desnudan las vergüenzas de muchos. Evidentemente, el Bernabéu le volverá a pitar el domingo por no realizar la presión demagógica de rigor ante un defensor del Getafe. Perfecto. Si Benzema tuviera la sangre de Hierro y mantuviese su calidad sería Balón de Oro. Pero, tras cuatro años, ya sabemos cómo es la personalidad del francés. Aunque bien es cierto que la presión del Bernabéu hizo que Cristiano corriera para atrás; pero si lo logra con Benzema, habría que dedicarse a disfrutar del curling.

:: Di María le envía un mensaje a Özil.  Recuperar a Di María para la causa es una gran noticia. No la mejor, porque el caso de Isco va aparte. "Hay jugadores que han respondido con fuerza y ganas de pelear. No todos reaccionaron igual. Di María respondió y quiso pelear (...) Özil decidió marcharse". Pues eso dijo Zidane. Ancelotti, tras la decisión de alinear a Bale e Illarra en Villarreal sin ritmo competitivo, dio la confianza necesaria al argentino por delante de un jugador de la clase de Bale. Participa de manera directa en los tres primeros goles del equipo, con el plus del trabajo físico que te aporta en cada encuentro. Mensaje con destino Londres.

:: La semana de Cristiano. Semana perfecta para el astro portugués. Tras firmar su vinculación con el club blanco hasta 2018 el pasado domingo, cierra el encuentro con un gol antológico ante un equipo ya entregado. Hat trick y asistencia para Benzema en el quinto. Cuando lo bueno sale barato; cuando la meritocracia se premia con un contrato acorde al rendimiento excepcional del futbolista, poco más hay que añadir.

Galatasaray 1-6 Real Madrid (Bulut/ Isco, Benzema -2- y Cristiano Ronaldo -3-)

Casillas (-); Carvajal (7), Pepe (6), Ramos (5), Arbeloa (5); Khedira (5), Modric (7); Di María (8,5), Isco (8), Cristiano Ronaldo (9); Benzema (8,5) || Diego López (8), Illarra (5), Bale (5,5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

18 de mayo de 2013

Fin de ciclo

 Courtois salva a bocajarro el disparo de Özil.

Muchos argumentan sobre la injusticia en el fútbol con vehemencia. Salvo hoy, que era un día para saldar muchas deudas pendientes y castigar al enemigo público que más verdades ha dicho en los últimos años en España. El destino es muy caprichoso. Siempre. Todo el infortunio que había acumulado el Atlético de Madrid en los últimos años -en tantos enfrentamientos frente al conjunto blanco- se tradujo en el día que todos los aficionados colchoneros añoraban desde hace mucho tiempo. Los rojiblancos vencieron en el Bernabéu con un par de detalles futbolísticos, una fe ciega en la relación jugadores/afición/técnico reflejado en la figura de Simeone, además de la dosis de fortuna necesaria para vencer al Madrid de Mourinho en su propio estadio. Un triunfo que confirma la buena temporada del Atleti. Como siempre digo, la crítica futbolística a Mourinho es una excusa para denigrar su condición de General Manager; es decir,  tomar decisiones que generan repulsa en el 'establishment'. Simeone, con la única propuesta de jugar al contragolpe y sin tener el dominio del partido, venció con sus armas. Pero todo es alegría, nadie le cuestiona. Es de cajón.

     En primer lugar, quiero agradecer a Mahou la invitación a la final de la Copa del Rey. El ambiente fue espectacular. El análisis previo del encuentro era sencillo: si ganaba el Madrid, mérito de la autogestión de los jugadores; si ganaba el Atleti, el culpable sería Mourinho por tener el vestuario dividido. Propaganda lo llamaba Orwell. Al Madrid de Mourinho le ha faltado ese gen competitivo en los momentos cruciales, algo que nunca le había pasado a lo largo de carrera. Un motivo más a analizar sobre el destino del Real Madrid. Evidentemente, la famosa pegada del conjunto blanco debe ser recordada como otra excusa para denigrar las victorias del Madrid, porque es imposible generar más oportunidades y tener tan poco acierto como lo visto en esta final. Pocos reproches hay que ponerles al conjunto blanco en este encuentro. Llevó el peso del partido en las botas de un descomunal Luka Modric, se adelantó gracias a un cabezazo inapelable de Cristiano y tuvo mil ocasiones con 1-1 en el electrónico. El gran reproche al equipo se debe analizar tras el gol de Cristiano: un paso atrás de la línea defensiva, despejes sin sentido y errores de cadete. Albiol debió de frenar con falta a Falcao en la jugada del empate. De manual.

