1 de septiembre de 2013

Modric dirige, Isco ejecuta

  Luka Modric estuvo a un nivel excelso en el encuentro de esta mañana en el Santiago Bernabéu.

Tres de tres. El Madrid de Carlo Ancelotti, inmerso en una semana agotadora por el continuo debate sobre Iker Casillas y la oficialidad del fichaje de Bale, ha dado esta mañana su mejor versión en lo que llevamos de campeonato doméstico. Tras el desorden táctico acontecido ante el Betis, con dos laterales tan ofensivos como Carvajal y Marcelo, más el añadido de la débil presión de Özil, el técnico italiano ha apostado por el trabajo y la solvencia. Álvaro Arbeloa y Di María son dos claros ejemplos de eficiencia en la transición defensiva del conjunto blanco. Ancelotti adelantó a Isco y, a diferencia de Granada, Khedira acompañó a Modric en el centro del campo. Aunque hoy era prácticamente irrelevante el compañero del croata, ya que él se bastó solo para dirigir, cortar y desplegar toda su fantasía para deleite de todo el público presente en el Bernabéu, que le dedicaba una sonora ovación cada vez que tocaba el esférico. Como apuntábamos el día del Betis, lo importante de este inicio de temporada es que estamos ante el Madrid de Luka Modric.

Disfruto con los partido a las 12:00. Quizá sea que la luz solar nos evoca al fútbol de hace diez años, cuando aún se podía ver un partido del Madrid a las 16:00 o 17:00 de la tarde, o a algo parecido a ese espectáculo de competición llamada Premier League. No lo sé. También es cierto que cada encuentro disputado en este horario termina con una exhibición del conjunto blanco, como el curso pasado ante Osasuna y Sevilla (7-1 y 3-0 respectivamente). Hoy llegaba a Madrid un Athletic liberado de la influencia de Bielsa, que puso en aprietos a los blancos hasta el escanso. Al Madrid le costó arrancar con desmarques frustrados y controles que se perdían entre las piernas de un Cristiano desubicado en posiciones centrales al ataque. Para sorpresa de todos, la banda derecha hoy fue más incisiva que la izquierda durante los primeros 45 minutos. Y eso es noticia. Benzema y Arbeloa, que desdobló a Di María en varias ocasiones, crearon peligro desde ese costado con paredes precisas. El extremo argentino cambiaba el guión con su conocido recorte y centro a pierna cambiada, que, debido al gran estado de forma en el que se encuentra, es más imprevisible para la defensa rival.

Benzema no corre ni presiona; crea fútbol. Una habilidad que el público infravalora si la primera premisa desaparece. Por eso Raúl González en su día era el más aplaudido: las carreras demagógicas por luchar un balón imposible te arreglaban partidos nefastos de cara al Bernabéu. Pero hoy no era el caso del argentino, que completó un gran encuentro. Hablábamos de Benzema. El francés filtró un pase imposible cuando a todos se le apagan las luces para que Isco, con toda la tranquilidad del mundo, batiese al guardameta sin oposición. No presiona y tiene sangre fría, sí, pero Karim vuelve a ser clave para abrir el marcador. Y vuelvo a recalcar lo del delantero por los injustos pitos que hoy volvió a sufrir. Aunque, para mi sorpresa, el que ha estado muy inteligente de cara al público ha sido Carlo. Y más con el asunto de la portería por el medio. Muy bien visto. El Madrid encarriló el partido al filo del descanso gracias a  un cabezazo de Cristiano tras un falta lateral ejecutada por Di María. A partir de ese momento, el portugués se quitó la presión de encima por la ausencia del gol y jugó a un gran nivel el resto del encuentro.

'Inventa Lukita', tuiteaba siempre el malogrado Juanan, en una sentencia que quedará para la posteridad como el símbolo de los primeros fans del jugador croata. Esto es necesario recordarlo para aquellos que dudaban del buen hacer de Luka, con el fin de recalcar los tópicos piperos de 'como Modric hay diez en la cantera', 'Cazorla le da mil vueltas' y un largo etcétera. Aunque quizá la palma se la lleven los ávidos lectores de Marca. El recital del croata es para visionarlo desde el sofá una y otra vez. No es solo la facilidad para construir juego y dirigir al equipo, sino que es capaz de cubrir espacios y recuperar balones únicamente con un excepcional posicionamiento táctico.

Isco cerró el encuentro en una nueva asociación con Benzema. El malagueño dio también una exhibición de controles orientados para generar ventajas, además de su ya sabida capacidad para llegar desde la segunda línea y sorprender al rival. Tres de tres. A la espera de Bale y la reincoporación de Varane, este equipo cada día está mejor trabajado.

