16 de febrero de 2014

Di María encuentra el camino

Los jugadores del Madrid celebran el primer gol del partido, obra de Jesé, en Getafe.

El Madrid vuelve a responder. En una nueva victoria que permite igualar a Ancelotti la racha de Capello (25 partidos consecutivos invicto), el conjunto blanco dio buena cuenta de un Getafe sin alma ni recursos. Los destellos individuales de la tripleta atacante fueron más que suficientes. Di María y Benzema, eternamente cuestionados por diferentes motivos, salen reforzados del encuentro con creces. Quizá sea más relevante el papel del argentino como interior improvisado en un esquema cada partido más afianzado por los impresionantes resultados del equipo. En el debe, el flojo partido de Bale por el costado derecho; aunque el estado del césped no ayudaba a la conducción, una de sus principales armas en carrera. El tanto de Modric fue el único aliciente del resto de un choque marcado por la agonía de Sergio Ramos en la búsqueda de una tarjeta amarilla que nunca llegó.

En la previa del encuentro, el autobús del Real Madrid era recibido con más entusiasmo que el del conjunto azulón. Ese fue el resumen del partido en la grada y, por ende, la superioridad madridista sobre el césped del Coliseum Alfonso Pérez. Con la única rotación en el lateral derecho, Ancelotti puso a todas sus naves disponibles para mantenerse en la cabeza de la tabla. Dos jugadores marcaron el guion del partido: Di María y Benzema. Sin embargo, Jesé dejó primero su impronta con una jugada que demuestra su increíble frialdad y efectividad de cara a portería. Nunca falla. Disparo con el interior, al palo largo, imposible para el portero. Mientras tanto, el Getafe utilizaba el balón parado -su única arma- para crear peligro. Pero volvió a ocurrir. Reminiscencias del pasado mourinhista: jugada de estrategia del rival, gol del Madrid al contragolpe. Los blancos se plantaron en el área rival en pocos segundos. Di María, con un centro magnífico, habilitó a Benzema para el 0-2. Bale pudo sentenciar en un fallo incomprensible con todo de cara.

El partido estaba sentenciado. La mejor noticia, el gran nivel de Di María. Abusó de la conducción de balón lo justo para habilitar siempre a sus compañeros. Le falta contundencia a la hora del choque y en facetas defensivas, pero su presión facilita muchas recuperaciones de balón. Marginado Bale en la derecha, el único que faltaba por unirse a la fiesta era un intermitente Modric. Su segunda parte fue sobresaliente. Refrendó las buenas sensaciones con un nuevo zapatazo desde fuera del área (6 de 6 en el Madrid). Jesé se fue apagando poco a poco tras un gran comienzo. Entretanto, Sergio Ramos buscaba con ahínco una posible amonestación para descansar ante un rival asequible (Elche) y jugar sin presión lo duro de la temporada. Modric, de forma inteligente, sí encontró el premio: sumó su quinta amarilla. Semana tranquila con un ojo puesto en los posibles tropiezos de Barcelona (Manchester y Donosti) y Atlético (Milán y Pamplona)

Getafe 0-3 Real Madrid (Jesé, Benzema y Modric)

Diego López (5,5); Arbeloa (5), Pepe (7), Sergio Ramos (7), Marcelo (6); Xabi Alonso (6,5), Modric (7), Di María (8); Bale (5,5), Benzema (7,5), Jesé (6,5) || Illarra (6), Isco (s.c.), Casemiro (s.c.)

Mejor jugador del partido: Di María.

12 de febrero de 2014

Serio correctivo de Ancelotti a Simeone

Cristiano Ronaldo, autor de dos goles en el Calderón, celebra efusivamente con Bale uno de ellos.

El Madrid de Ancelotti cumplió el expediente en el Calderón. Ante un Atlético de Madrid resignado desde el gol de Di María en el Bernabéu, Simeone dio descanso a varios de sus jugadores con vistas a las dos competiciones que aún tiene en liza. Pero no hay excusas. Si por el Madrid fuese el partido habría terminado 0-0, con Varane y Sergio Ramos pasándose el balón entre ellos durante los 90 minutos del choque. El Atleti, que lleva varias semanas sin gasolina, volvió a esperar al Madrid en su campo. Resultado: 0-2 al cuarto de hora. Quizá el resultado global de la eliminatoria sea excesivo a los méritos del conjunto blanco, pero no tanto al poco fútbol mostrado por los colchoneros. Entre varios cánticos deseándole la muerte y riéndose de su madre, Cristiano resolvió un partido de mero trámite desde el punto de penalti. La racha de Ancelotti sigue vigente.