     La desdicha de Özil fue el claro reflejo de la impotencia del Madrid. El poste, Juanfran y Courtois. Tres acciones que marcaron el devenir del encuentro. También tuvo protagonismo Clos Gómez, que quiso pasar a la historia como el último árbitro que expulsaba a Mourinho en España 'por levantarse del banquillo protestando con los brazos en alto'. Mientras tanto, Simeone vociferaba al trencilla con señorío fuera del área técnica, sin la mínima indicación del cuarto árbitro, que tampoco debió de ver la actitud del técnico argentino en la tangana de la expulsión de Cristiano. Una de tantas. Pero ya daba igual. Tras el gol de Miranda y el fallo de Özil, la final estaba decantada. Simeone quiso poner más leña al fuego en la trifulca para frenar el encuentro. Como era previsible, la segunda parte de la prórroga no se llegó prácticamente a jugar. El Atlético de Madrid disfrutaba como nunca de un título que no ganaba desde el famoso doblete del 96, pero sobre todo el valor del triunfo se multiplicaba por el escenario y el rival.

    Mourinho ha reconocido en rueda de prensa que la temporada ha sido un fracaso. Se venció al Barcelona en la Supercopa y en la Copa del Rey, pero la derrota final a las puertas de Europa y la decepcionante Liga finalizan un ciclo. Un proyecto que probablemente termine en junio. Deja muchas más luces que sombras, aunque será tema de debate en las próximas semanas/meses. Sería muy gracioso que Ancelotti apostase por Diego López. Nos íbamos a divertir. Sin embargo, las decisiones futbolísticas sobre la plantilla deben tener el respaldo del próximo General Manager. Siempre.

Real Madrid 1-2 Atlético de Madrid (Cristiano/Diego Costa y Miranda)

Diego López (5); Essien (4), Albiol (4), Sergio Ramos (5), Coentrao (5); Xabi Alonso (6), Khedira (5); Özil (4), Modric (7), Cristiano Ronaldo (7); Benzema (4). || Arbeloa (-), Higuaín (4), Di María (5).

Mejor jugador del partido: Courtois

15 de abril de 2013

La madurez de Cristiano

Los jugadores del conjunto blanco celebran el tanto inicial del partido, marcado por Cristiano.

Qué sería de la Liga Española sin la intensidad ni la competitividad de estos encuentros en la Catedral. Un lodazal, que diría Segurola, como así calificó la presencia de Mourinho en el campeonato español bajo la opresión de la ciudad de Madrid sobre la cordial afición del Athletic en aquella final de Copa. El periodismo se muere, argumenta con propiedad, pero la objetividad sólo la pierden los demás. En medio de todo aparece Bielsa, que ha logrado prácticamente lo que se le acusa al malvado Mourinho respecto a todo un 'campeón del mundo', Fernando Llorente, pitado de nuevo por el respetable debido a su pésimo rendimiento. Pero el más observado, criticado y silbado es Cristiano Ronaldo. Representa el súmmum de la rivalidad existente entre el Athletic y el Real Madrid. El día que una afición 'hostil' aplauda a Cristiano, podremos decir sin temor a equivocarnos que el Madrid ha perdido toda su esencia.

El Madrid llegaba a San Mamés instalado en un supuesto sentimentalismo por ser el último partido que jugará en este escenario. Exigían la presencia testimonial de Casillas en plan homenaje póstumo, ya que con cada parada de Diego López un sudor frío recorre la espalda de los amigos del guardameta. Cristiano quiso terminar con nimiedades a los dos minutos, al ejecutar un libre directo imposible para Iraizoz. El conjunto de Mourinho se vio involucrado en una dinámica negativa de juego después del gol. Sin una salida de balón correcta por la ausencia de Varane, el portero gallego realizaba dos paradas de mérito en los únicos acercamientos bilbaínos. Sin embargo, Di María pudo sentenciar por la vía rápida, pero se encontró con el larguero en su irregular remate.

Tres victorias consecutivas en San Mamés por 0-3.

