26 de abril de 2009

Raúl, por un día


Todavía no me puedo creer lo acontecido esta tarde en el Sánchez Pizjuán. Le he tenido que pedir a mi hermano que me pellizque varias y continuadas veces para salir del sueño. A lo mejor es que todavía me dura la resaca del día anterior o que en verdad se acerca el temido Apocalipsis.

Quería enfadarme desde un principio con Juande por la alineación. Y con razón. No entendía la suplencia de Huntelaar. Al final hubo motivos para el cabreo pero quién nos iba a decir el sentido del mismo

El Sevilla salió como un ciclón. A presionar, a morder, a morir en el campo. Con Kanouté, Duscher y Renato, suplentes en el Camp Nou. Higuaín fue el jugador más activo en el primer tiempo y tuvo un par de ocasiones para abrir el marcador pero fue el Sevilla el que dio primero con un cabezazo de Renato. Y en esas apareció Metzelder. El central alemán, el cuál había actuado en el Borussia varias veces de lateral derecho, cogió un balón muerto y se fue en velocidad por la zona derecha para ceder a Raúl el gol del empate en el descuento.

Lo de Lass no tiene calificativos. Ya se vio frente al Getafe su ausencia. Es una máquina. Romaric, que le sacará 20 cm y la mitad de cuerpo, no pudo con él en ningún momento. Hasta en los choques ganaba el madridista. También hay que destacar el partido de Guti, cuando no hay que defender ni dirigir al equipo suele hacerlo mejor. Sin labores defensivas y sin meter el pie, claro. También lo vimos frente al Getafe. Eso te lo da un jugador como Lass. Este último hace bueno a cualquier jugador que este en su zona. Incluso a Gago.



Hacía mucho tiempo que no veía un partido tan completo de Raúl. Y no por el hat-trick, el segundo de ellos es un golazo, sino por la jugada que hizo tras marcar su tercer gol de la tarde al aprovechar un fallo garrafal del sobrevalorado Palop. Se fue en velocidad de 3 defensas en la línea de fondo. Hacía más de 7 años que eso no ocurría.

El partido estaba casi finiquitado y Juande casi se lo carga. Es incomprensible que mantenga a Raúl en muchos partidos los 90 minutos cuando no hace absolutamente nada. Y hoy, cuando esta haciendo su mejor partido en años, va y lo quita. Y lo mismo con Guti. A sufrir los últimos minutos con el gol de Capel, regalito de su amigo Sergio Ramos, hasta que un genial Marcelo sentenció el partido y al Sevilla. La mejoría de este futbolista no tiene límites.

Desde aquí le mando un saludo a Jesús Alvarado. El traidor os ha puesto en su sitio. Ya veremos si ese es fuera de la Champions. Y a los del papelito ya sabéis por donde os lo podéis meter. Tampoco me olvido de Ángel Torres, al cuál le mando otro afectuoso saludo. A ver si el próximo que le mando es cuando veamos a su humilde equipo jugando en los fondos de España.

A morir contra el Barça. No queda otra. Llegar hasta aquí ha sido una proeza digna de estudio, dejando en evidencia a los que dicen entender de este deporte. Este equipo no se rinde y lo va a dar todo hasta el último aliento. Sois muy grandes.

23 de abril de 2009

A verlas venir


Sí, esa parece ser la consigna de los rivales que se enfrentan últimamente al Barcelona. Es un partido que si se pierde no tendrá incidencia, por lo tanto, podemos limpiarnos de tarjetas para este partido y podemos reservar jugadores titulares para próximos acontecimientos. Y luego eso de meter la pierna no tiene sentido, a ver si vamos a lesionar a algún gran jugador del Barça. Dios no lo quiera.

El Barcelona es una máquina de jugar al fútbol. Aunque lo más sorprendente es el nivel físico que tienen la mayoría de sus jugadores a estas alturas de temporada. No me entra en la cabeza ver a Henry en el minuto 90 presionando la salida del balón o haciendo una cobertura. Ojo, que es un futbolista de 31 años y estamos a finales de Abril. Y el Barça llega jugando desde la previa de la Champions. Acojonante.

El fin de esta entrada es reflejar la vergonzosa actitud del Getafe y del Sevilla. Que sí, que el Barça les ha barrido desde el principio. Los primeros parece ser que se dieron cuenta que se estaban jugando el descenso cuando llegaron al Bernabéu. No hablo ya de jugar al fútbol, sino de la intensidad mostrada en esos 2 partidos. Una cosa es que te estén pegando un meneo y otra es que no adelantes las líneas de tu equipo y no hagas más de 10 faltas en todo el partido. Y como prueba solo hay que ver a Víctor Muñoz en un partido y en otro.