Salir sin un delantero centro puro a una eliminatoria con un 3-0 en la ida. Pocas frases pueden definir mejor el planteamiento de Simeone en su estadio, ante su gente, que vinieron a confirmar la superioridad del Madrid. Sólo le bastaron dos chispazos para sentenciar el encuentro. Mientras tanto Modric, Illarra y Xabi Alonso disfrutaban en un rondo con diez jugadores rivales en el medio. En defensa del Atlético de Madrid, las ausencias de Filipe Luis y Diego Costa son tan importantes como la de Modric y Cristiano en el conjunto blanco. Incluso más. El propio Madrid no podría creerse una empresa tan sencilla en el césped, cuando desde la grada la presión era mucho más impertinente que la meramente futbolística. Los tantos de Cristiano, en penas máximas tan claras como inocentes, cerraron una eliminatoria sin más historia. El halo místico de Casillas evitó el gol de Raúl García, cuyo disparo fue repelido por el poste. Poco más. El otro encuentro se jugaba desde la grada.

El público del Atlético de Madrid volcó su ira hacia tres jugadores: Cristiano Ronaldo, Arbeloa e Iker Casillas. Cánticos muy reprochables en todos los casos. Sin embargo, el 'Cristiano muérete' fue precedido del  lanzamiento de un mechero al jugador portugués. El ambiente estaba muy caldeado. Ancelotti debió de sustituirle al descanso para evitar males mayores en forma de una segunda amarilla que le hubiese impedido jugar la final de Copa. La segunda mitad no tuvo historia. Aunque es necesario destacar el gran partido de Isco de 'falso nueve'; el malagueño vino a recibir y pedir el balón, tocando siempre con criterio, en una función clásica de Benzema. Illarra también estuvo más acertado en la entrega. El resumen de la eliminatoria se debe evaluar en torno a la gran superioridad del Madrid de Ancelotti sobre el fútbol propuesto por el Cholo. Se resarce con creces de aquel encuentro de infausto recuerdo en Liga. Los números de los últimos 24 partidos avalan al técnico italiano: 20 victorias y 4 empates (66 goles a favor, 16 en contra). Y todo ello con el pase a una final y todas las opciones en las otras dos competiciones. Not bad, Carletto.


Atlético de Madrid 0-2 Real Madrid (Cristiano Ronaldo -2-, de penalti)

Casillas (6,5); Carvajal (7), Varane (6), Ramos (6), Arbeloa (5,5); Xabi Alonso (7), Modric (7), Illarra (7,5); Bale (6), Isco (7,5), Cristiano Ronaldo (7,5) || Nacho (6), Casemiro (5), Jesé (5,5).

Mejor jugador del partido: Cristiano Ronaldo.

9 de febrero de 2014

Una milagrosa canasta de Llull da la Copa al Madrid

Sergio Llull anota prácticamente sobre la bocina para dar al Madrid su 24ª Copa del Rey.

Un clásico siempre es un clásico. El tópico encierra la dureza de una rivalidad histórica, resuelta a falta de 0.1 décimas gracias a un tiro de Llull cuando todo estaba perdido. Partido igualado, rocoso, con la defensa de máximo exponente en los dos lados de la cancha. Mientras que el Madrid anotaba fácil desde el perímetro, el Barça contrarrestaba con el poderío de su juego interior. El desacierto blaugrana en los tiros libres, decisivo en el desenlace del encuentro. El impresionante final de partido de Brad Oleson, autor de seis puntos en el minuto decisivo, cambió la dinámica de un choque que el Madrid tenía en sus manos a falta de dos minutos (64-71) con un triple de Mirotic que parecía decisivo. Uno 2+1 de Oleson, tras una pérdida de Sergio Rodríguez, ponían a los de Pascual uno arriba a falta de ocho segundos. El resto de la historia ya la saben: canasta de Llull para dar un nuevo título de Copa al conjunto de Laso. Un técnico que suma ya 1 Liga, 2 Copas del Rey y 2 Supercopas de España. El Madrid, rey de Copas.

