Yo pienso que lo arriesgado es no creer, lo difícil es pensar que no se puede y lo admirable es darlo por perdido. Con esta frase de Jabois, en uno de los mejores artículos que ha escrito -que ya es decir-, se puede expresar esa fe inquebrantable que dispone el Madrid cuando ya no hay nada que hacer. Aunque este Madrid de Ancelotti emocionalmente no transmite nada, de momento, siempre quedaba la duda tras ver el bloqueo futbolístico y mental que supuso la derrota en el Bernabéu ante el Atleti. El gol de El Zhar cerraría el partido en el 99,9 % de los casos. Los cambios de Ancelotti cambiaron la situación del encuentro. La pregunta es evidente: ¿por qué estos jugadores no salieron de inicio? Especialmente en el caso de Morata y Marcelo, ya que el inicio de temporada de Isco había sido sobresaliente. Las rotaciones y el parón de dos semanas, con el añadido de perder media Liga si hoy no se lograba la victoria, eran incompatibles para un choque a vida o muerte.
El análisis táctico del partido es un calco de lo vivido en Elche. Una posesión infructuosa de balón, sin crear ocasiones de gol, donde el dominio del encuentro lo llevaban los locales. Diego López tuvo que intervenir con éxito en un disparo lejano de Diawara. Paradón. El Madrid se estrellaba en el embudo dispuesto por Caparrós. A excepción de un disparo desviado de Modric, el conjunto blanco no tuvo ni una sola ocasión con peligro para inquietar el marco defendido por Keylor Navas. Unas manos en el área local, a cabezazo de Cristiano, quedarán en el recuerdo. El antimadridismo tiene la excusa de Muñiz Fernández para meses. Por otra parte, la presencia de Arbeloa, Coentrao y Khedira en este tipo de partidos y, si me apuras, en este sistema, carece de toda lógica. Los laterales deben incorporarse hasta la línea de fondo para abrir la defensa rival. Carvajal y Marcelo ganan muchos enteros, a pesar de sus problemas en transición defensiva.
Tras el gol de Babá, en un contragolpe de manual levantinista, Ancelotti dio entrada a Marcelo. Su sola presencia y el resultado a favor condicionaron a la defensa local, que dio tres pasos hacia atrás para beneficio de los blancos. Sergio Ramos hizo el empate a la salida de un córner. El de Camas, que ganó ante el Levante más duelos individuales que cualquier otro jugador en un partido de esta Liga (21 de 25), siempre aparece en momentos de épica. A pesar del gol de El Zhar, que parecía sentenciar el encuentro, el Madrid llegaba con mucha facilidad al área rival. Morata y Jesé reactivaron al Madrid en zona de tres cuartos; encarando a los rivales y fijando a los centrales, fue un acoso y derribo hasta el pitido del árbitro. El tanto del empate llega tras una dejada perfecta de Varane, que Morata, con un buen control, le permite ganar el espacio justo para disparar al palo corto de Navas. Sin tiempo para más, una jugada electrizante de Jesé en la frontal termina en la costado derecho del área. Ahí estaba Cristiano, pidiendo protagonismo en el resurgir meteórico de un Madrid que tenía perdida la Liga. Su gol fue un estallido de júbilo.
Ancelotti y el Madrid ganan dos semanas más de margen. El gol de Cristiano puede cambiar la inercia negativa de un equipo. Los minutos finales de Marcelo, Jesé y Morata son esperanzadores para ver algo diferente. Mientras tanto, Barça y Atlético están en disposición de realizar un arranque liguero histórico.
Tras el gol de Babá, en un contragolpe de manual levantinista, Ancelotti dio entrada a Marcelo. Su sola presencia y el resultado a favor condicionaron a la defensa local, que dio tres pasos hacia atrás para beneficio de los blancos. Sergio Ramos hizo el empate a la salida de un córner. El de Camas, que ganó ante el Levante más duelos individuales que cualquier otro jugador en un partido de esta Liga (21 de 25), siempre aparece en momentos de épica. A pesar del gol de El Zhar, que parecía sentenciar el encuentro, el Madrid llegaba con mucha facilidad al área rival. Morata y Jesé reactivaron al Madrid en zona de tres cuartos; encarando a los rivales y fijando a los centrales, fue un acoso y derribo hasta el pitido del árbitro. El tanto del empate llega tras una dejada perfecta de Varane, que Morata, con un buen control, le permite ganar el espacio justo para disparar al palo corto de Navas. Sin tiempo para más, una jugada electrizante de Jesé en la frontal termina en la costado derecho del área. Ahí estaba Cristiano, pidiendo protagonismo en el resurgir meteórico de un Madrid que tenía perdida la Liga. Su gol fue un estallido de júbilo.
Ancelotti y el Madrid ganan dos semanas más de margen. El gol de Cristiano puede cambiar la inercia negativa de un equipo. Los minutos finales de Marcelo, Jesé y Morata son esperanzadores para ver algo diferente. Mientras tanto, Barça y Atlético están en disposición de realizar un arranque liguero histórico.
Levante 2-3 Real Madrid (Babá y El Zhar; Ramos, Morata y Cristiano Ronaldo)
Diego López (5); Arbeloa (4), Sergio Ramos (7), Varane (6), Coentrao (4); Khedira (4), Modric (6), Isco (4); Di María (5), Benzema (4), Cristiano Ronaldo (7) || Marcelo (6), Morata (7,5), Jesé (7).
Mejor jugador del partido: Morata