A falta de fútbol comenzaron a llegar los avisos en forma de 'intensidad' local. Lances del juego, por supuesto. Y ahí es donde se empieza a ver la compostura de Cristiano. Hoy probablemente cualquier jugador del planeta habría sido expulsado, ya que el acoso y derribo hacia el portugués fue constante por parte de Ramalho y demás defensores. Las entradas de Muniaín y Toquero, sobre Marcelo y Albiol respectivamente, carecen de mala intención pero son sinónimo de tarjeta roja hasta en la Liga de Taiwan. Cristiano respondió con otro gol, un testarazo espectacular tras una falta lateral ejecutada con maestría por Xabi Alonso. Aún le dio tiempo para asistir a Higuaín en el tercero. San Mamés le despidió con una sonora pitada, mientras el portugués aplaudía a los madridistas desplazados a Bilbao e introducía su dedo índice en el oído, en un toque de buen humor en la victoria blanca.

En los enfrentamientos Mourinho vs. Bielsa (cuatro) nos encontramos con un balance de 4 victorias y 17 goles a favor del técnico portugués. Las conclusiones para Mourinho son el buen rendimiento de Sergio Ramos en el lateral derecho, aunque la presencia de Pepe como central a día de hoy no es garantía de nada. Modric estuvo ahogado en campo propio, con muchas pérdidas de balón en la primera mitad. El Madrid hará rotaciones frente al Betis pensando en el enfrentamiento europeo ante el Borussia Dortmund de Jürgen Klopp.

Athletic 0-3 Real Madrid (Cristiano Ronaldo x2 e Higuaín)

Diego López (8); Ramos (7), Pepe (5), Albiol (6), Marcelo (6); Xabi Alonso (7), Khedira (6), Modric (5); Di María (5), Benzema (5) y Cristiano Ronaldo (9,5) || Callejón (6), Higuaín (6) y Morata (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo

10 de abril de 2013

Amortizar el euroabono

 
 Cristiano Ronaldo, héroe del Real Madrid en Europa por enésima vez.

El Real Madrid confirma su lugar en la élite europea por tercer año consecutivo. Con el tanto de Cristiano a los ocho minutos de comenzar el encuentro, el Real Madrid acumulaba marcando al menos un gol en 34 de sus últimos 35 partidos de Champions League. El artífice de estos números tiene nombre y apellidos: José Mourinho. El técnico portugués -con 21 años menos- iguala a una leyenda como Sir Alex Ferguson en presencias en semifinales de Champions. Todo ello adornado por la figura de una leyenda viva, que es el santo y seña del proyecto actual del conjunto blanco. Hablamos, por supuesto, de Cristiano Ronaldo. Doblete para templar los ánimos y traer la calma en el infierno turco; ávido de emoción en unos minutos agónicos con Drogba y Sneijder de protagonistas.

Ganar fuera de casa en Europa es una empresa árdua. Desde que existe el formato Champions (1992), el Madrid ha vencido en eliminatorias fuera de casa en cinco ocasiones. El mérito vuelve a recaer en Mourinho, autor de tres ellas: en Londres frente al Tottenham (2011|0-1); en Nicosia ante el Apoel (2012|0-3); y en Manchester contra el United (2013|1-2). Con Del Bosque, Redondo silenció a Old Trafford con un taconazo para la historia (2000|1-3). El otro triunfo data de 2002; el día de Sant Jordi, en el Camp Nou ante el Barcelona, el Madrid encarrilaba su camino hacia la Novena con goles de Zidane y McManaman (0-2). Este registro podría haber aumentado hoy perfectamente, pero unos minutos inspirados del Galatasaray llevaron el nerviosismo a un equipo en trance, totalmente aturdido en medio de una exhibición de Didier Drogba. El cuerpo técnico del Real Madrid confiaba el pasado verano en Benzema e Higuaín, pero la pregunta es qué hubiera pasado con una delantera Cristiano Ronaldo - Drogba. Hasta el más antimourinhista se hubiera puesto firme.

Con Modric a los mandos del equipo, en un partido sobrio y a la altura de la calidad que atesora, el Madrid tenía controlado el partido a su antojo. Una combinación entre Khedira y Cristiano, pase de Özil mediante, ponía la sentencia de la eliminatoria (o eso parecía). Nadie daba un euro por el equipo turco. Tuvo que ser Eboué -horrible en la ida- ya en la segunda parte, al golpear el balón con el exterior descose el esférico a la escuadra derecha de Diego López. Imparable. Se venía el 'Fergie time', como así definió Mourinho los minutos agónicos del Madrid en Manchester con uno más sobre el césped. El Galatasaray se vino arriba alentado por su público. Sneijder dejó en evidencia a un Varane superado por el momento de rendir cuentas ante Drogba. Tampoco estaba Pepe para muchas flores, superado en el tercer tanto, que define el marfileño como el jugador determinante que ha enamorado a todo la Europa futbolístico estos últimos años. Taconazo sublime. Se mascaba la tragedia.