Real Madrid 3-1 Athletic Bilbao (Isco (2) y Cristiano/ Ibai).

Diego López (6); Arbeloa (7,5), Pepe (7), Marcelo (6,5), Ramos (6,5); Modric (9,5), Khedira (5,5); Di María (8), Isco (9), Cristiano Ronaldo (8,5); Benzema (7) || Casemiro (5), Jesé (5), Carvajal (-).

Mejor jugador del partido: Luka Modric.

27 de agosto de 2013

A la espera de Bale, surge Di María


Benzema celebra con CR7 el gol del triunfo, ayer, ante el Granada.

Dos de dos. El Madrid de Ancelotti suma, como Benzema, a falta de la llegada de Gareth Bale y el asentamiento de los jugadores al nuevo sistema de juego del técnico italiano. Sin embargo, Diego López y Casillas nublan cualquier tertulia futbolística para discernir sobre los cambios respecto al anterior proyecto deportivo. Ancelotti ha pasado de ser 'el Pacificador' a un técnico respetable en sus decisiones en solo dos jornadas de Liga. Si Diego López continúa de titular, en la quinta jornada puede aparecer la figura de Mourinho en el horizonte. Y eso que sus enemigos sacan cualquier detalle para despretigiarle; lejos de valorar un centro del campo creativo, con Modric e Isco en la base de operaciones, y Özil de enganche. El debate de la portería tampoco hubiese ocultado una crítica por la entrada de Nacho, Casemiro y Carvajal al terreno de juego para mantener el resultado. Manolo Lama hubiese montado en cólera si hace eso Mourinho, pero ahora es necesario cambiar el discurso. Y ojo, que los cambios de Ancelotti son coherentes y muy correctos, sobre todo en el caso de Casemiro por un Özil desdibujado o, en el plano más defensivo, la salida de Marcelo al tener amarilla. Pero algunos ya afilan el cuchillo esperando acontecimientos.

Las noticias son muy positivas para el Madrid debido a dos aspectos reseñables. El primero es que llevaba dos años seguidos sin conseguir una victoria en Granada. Con una proyección cercana a los 95 puntos es más coherente argumentar que en este tipo de campos, y más viendo resultados de antaño, se evitan perder Ligas. Como el Madrid bien sabe de experiencias recientes en Getafe, Sevilla y frente al propio Granada. Y el segundo es que el equipo gana sin la aportación goleadoar de Cristiano, ya que es noticia que se quede en blanco dos partidos seguidos. El conjunto realizó una primera media hora de notable alto. Los cambios de orientación de Sergio Ramos propiciaron ventajas a Di María desde el costado derecho, donde tuvo la visión y el acierto que tanto echó en falta el Madrid la temporada pasada. El extremo argentino utilizó bien los espacios junto con Isco y Benzema de estiletes. En una jugada con esta premisa llegó el tanto del triunfo. Un centro en diagonal en Di María, con su típica abertura hacia dentro para golpear con la zurda, fue rematado por Benzema tras un discreto control de Cristiano. El portugués pudo sentenciar el partido pocos minutos después, cuando remató una buena internada de Arbeloa en su pie de apoyo debido a un más que férreo marcaje de Diakhate.

Di María fue la mejor noticia del conjunto blanco. Se desfogó en defensa hasta la extenuidad, con constantes coberturas a las subidas de Arbeloa, o para paliar el centro del campo tan creativo que dispuso Ancelotti, y el físico le duró hasta el minuto 60. A partir de entonces se situó en posiciones más interiores, por lo que el Madrid perdió verticalidad por ese costado. En el otro, Cristiano tuvo un nuevo día gris. El portugués fue muy bien defendido por Nyom, que siempre contaba con la ayuda de Iturra u otro defensor para frenar la diagonal interior y evitar su potente disparo. El Madrid aguantó las pocas embestidas del rival con un gran Sergio Ramos y un seguro Diego López en todas las jugadas por alto. Modric llevó bien el peso del encuentro, pero el equipo perdió fuelle al no sentenciar el partido debido a la carencia física de estos primeros compases de campeonato.

Granada 0-1 Real Madrid (Benzema)

Diego López (7); Arbeloa (7), Ramos (8), Pepe (6), Marcelo (5,5); Modric (8), Isco (6,5); Di María (8,5), Özil (5), Cristiano (6); Benzema (7) || Nacho (5), Casemiro (5), Carvajal (-).

Mejor jugador del partido: Di María.

