29 de abril de 2012

Mourinho y el entorno


91 puntos, 29 victorias, 112 goles y diez puntos -a falta del encuentro de esta noche en Vallecas- sobre el segundo clasificado en 35 partidos. Los finalistas de la Europa League, a más de 30 puntos. Unos registros históricos y contundentes. Pero el discurso no es válido porque las circunstancias denigran lo que ellos estipulan como el verdadero fútbol; son los mismos proclamadores del canon único futbolístico, que convierten en belleza incluso con la derrota del líder. Hasta cuando te equivocas es válido. Es la variante de ese entorno radical, que personifican con Jorge Valdano en los medios, Bielsa y Michel en los banquillos, y Raúl González en el campo. Sus objetivos tienen nombre y apellidos: Florentino Pérez y José Mourinho. 

Marcelo Bielsa y Raúl son dos personajes entrañables. El primero está haciendo una temporada fantástica en el Athletic; el segundo, a sus casi 35 años, sigue impregnado de ese gen ganador propio de un chaval que acaba de empezar su carrera deportiva. Admirables. Sin embargo son dos personajes que el entorno mediatiza para atacar el proyecto de Mourinho: a Bielsa por su forma de jugar y Raúl por sus valores. Me comentaba el otro día un compañero que Bielsa había llegado en un año a dos finales; una más que Mou en sus dos temporadas como técnico. Mi respuesta fue que Mourinho había conseguido en el Inter los mismos títulos que Bielsa en 22 años de carrera. No volvió a abrir el pico, claro. La cosa no termina aquí. Por ejemplo: hoy venía al Bernabéu el Sevilla de Míchel. Un entrenador que tiene en su currículum llevar al Getafe a Europa y descender a 2ªB al Castilla de Mata, Negredo y De la Red. Pues había voces, incluido el propio Valdano, que le querían poner a entrenar ya al Madrid. Como diría Jabois, a nivel de imagen de imagen nos vendría bien: recuperaríamos el señorío y la Europa League 

Muchos periodistas afirman que la salida de Guardiola se debe a la presión y a la ansiedad que conlleva un cargo de tal calibre durante cuatro años. Normal. Eso sí, con todos los medios a favor. Aquí, el señor Mourinho, lleva dos años con una presión mediática brutal. Su situación es muy similar a la de otro entrenador del Madrid: Fabio Capello. Con la victoria de hoy, el Madrid lleva 20 partidos de Liga consecutivos sin conocer la derrota; unos datos que no se registraban desde la temporada 96/97. A ese equipo maravilloso de Raúl, Roberto Carlos, Seedorf y Suker, lo entrenaba Capello. Otro entrenador maltratado por el entorno. Y ese equipo jugaba, como el de Mourinho, muy bien al fútbol. El Capello que llega en su segunda etapa no tiene nada que ver. Y esta reflexión viene a cuento por varios comentarios que he leído sobre una pitada mayoritaria a Mourinho esta mañana en el Bernabéu. Hubo pitos aislados, ni el 10% del estadio, cuando desde el Fondo Sur se coreó el nombre del entrenador portugués. Eso se ha calificado como "pitada del Bernabéu". Espeluznante. Y por supuesto que hay muchos aficionados madridistas que discrepan con Mourinho; ya sea por su planteamiento, sus formas o por vete a saber qué. Pero faltar a la verdad sobre un hecho que han presenciado más de 80.000 personas me resulta acojonante.


Ah sí, se me olvidaba, ganó el Madrid tres a cero con un doblete de Benzema. Granero, ese jugador que no iba a vestir más la camiseta blanca, fue titular y tuvo una actuación destacada.

Un gol de Tamudo esta noche en Vallecas podría darnos un nuevo concepto de la justicia poética.

Real Madrid 3 - Sevilla 0. Cristiano Ronaldo y Benzema (2)

Casillas (2), Arbeloa (2), Ramos (2), Pepe (2), Marcelo (3), Alonso (2), Granero (2), Di María (1), Özil (1), Cristiano Ronaldo (2), Benzema (3), Callejón (1), Khedira (1), Albiol (1)

Mejor jugador del partido: Karim Benzema

Foto 1: Agencia EFE

26 de abril de 2012

La bestia negra


Lágrimas de impotencia, aplausos para los guerreros y un silencio sepulcral que recorre todo el Paseo de la Castellana. La crueldad de este deporte en su máxima expresión. Los penaltis decidieron la suerte entre Madrid y Bayern, un cara o cruz que se llevaron los alemanes gracias al acierto de Manuel Neuer. Ante un Bernabéu eufórico, como en las grandes noches europeas que ha vivido este estadio a lo largo de su historia, el conjunto de Jupp Heynckes ha dado muestras de entereza tras verse con un 2-0 a los veinte minutos. Con un espléndido Toni Kroos de canalizador del juego, y un despliegue táctico y físico inconmensurables, se plantan en la final merecidamente. A tenor de lo visto, el tanto de Mario Gómez en el Allianz fue determinante en la eliminatoria.