La entrada de Benzema fue fundamental para el equipo. Higuaín, lamentablemente, sigue fuera de juego en Europa. El francés dio sentido al juego en todas sus acciones; en una de ellas se fue del defensa con una facilidad pasmosa, para que Cristiano celebrase el pase a semifinales con un nuevo gol. Su efusividad hubiese sido la misma que ante la Ponferradina en la Copa del Rey. Quizá por eso sea tan especial y querido por el madridismo, a la par que odiado por numerosos rivales. Mientras tanto se consumaba la tragedia en Dortmund. Están tan obsesionados con Mourinho que ya alentaban a Pellegrini por el pase a semifinales. Pero Klopp es mucho Klopp. Y como diría el gran Manuel Matamoros, el madridismo debe agradecer irónicamente a Mourinho 'la amortización del euroabono'. Con el portugués no hay Alcorcones y Lyones que valgan para alegría del madridismo.

Galatasaray 3-2 Real Madrid (Eboué, Sneijder y Drogba/Cristiano Ronaldo x2)

Diego López (5); Essien (6), Pepe (4), Varane (4), Coentrao (4); Modric (8), Khedira (6); Di María (4), Özil (5), Cristiano Ronaldo (8,5); Higuaín (4) || Arbeloa (3), Benzema (6), Albiol (-)

Mejor jugador del partido: Didier Drogba

11 de marzo de 2013

Semana perfecta

Cristiano Ronaldo celebra con sus compañeros el gol de la victoria ante el Celta (1-2).

Ni los más optimistas pronosticaban un mejor desenlace para el conjunto de José Mourinho en estos últimos compromisos. Finalista de la Copa del Rey, en cuartos de final de la Copa de Europa y mejorando sus registros en Liga. Con la victoria de anoche ante el Celta, el Real Madrid recupera el segundo puesto del campeonato doméstico. El Barça queda muy lejos. A la espera de conocer los posibles rivales en la siguiente fase de la Champions, Mourinho cuenta a día de hoy con la mejor versión de Luka Modric y una leve recuperación en el juego de Marcelo. Cristiano resolvió la ausencia de pegada de los delanteros.

La aparición de Modric en Old Trafford, junto con la irregularidad de Di María y Kaká, abren nuevamente el debate sobre la posición del jugador croata en el Real Madrid. Se afirmaba que era incompatible con Özil, lo cual ha quedado obsoleto tras la exhibición en Old Trafford y el partido ante el Celta. El único pero al juego de Modric es su falta de agresividad en línea de tres cuartos. Es tan preciosista que pretende involucrar a compañeros menos dotados técnicamente, como se observó en el partido en un par de combinaciones rápidas con Essien. Si Özil arranca desde el flanco derecho -con Khedira en la función primordial de la transición defensiva- quizá sea una opción. 


El partido ante el Celta deja varias conclusiones. La primera, y cada encuentro que juega el conjunto blanco es más evidente, se escenifica en la posibilidad de luchar por la Liga si el acierto de cara a puerta hubiese acompañado. A diferencia de otros encuentros, la primera parte del Madrid fue notable. Dispusieron de cuatro ocasiones de gol claras para abrir el marcador; en el otro área, Diego López evidenciaba su espectacular momento de forma y confianza tras la heroicidad ante el Manchester.

Otras conclusiones positivas se centran en la figura de Benzema y Marcelo. El francés, a pesar de estar negado de cara a puerta, realizó un notable encuentro con acciones de méritos con y sin balón. La forma física de Marcelo continúa siendo un dolor de cabeza para Mourinho, aunque bien es cierto que su capacidad para driblar rivales y llegar al área contraria es una novedad que invita al optimismo. Cristiano resolvió el partido al aprovecharse de un rechace y al anotar, en un penalti claro de Javi Varas sobre Kaká, la pena máxima que certificaba la victoria.

Celta 1-2 Real Madrid (Iago Aspas/Cristiano Ronaldo x2)

Diego López (6); Essien (5), Pepe (5), Albiol (5), Marcelo (6), Khedira (7), Modric (8); Callejón (6), Özil (8), Cristiano Ronaldo (8,5), Benzema (6,5) || Xabi Alonso (7), Higuaín (5), Kaká (6).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

27 de febrero de 2013

La leyenda del indomable


Cristiano Ronaldo, Arbeloa y Sergio Ramos celebran el segundo gol en el Camp Nou.