Y lo del Sevilla no sé que calificativo ponerlo. Han tirado el partido contra el Barcelona. Y Jiménez lo sabe. Probablemente el Sevilla hubiese sido también goleado con Kanoute, Duscher, Renato, etc... Pero eso es algo que nunca sabremos. Lo que sí sabemos es que llevan pensando en el partido del domingo desde hace 4 meses. El ambiente que le espera al Madrid y a Juande Ramos es para atarse los machos. Tampoco me voy a extender mucho más, es mejor leer de primera mano lo que dice el gurú del sevillismo en su blog:

"Igual había gente que pensaba que el Sevilla podía ganar este partido. Yo lo veía muy crudo y por eso abogaba por alinear un equipo de no habituales."

"Mi teoría era que había que ir al Nou Camp con un equipo repleto (no dos o tres, digo repleto) de no habituales
."

Como diría Schuster, no hace falta decir nada más. A Jesús Alvarado se le puede definir como la voz de su amo. Lo que dice él lo piensa su presidente, su entrenador y gran parte de su afición.

Me he ahorrado poner los comentarios en los que insulta al madridismo. Esto es así de triste. El partido del domingo es una guerra para ellos, el de ayer una cosa sin importancia, pero para nosotros también. Esperemos contar con el Pipa, fue penalti claro del Cata Díaz, y vuelve Lass.

¡Hasta el final! ¡Vamos Real!

21 de abril de 2009

Los cojones de Espartero


Me tiembla el pulso, he perdido la voz, tengo la sensación que me he dejado algo en mi asiento del Santiago Bernabéu.

Es un equipo simple, sin fútbol, en el que reina el descontrol y el caos. Pero esa camiseta y este estadio pesa mucho. Demasiado. Es indescriptible la algarabía que se ha montado con el gol de Higuaín, los últimos 15 minutos más emotivos que se recuerdan con todo el Estadio en pie. Incluso más que los partidos de Capello y la Supercopa, el mérito es aún mayor debido a la incapacidad futbolística que se ha mostrado esta noche.

Una primera parte para olvidar. La ausencia de Robben lastra cualquier idea ofensiva, resaltando las carencias de Raúl, y si a eso le unimos la ausencia del motor de este equipo, Lass, tienes un esperpento a la vista.

Si alguien se queja de que pongamos cláusulas a nuestros jugadores que sepa cuál es el motivo. Siempre juegan contra el Madrid a un nivel altísimo y siempre acaban marcando. Partidazo de Soldado y Granero. Este último tiene que tener un hueco en la plantilla del año que viene. Resaltar la actitud de los jugadores del Getafe, no recuerdo ver a un equipo perder tanto tiempo simulando lesiones. Lo de Víctor Muñoz es tema de otro costal. Menudo show que se ha marcado en la banda, eso sí contra el Barça el otro día no se le vio el pelo. Me alegro por Ángel Torres y por algún tonto de los cojones que había en el palco. A ver si os ríen las gracias en Segunda.



Higuaín fue el héroe de la noche. Como siempre. Marcó el empate en el descuento del primer tiempo cuando todo se veía negro. Más aún cuando el cartel de los cambios marcaba el 11 a los 15 minutos de salir del descanso. Otra lesión de Robben. El equipo estaba muerto, Raúl y Guti no podían ni con los calzones, y en sentencia con el gol de Albín a falta de poco más de 10 minutos.

En esas apareció Guti, partido horrendo el suyo, colocando la pelota en la escuadra en una falta de manual. Había partido y Liga. Se esfumó con el penalti de Pepe a Casquero y con la consiguiente expulsión. Se le han cruzado los cables y le van a caer varios partidos por su reacción posterior. El villano de la noche fue Casquero que lanzó el penalti a lo Panenka a un lado. Iker lo adivinó y quedaba vida.

El Nirvana se alcanzó con ese zapatazo con la zurda de Higuaín a la escuadra derecha de Stojkovic. ¡Síiiiii!

De lo de Sevilla ya habrá tiempo de hablar. La encerrona que nos espera va a ser de órdago. Y vamos sin Pepe, Robben e Higuaín. Pero la pelota está en el campo del Barça, saben que van a tener que sudar sangre si quieren ganarle la Liga al campeón.