El previo del encuentro fue espectacular. Dos aficiones entregadas por sus equipos, animando sin cesar antes, durante y después del pitido del árbitro. Noches así hacen muy grande a este deporte. Pero como en toda competición siempre tiene que haber ganadores y vencidos, evidentemente. Mourinho sorprendió, al menos a mí, con la titularidad de Marcelo. Y el guion del encuentro fue el previsto: el Madrid dominó la posesión del balón durante los primeros minutos. Los dos goles de Cristiano, uno de ellos tras un penalti claro, presagiaban un encuentro plácido. Fue una sensación parecida a la que sintieron los barcelonistas con el tanto de Iniesta y la expulsión de Terry. Estaba todo de cara y ya era imposible fallar. El Bayern se encuentra con un penalti que transforma Robben y Ramires hace una genialidad que cambia todo. Fútbol. El gol alemán viene del lado de Marcelo, en una de esas subidas que se quedan sin una cobertura correcta. A pesar de ello, el lateral brasileño hizo un gran marcaje durante todo el encuentro sobre Arjen Robben.

Nos encontramos con un partido psicológico, de auténtico tablero de ajedrez, en el que la táctica y el poderío físico alemán se llevan el gato al agua. Mourinho sabía perfectamente que un gol del Bayern les dejaba prácticamente fuera; mientras que el equipo de Heynckes, buscaba ese tanto para cerrar la eliminatoria.  El bloqueo mental y futbolístico del Madrid en la segunda mitad fue impresionante. ¿Hubiera sido positivo para el Madrid tener que llevar la iniciativa, aunque el partido fuese empate a dos? Quizá. A pesar de la inexistente segunda parte de Cristiano, fenomenalmente defendido por Lahm, y la pobre versión de Di María y Kaká, hay que dar mérito al Bayern. El tridente del centro del campo formado por Gustavo, Kroos y Schweinsteiger fue muy superior. Algunos nos preguntábamos por qué Mourinho no había dado minutos a Kaká en anteriores compromisos. Hoy tuvimos la respuesta. Viendo el panorama y el nivel del brasileño, la entrada de Granero era primordial a los pocos minutos del segundo tiempo.


Así llegamos a la prórroga. Sin claras llegadas por parte de los dos equipos. Un par de internadas de Kaká que evidencian su declive y poco más. Al área del Madrid se llegó poco gracias a un partido descomunal, otro más, de un Pepe imperial. El mejor del Madrid. Los penaltis iban a decidir la suerte: el cielo o el infierno. Manuel Neuer fue el héroe de la noche. Cristiano Ronaldo lleva un sinfín de tantos seguidos sin fallo desde los once metros; el más decisivo de todos, agua. Y no estaba mal tirado. El de Kaká tampoco, creo. La envergadura de Neuer hace el resto, ya que iban al sitio donde más daño se hace a un portero. Casillas, con dos paradas milagrosas, daba un rayo de esperanza al Madrid. Sergio Ramos mandó al limbo todo lo demás. Si el portero rival detiene los penaltis a tus dos mejores especialistas, poco más se puede añadir al respecto. El golpe ha sido tremendo. El Bayern vuelve a ser la bestia negra del Madrid en Europa.

José Mourinho ha confirmado en rueda de prensa lo que era un secreto a voces: su continuidad en el Real Madrid. Una noticia que es importantísima, desde mi humilde punto de vista, para la institución. Un golpe moral para todos aquellos personajes que llevan intentando torpedear el club desde la marcha de Jorge Valdano, con el único objetivo de volver a tener su cortijo privado con otro presidente al cargo. El Real Madrid ha crecido en estos dos años, tanto a nivel deportivo como institucional. Tiene un proyecto libre, que es inmune a la multitud de injerencias externas. Está a un paso de conquistar una Liga en la que ha destronado al Barcelona de Pep Guardiola. Ha logrado disminuir la diferencia abismal que había entre ambas instituciones para competir de tú a tú con los mejores equipos del continente. El palo es duro. Muy duro. Pero este equipo, con una afición ejemplar como la de esta noche, se puede levantar.

Real Madrid 2 - Bayer de Múnich 1. Cristiano Ronaldo (2); Robben.