Keep calm and trust Cristiano. Indomable como Drazen Petrovic, calificativo de Juan Francisco Escudero sobre el malogrado jugador croata. Aunque la realidad de ese componente provocador, ganador y competitivo han convertido a Cristiano Ronaldo en un jugador completísimo. Sus declaraciones al finalizar el partido son el hat-trick de su paso por Barcelona. El portugués y Varane, claves en el pase del equipo a la final de la Copa del Rey. El Barça fue un juguete en las manos de un conjunto de Mourinho que desquició al Barcelona una vez más en el Camp Nou para privarle de otra final.

Manchester, Manchester, Manchester. Ese nombre es el que resuena en la cabeza de la plantilla del Real Madrid. Pero la exhibición de hoy en el Camp Nou anotando tres goles y reduciendo al extremo todas las cualidades del Barça son motivo de alegría y celebración. La victoria es mérito únicamente de unos jugadores incapaces de ganar al Granada y sufrir ante el Deportivo; el entrenador es un mero elemento mientras se autogestiona el equipo. Es imposible que el conjunto de Mourinho haya perdido sólo un partido de los últimos siete clásicos frente al mejor Barcelona de siempre. No puede ser cierto. Que no, que tiene que haber una cámara oculta. Por eso suenan Laudrup, Ancelotti y Wenger. Ellos poseen la fórmula mágica para frenar a Messi y ganar muchos títulos. Deberían preguntarle a un chaval francés de 19 años.

Tácticamente impoluto, la eliminatoria se puso de cara gracias a un formidable Cristiano. Piqué, desbordado, se quejaba por una pena máxima de manual que transformó el portugués. El central del Barça emuló posteriormente en los saques de esquina a Dwight Howard en la práctica de bloqueos y pantallas al más puro estilo NBA. Mientras Cesc y Jordi Alba pedían justicia por la ausencia de presencia española en los Oscars, Cristiano seguía desquiciando a la defensa blaugrana. El Madrid se perdía en las botas de unos desafortunados Higuaín y Di María en la faceta ofensiva. Sin embargo, el 'fideo', ayudó en las subidas de Alba y permitió que Arbeloa fijara mejor la marca individual sobre Iniesta. Sin noticias de Messi, escoltado por la sombra de un imperial Varane.


Faltaban protagonistas por aparecer en el clásico. La cosecha alemana tuvo su momento en la segunda parte. Cada uno a su manera, en su estilo peculiar. Khedira fue la sombra de un Xavi desdibujado por la situación. Un despeje del alemán se convirtió en una sorprendente asistencia para Di María, cuya debilidad ofensiva fue agraciada con un flojo Puyol en el uno contra uno. Cristiano aprovechó la segunda oportunidad para cerrar la eliminatoria. Todavía quedaba tiempo para un Özil que levitaba por el césped del Camp Nou ante la impotencia de Busquets. De ese mismo córner se elevó a los cielos Varane para certificar su valía como jugador del Real Madrid a todos los efectos. El futuro es tuyo, Raphael.

El análisis del partido refleja una superioridad manfiesta del conjunto de Mourinho. Vuelve a demostrar que una posesión de balón es ineficaz sin verticalidad ni ideas. La importancia de gestionar la posesión aumenta cuando el rival ofrece el mismo patrón de juego, sin la presencia de un delantero centro o la simple utilización de la estrategia para sorprender al contrario. Pero el mensaje debe centrarse en Cristiano Ronaldo, capaz de cambiar la dinámica de un equipo, marcar por seis veces consecutivas en el Camp Nou y liderar al Madrid en busca de su cuarto título en tres temporadas.

Barcelona 1-3 Real Madrid (Jordi Alba/Cristiano Ronaldo (2) y Varane)

Diego López (6); Arbeloa (8), Sergio Ramos (8), Varane (10), Coentrao (7); Xabi Alonso (7), Khedira (8); Di María (7,5), Özil (8), Cristiano Ronaldo (10), Higuaín (5) || Callejón (5), Pepe (5), Essien (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

14 de febrero de 2013

No hay vida más allá de Cristiano

Arbeloa, Khedira, Xabi Alonso y Cristiano celebran el tanto anotado por el portugués.