Pick & roll blaugrana

Los primeros compases del partido estuvieron marcados por la igualdad en el marcador. Muchos errores en el tiro y pérdidas de balón por parte del Madrid, en un guion que le convenía más al conjunto dirigido por Xavi Pascual. La gran ejecución del pick&roll por parte de Marcelinho Huertas y Navarro permitió a Tomic anotar con facilidad en la pintura, en un duelo muy desigual con Bourousis. El Madrid respondió desde el perímetro gracias a Rudy y Mirotic, autores de los primeros triples del encuentro. Sin embargo, el Barça se fue por delante del marcador al término del primer cuarto. 14 de sus 17 puntos fueron obra de jugadores interiores (17-16, minuto 10).

Ninguno de los dos equipos consiguió escaparse en el marcador. La máxima del conjunto blanco fueron sólo tres puntos (28-31, minuto 17). El partido empezaba a calentarse debido a las numerosas faltas personales señaladas por el trío arbitral. Los fallos del equipo de Pascual en la línea de personal, impropios de un equipo aspirante al título. El acierto de un secundario como Abrines, con dos triples al final del cuarto, daban la máxima ventaja a los culés al descanso (42-38, minuto 20).

Factor Draper

Es el mayor tópico que rodea a este equipo, pero no por ello está exento de verdad: la salida de Draper a la cancha mejora al Madrid. Casi siempre. El Madrid frenó la ejecución del bloqueo y continuación con Tomic. El parcial con Draper en pista estaba abierto (47-51, minuto 23) gracias a ocho puntos consecutivos de un imparable Rudy. Slaughter y Tomic tuvieron el primer encontronazo del partido, saldado con sendas técnicas para ambos jugadores. La repuesta blaugrana llegó de la mano de Huertas, que tomó el mandó en la anotación para establecer la igualdad al final del tercer cuarto (59-60, minuto 30)

Llull y Mirotic, héroes blancos

Cada canasta valía su peso en oro. Sin embargo, la clave del encuentro fue la fiabilidad del Madrid en el lanzamiento desde la línea personal (22/25), en detrimento de los errores del Barça (15/27). Ver a Navarro fallar dos tiros libres era la prueba fehaciente de la victoria blanca, que ya rozaba la Copa con las manos en un parcial de 2-11 (64-71, minuto 38). Un triple de Mirotic desde la esquina finiquitaba medio encuentro. La épica de Oleson, con un espectacular 2+1 ante Bourousis, obró la proeza de remontar un partido prácticamente perdido. Pero apareció Llull, discreto en el partido, para anotar una canasta que vale un título. Este grupo de jugadores no tiene techo. Hicieron justicia a su gran inicio de temporada.

Notas del partido: Llull (7), Rudy (8), Darden (5), Mirotic (9), Bourousis (5); Felipe Reyes (7), Sergio Rodríguez (6), Carroll (5), Draper (7) y Slaughter (6).

MVP: Mirotic (17 puntos, 11 rebotes, 1 asistencia, 1 robo y 3 tapones: 31 de valoración).

Ficha técnica: 

76 - F.C. Barcelona (17+25+17+17): Huertas (15), Navarro (5), Papanikolaou (2), Lorbek (8) y Tomic (14)- cinco inicial-  Nachbar (7), Dorsey (7), Oleson (11), Pullen (0), Sada (0), Abrines (7) y Todorovic (0)

77 - Real Madrid (16+22+22+17): Llull (9), Rudy (19), Darden (2), Mirotic (17) y Bourousis (2) -cinco inicial- Carroll (2), Rodríguez (8), Reyes (9), Slaughter (4), Draper (5), Mejri (0) y Díez.

Árbitros: Hierrezuelo, García González y Conde. Felipe Reyes, eliminado con cinco faltas personales.

Incidencias: Partido correspondiente a la final de la Copa del Rey 2014 disputada en el Palacio de Deportes José María Martín Carpena de Málaga ante 11.000 espectadores