Casillas (3), Arbeloa (1), Ramos (1), Pepe (3), Marcelo (2), Alonso (2), Khedira (2), Özil (1), Di María (1), Cristiano Ronaldo (2), Benzema (1), Kaká (0), Granero (1), Higuaín (1)

Mejor jugador del partido: Kroos y Neuer.

22 de abril de 2012

La prueba final


Keep calm and trust Cristiano. El Real Madrid de José Mourinho ha superado un nuevo obstáculo en el camino de tantos reproches, críticas, majaderías y demás figuras abyectas que han intentado por todos los medios erradicar un proyecto que empieza a brillar con luz propia. Esta noche era el día. Un partido para demostrar que este equipo puede derrocar a cualquiera, incluso en el fortín del Camp Nou donde el conjunto de Guardiola llevaba 54 partidos oficiales invicto. Con su estilo propio, con un partidazo de Fabio Coentrão en el lateral  y una lista muy larga que culminan en ese disparo de Cristiano Ronaldo. Un gol que certifica la superioridad del Real Madrid en la Liga BBVA y que debe llevar en volandas a la cita que todos tienen en mente: el próximo  miércoles a las 20:45, en el Bernabéu, ante el Bayern de Múnich.

A Mourinho se le fichó por muchas cosas. Una de esas cualidades innatas es su personalidad para decidir en los momentos críticos. La campaña orquestada contra Fabio Coentrão ha sido de auténtico escándalo. Confiar en el lateral portugués sabiendo que se le iban a comer, en caso de derrota, es admirable. Salieron los mismos once jugadores que perdieron en Múnich. Una decisión valiente y consecuente. El Barcelona iba a dominar la posesión, como no podía ser de otra forma, por lo que el Madrid debía enfrentarse a uno de sus mayores miedos: defender sin balón. Vimos al mejor Real Madrid de la temporada; adelantando las líneas para presionar al Barcelona en tres cuarto de campo rival, tácticamente impoluto y sin señales de Leo Messi durante los 90 minutos. El gol de Khedira a la salida de un córner fue clave. Y no solo eso, el tanto supone que el centrocampista pase a la historia como el autor del gol número 108. Todavía quedan cuatro jornadas para aumentar un registro que ya de por sí es espectacular. El Real Madrid de Mourinho se convierte en el equipo más goleador de la historia de la Liga.


La comodidad de los blancos era tan abrumadora que no tuvieron que emplearse con excesiva dureza para frenar las acometidas blaugranas. El trabajo global de los jugadores del Madrid en la defensa posicional fue exquisito, haciendo especial hincapié en la dupla Xabi - Khedira, partidazo, y Özil recuperando balones en la zona de creación del equipo de Guardiola. El gol de Alexis, tras una serie de rechaces e intervenciones meritorias de Casillas, ponía la incertidumbre debido a los últimos precedentes en los clásicos. Hasta que apareció el que se esconde en las grandes citas, claro. Una gran salida del balón desde el lateral derecho, con Arbeloa y Di María de testigos, le llega a Mesut Özil; divisa el desmarque de Cristiano, la pone en el sitio perfecto y el portugués define ante la salida de Víctor Valdés. Game, set and match.

Mourinho, muy superior a Guardiola esta noche, también acertó con los cambios. La salida de Granero fue fundamental para retener el balón, dar criterio y arañar unos minutos al electrónico. No sería descabellado decir que fueron sus mejores minutos como jugador del Real Madrid. El pitido final fue un ejercicio de éxtasis y euforia entre la parroquia madridista. Llamadas pérdidas al móvil, mensajes con la gente en Cibeles y que tenías razón con el tal Mourinho, etcétera. Sin aspersores de por medio me quedo con la interpretación de Gene Kelly en I'm singing in the rain. Lo importante, en la competición por antonomasia del madridismo, es el miércoles. La victoria en el Camp Nou te asegura prácticamente la Liga, por no hablar del daño moral infligido al máximo rival de cara a un futuro encuentro en Europa. Y no olvidemos que el Chelsea llega el martes a Barcelona con más opciones que el propio Bayern. Mourinho y la plantilla han dado el primer paso; el siguiente lo debe dar el Santiago Bernabéu.
 
Barcelona 1 - Real Madrid 2. Alexis; Khedira y Cristiano Ronaldo.

Casillas (3); Arbeloa (3), Pepe (3), Ramos (3), Coentrão (3); Xabi Alonso (3), Khedira (3), Özil (3); Cristiano Ronaldo (3), Di María (2), Benzema (3), Granero (3), Callejón (-), Higuaín (-)

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo

Foto 1: As.com