Decidirá Old Trafford. Sensaciones muy agridulces que evidencia el equipo tras un nuevo empate en el Santiago Bernabéu ante un rival de máxima categoría. Enseñarle táctica y cómo jugar al fútbol a Ferguson es prácticamente una herejía; más que nada por los improperios recibidos por su entramado defensivo en la segunda mitad del partido. ¿Cuántas ocasiones dispuso claras el Madrid con el planteamiento del United? Un par de ellas, con la respuesta pletórica de un inspirado De Gea. Tener la posesión del balón no siempre es sinónimo de realizar un buen juego. Lamentablemente, la falta de profundidad de la segunda parte me recordó a diversas debacles europeas con Pellegrini y Schuster al mando. La mejor noticia, el Madrid sigue vivo; la peor, que el conjunto de Mourinho no tiene alternativas en ataque a Cristiano Ronaldo.

A pesar de lo dicho por Ferguson en la previa, esperaba un partido de muy pocos goles y bastante táctico, a tenor de la filosofía de dos expertos en la estrategia. Lo inexplicable es conceder a los veinte minutos de partido un gol a balón parado. El protagonista negativo volvió a ser Sergio Ramos, especialista en los marcajes defensivos que han propiciado tantos goles en contra del Real Madrid en lo que llevamos de temporada. Welbeck realiza la típica pantalla a Diego López, se desmarca cuando pone el balón Rooney y remata sin oposición. Encima Ramos, en una jugada posterior, se recrea en una cesión con el pecho en plan Beckenbauer que está a punto de originar una jugada de gol rival. Tocaba remar. Para suerte del conjunto blanco, diez minutos después un centro de Di María lo convirtió en poesía Cristiano, que levita sobre Evra para marcar un gol antológico. El Madrid apretó en el tramo final del primer tiempo pero sin suerte de cara a puerta.

La segunda parte dio lugar a un cambio en el guión del partido. El Madrid seguiría dominando la posesión del esférico, pero sin profundidad para generar juego y verticalidad entre líneas. En ese trabajo negro defensivo destacó Phil Jones, reencarnado en la mejor versión de Roy Keane. El jugador más destacado del Madrid fue Fabio Coentrao. Infravalorado por su excesivo coste de traspaso, el portugués fue un filón por el costado izquierdo todo el encuentro. El poste fue su enemigo en el primer tiempo; en el segundo periodo, un colosal De Gea se transformó en Ed Warner para despejar el remate del portugués al más puro estilo karateca. Cristiano y Khedira, en las postrimerías del encuentro, también probaron al guardameta español. 

Sin embargo, el Madrid debe dar gracias al buen hacer de Diego López ante un espectacular Robin van Persie. Qué jugador. Su facilidad física para retener el balón de espaldas y jugar con sus compañeros me pareció de otro nivel. Aunque suene a oportunismo, un servidor apostó por el fichaje de Drogba para complementar a Benzema y a Higuaín. Bien es cierto que nadie esperaba tal debacle continuada de los dos delanteros del equipo. Por otra parte, el Madrid se apagó cuando Xabi Alonso y Özil pagaron el gran castigo fisico. La mano de Diego López a Van Persie le permite al Madrid ir a buscar la gloria a Manchester. Con Cristiano todo es posible, pero evidentemente no es Harry Potter. Otro jugador deberá dar un paso adelante si el Madrid quiere lograr sus objetivos de aquí a final de temporada.

Real Madrid 1-1 Manchester United (Welbeck/Cristiano Ronaldo).

Diego López (7); Arbeloa (4), Ramos (4), Varane (7), Coentrao (8); Xabi Alonso (8), Khedira (6,5); Di María (7,5), Özil (6), Cristiano Ronaldo (8); Benzema (4) || Higuaín (5), Modric (5), Pepe (-).

Mejor jugador del partido: De Gea.

10 de febrero de 2013

Cristiano ejerce de líder

Cristiano Ronaldo, reconocido por el Bernabéu tres años después.

Más que hienas, son guepardos. En medio de la polémica por el famoso vídeo de TV3 -patrocinador del Barcelona- en el que se ridiculizaba a los jugadores del Real Madrid, el conjunto de Mourinho se dio un festín ante un débil Sevilla en el Bernabéu. Cristiano Ronaldo volvió a marcar la diferencia con un tanto de sublime belleza con la pierna izquierda. La rotación de jugadores clave como Xabi Alonso, Khedira y Özil fue un éxito gracias al buen hacer de Modric en la medular.