19 de agosto de 2013

Primera prueba agridulce de Ancelotti

Isco celebra con Cristiano y Carvajal el tanto del triunfo.

Las expectativas eran muy altas. Tras los primeros envites de alcurnia en la pretemporada, con Chelsea e Inter de por medio, todo hacía presagiar una cómoda victoria en el estreno de Carlo Ancelotti como técnico blanco en partido oficial. Las sensaciones que ha dejado el Real Madrid son de un equipo aún por pulir, que tácticamente ha sido dominado por el Betis en varios tramos del primer tiempo, y que salva la jornada gracias a un cabezazo de Isco al final del encuentro. Aunque la noticia saltaba a eso de las 20:00, cuando se anunciaba que el portero titular era Diego López. Imagínense la reacción de aquellos que le han preguntado tres veces la misma pregunta a Ancelotti en rueda de prensa. Igual que los que ahora sí analizan la salidas por alto de los guardametas, cuando llevan diez años sin hacer una crítica meramente deportiva por diferentes fallos de base. La campaña negativa contra el portero gallego va a ser brutal haga lo que haga, pero a mí me parece una lucha deportiva en el que el único beneficiado es el Real Madrid. Pero hoy no es el día para este debate caduco: hoy es necesario hablar del Madrid de Luka Modric.

Isco salvó los muebles a última hora. Pero, dejando a un lado el tanto del reciente fichaje blanco, el jugador del partido vuelve a ser Modric. La pausa que genera el croata es más útil en la base de la jugada, con muchas más facilidades para generar juego y no ser tan vertical en zonas más cercanas al área rival. Dio un recital de juego, controles y desplazamientos en corto y largo. Sin embargo, el Madrid tenía un gran problema en las transiciones defensivas cuando no terminaba la jugada y concurría en pérdida de balón. La fuerza de Nosa y un sorprendente Cedrick creaba muchos problemas a Luka y a Khedira, que apenas contaban con la ayuda de Isco y Özil en labores de desgaste. Ese quizá sea uno de los pocos puntos a favor de Di María, que hoy volvió a partir desde el banquillo. La transición defensiva y, sorprendentemente, el nivel físico fueron dos problemas evidentes del conjunto blanco. El equipo se partía con facilidad, dejando muchos espacios entre líneas, que el Betis aprovechó para adelantarse en el marcador con una jugada fulgurante de Cedrick sobre Sergio Ramos. Jorge Molina remató sin oposición la asistencia del jugador verdiblanco. Tocaba remar.

Coentrao y Arbeloa, criticados por su escasa aportación ofensiva, son un claro ejemplo de por qué son indiscutibles con la mayoría de entrenadores. Las espaldas de Marcelo y Carvajal, puñales ofensivos cerca del área, eran continuamente atacadas por Cedrick y Juanfran. A varios jugadores no se les vieron generosos en un esfuerzo que sí vimos ante -por ejemplo- el Chelsea. Y este sí era un partido importante para reivindicarse o para mandarle un mensaje a Messi y al Barça. Cansancio por los viajes, el calor infernal que hacía o en Madrid... A saber. Pero en esa faceta ni siquiera vimos a Sergio Ramos, que había realizado una pretemporada a un nivel espectacular. Rarísimo. Tampoco fue el partido ideal de un Benzema que inició la remontada, pero que se marchó del campo con una pitada injusta y preocupante. Zidane tiene trabajo con el delantero galo.

Isco se unió a Modric en el recital técnico con jugadas de clase, para terminar su buen partido con un gol que sabe a oro. Recordaba en Twitter que la aparición de Isco me recordaba mucho a Sneijder en aquel derbi frente al Atleti el primer año de Schuster. Partido idéntico, con el mismo resultado, que se decidía con un gol al final. Son dos jugadores muy parecidos. Mientras tanto,  esta Liga tiene visos de ser una lucha encarnizada como en su día era la Liga Asobal entre el Barcelona y el mítico Ciudad Real: cualquier tropiezo te penalizaba con medio campeonato. El Madrid gana pero aún no convence. Es pronto, muy pronto. Hay que encajar muchas piezas para que el puzzle de Ancelotti reluzca.

Real Madrid 2-1 Betis (Benzema e Isco/ Jorge Molina)

Diego López (7); Carvajal (5), Pepe (6), Sergio Ramos (5), Marcelo (6,5); Modric (8), Khedira (5); Özil (6), Isco (8,5), Cristiano Ronaldo (5); Benzema (5,5) || Casemiro (5), Di María (5), Morata (-).

Mejor jugador del partido: Isco.