Qué lejos han quedado aquellos encuentros de máxima tensión ante un Sevilla con Alfaro, Javi Navarro y Cristobal Soria. Hasta leer a Jesús Alvarado ha perdido parte de su gracia. Era un rivalidad muy sana, con partidos en los que el público marcaba el gol de la remontada. Es necesario recordar estos momentos por la monotonía en la que ha convertido Cristiano Ronaldo los enfrentamientos disputados en el Santiago Bernabéu. Exhibición tras exhibición, el portugués ya ha superado al mismísimo 'Paco' Gento en la lista de máximos goleadores de la historia del Real Madrid. Ha tardado tres años y medio. Casi nada. Lo mismo que el Bernabéu; más pendiente de aplaudir carreras hacia atrás por recuperar un balón que reconocer galopadas al estilo 'Jumanji' de un felino veloz e insaciable de cara a puerta.

 

El segundo gol es un alarde de genialidad. Golpear el balón con esa violencia, siendo teóricamente su pierna menos buena, es de una dificultad extrema. A partir de ese momento, el encuentro fue un paseo para los blancos. El centro del campo sevillista formado por Medel, Maduro y Kondogbia también ayudó. Modric fue una de las varias noticias positivas del encuentro, cuyo rendimiento fue notable ante la ausencia de Xabi Alonso. Aunque personalmente me quedo con el partido de Diego López. Mis dudas sobre su fichaje son una realidad, pero bien es cierto que la seguridad que ha mostrado hoy bajo los palos suple con creces la baja de Casillas. 

La actitud de Higuaín fue buena a pesar del debacle físico y de juego por el que atraviesa. Nunca debe esconder sus enormes carencias para disputar el puesto a Benzema, que se asocia con sus comapañeros mientras Cristiano aporta la verticalidad y el gol. Por tanto, si Varane llega en condiciones al miércoles, la única duda reside en alinear a Di María o Modric ante los ingleses. El nivel físico que exige una eliminatoria de este nivel inclina la balanza hacia el argentino.

Real Madrid 4-1 Sevilla (Benzema y Cristiano Ronaldo x3/ Manu del Moral).

Diego López (7); Arbeloa (6), Albiol (6), Sergio Ramos (8), Coentrão (6); Modric (7), Essien (6); Benzema (7), Kaká (6), Cristiano Ronaldo (9,5), Higuaín (6). || Morata (-), Pepe (-), Callejón (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

27 de enero de 2013

El gran mérito de Cristiano

Cristiano Ronaldo celebra con Di María uno de los tres tantos que le marcó al Getafe.

La desapacible mañana en la capital de España daba lugar a un partido descafeinado, en un horario que habría maniatado a ilustres como Guti o Drenthe. Pocos alicientes en un encuentro con tres nombres propios: Cristiano Ronaldo, Khedira y Özil. Se encargaron de despachar a un combativo Getafe que llegaba al Bernabéu en horas bajas. En medio de un ambiente viciado por cánticos y críticas a los medios de comunicación, la figura de Cristiano volvió a emerger para completar una goleada de calma y tranquilidad, con la vista clara en el encuentro de Copa del Rey ante el Barcelona.

Mourinho dio descanso a Xabi Alonso, Khedira y Benzema. La creación de juego recaería en Modric y Özil, donde el alemán fue la única luz de fútbol a lo largo de una primera parte bastante pobre del conjunto blanco. Khedira lo cambia todo. Le califican de jugador intrascendente la caterva del menottismo más radical. Y ojalá sigan en esa línea. Al respecto, me comentaba un buen amigo que le encantaban los pitos de parte del Bernabéu a Mourinho. Lo divertido del mourinhismo y el khedirismo es ver triunfar a estos dos personajes tan odiados e infravalorados contra prensa, aficionados y demás personajes del mundo del fútbol. La minoría es excluyente pero divertida. "Mientras Míchel, Wenger y Bielsa sean entrenadores valorados por la opinión pública, mi felicidad y adhesión a Mourinho irá en aumento", me reconocía.

Nos habíamos quedado en Khedira. Su estado de forma le vale para crear, destruir y pasar por encima de cualquier rival. Al bueno de Lucas Navarrete casi se le saltan las lágrimas en la zona de prensa con un taconazo del alemán en la frontal del área. Ante la poca fluidez y el posicionamiento en paralelo de Modric y Essien, la entrada de Khedira fue vital para revivir a un equipo plano. En este aspecto negativo es necesario destacar a Higuaín, que en su actual nivel sería hasta suplente en el conjunto de Luis García. Y Cavani es un jugador más que interesante para cualquier equipo grande en Europa. Yo lo dejo caer.

Pero el héroe es Cristiano. El gran mérito del portugués es convertir la excelencia en pura rutina diaria. Su regularidad es un aspecto que, según cuentan los veteranos del Bernabéu, nadie ha visto desde Di Stéfano. Sería un bonito debate comparar a Ronaldo Nazario, Cristiano y Zidane. Lo que sí está claro es que estamos ante el mejor goleador de la historia del Real Madrid. Sus tres goles de hoy certifican su variedad de recursos: portentosa velocidad, espectacular en el juego aéreo y disparo demoledor. Cada vez que recuerdo el contrato vitalicio de Casillas y la situación contractual de Cristiano, se me cae el alma a los pies.

Real Madrid 4-0 Getafe. (Cristiano Ronaldo x3 y Sergio Ramos)

Adán (6); Sergio Ramos (7), Carvalho (7), Albiol (6), Coentrao (7); Modric (5), Essien (6); Di María (7), Özil (9), Cristiano Ronaldo (9,5); Higuaín (4,5) || Khedira (8), Callejón (5), Benzema (-).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

10 de enero de 2013

El jugador franquicia

Cristiano Ronaldo celebra con sus compañeros su tercer gol del encuentro.

Ayer se escribió un capítulo memorable en el Santiago Bernabéu. Quizá haya sido el punto de inflexión en la etapa de Cristiano en el Real Madrid por varios motivos: el reconocimiento público de los socios, la madurez futbolística del portugués y el ejercicio de capitán de la plantilla tanto dentro como fuera del terreno de juego. "Tengo que pedir que paren ya los pitos. No hay que mirar atrás porque el míster se va a quedar, tenemos mucho que ganar este año y pensamos en la Copa y tenemos la Champions. Ya basta. El mister intenta hacer lo mejor y es un gran profesional. Esos pitos no ayudan a nada", afirmó Cristiano en zona mixta. Como se dice en el lenguaje NBA, Cristiano Ronaldo es el jugador franquicia del Real Madrid. Siempre lo ha sido. No para todos, claro. Cuando estaba 'triste' abogaban por su venta los mismos que niegan la nefasta temporada de Casillas (ayer, notable). Pretenden humanizar el fútbol con el discurso del conciliador Del Bosque, como si hacer un gesto al celebrar un gol 'dañase' la imagen de la entidad. Lo que ha dañado la imagen del Madrid en estos últimos años es ver a un equipo humillado por el Alcorcón y el Real Unión de Irún, no que Mourinho vaya a recoger a su hijo al entrenamiento.

Y hablemos de fútbol. La primera parte del Real Madrid ayer fue de lo más lúcido de esta temporada. Curiosamente, Mourinho le hizo un hueco a Modric en detrimento de Di María. El experimento con el croata y Özil funcionó. Es más, el Madrid dio una sensación táctica inmejorable, con el compromiso de todos los jugadores de prolongar la ayuda en la presión un par de segundos más. Se tradujo en un domino aplastante ante el Celta. Cristiano se encargó de recoger el fruto con un zapatazo de treinta metros, en una posición similar al tanto que marcó ante el Levante. El efecto endiablado de la pelota es inverosimil. Mientras tanto, Modric daba un clínic de fútbol con otro pase magistral que resolvía Cristiano. Y si el linier no hubiera errado de esa manera tan escandalosa, el conjunto blanco se habría marchado al descanso con una renta de 3-0.


Y tras la tormenta llegó la calma. La expulsión de Sergio Ramos y la lesión de Xabi Alonso complicaban la empresa. Cuando peor lo estaba pasando el Madrid apareció una mano salvadora de Casillas, en una gran parada al duro disparo de Augusto. Lo mejor estaba por llegar. La carrera de Cristiano Ronaldo en el minuto ¡87! de partido para llegar a ese balón, es digna de la celebración en honor a Usain Bolt. Qué alarde de potencia. El Bernabéu se rendió a su pies. Y no es para menos. Para terminar la faena dio un pase de manual a un Khedira que, en un rasgo evidente de su progresión como jugador, su presencia en el área rival es sintomática de su rendimiento. Si mejora la faceta de definición quizá estemos ante el famoso 'box to box' tan añorado. Pero el protagonista es Cristiano. El portugués aún no ha dicho su última palabra en esta temporada.

Real Madrid 4-0 Celta de Vigo. (Cristiano Ronaldo x3 y Khedira)

Casillas (8); Essien (6), Ramos (6), Carvalho (7), Arbeloa (6); Xabi Alonso (7), Khedira (7), Modric (8); Özil (7), Cristiano Ronaldo (10), Benzema (5). Varane (6), Higuaín (5), Di María (-)

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo